¡Anjá!-Cadáver Inmortal y Mata Hari, en el “Festival de las Moscas”-Escarbaron miedos profundos- ¡Bah!-

Cadáver Inmortal “Luís Miquilena”- o, Don Luís Corleone (diríale el Ministro Wiliam Lara)- “NO” tiene las comillas invertidas, lo que tiene invertido es el sentido del decoro y de la dignidad.

Tal viejo palurdo y sinvergüenza es el vivo retrato del satánico cura francés José Fouché, quien fuera ministro de policía de Napoleón Bonaparte.

Fouché era un traidor profesional de inimaginable vileza. Estuvo una noche rezando en su convento y al día siguiente andaba incendiando iglesias. Traicionaba con frialdad y maestría a todos. Saber acerca de Fouché, el más refinado traidor de todas las épocas y, compararlo con “Miquilena” y con la Mata Hari venezolana, obviamente, provoca nauseas.

La Señora Mata Hari- que hoy se revuelca en el mismo fango del caricato Laureano Márquez (o Marquéz de Sade)- parece estar loca, además.

Veamos, la enseñanza religiosa anula en los niños iniciativas y valores indispensables para vivir felices. Nada justifica educar a un muchacho si no es para que éste sea feliz más adelante. La iglesia suele llenar de miedos y triquiñuelas, a los niños, porque la ideología religiosa es dogmática, cerrada, conservadora y embustera. Tales miedos se enquistan en lo más recóndito del cerebro y pasan desapercibidos para muchos, menos para el Vaticano, que apela a ellos cuando le conviene.

Los miedos de la gente suelen albergarse en diferentes niveles de la memoria, los más superficiales pueden erradicarse de manera casi automática, en determinados casos pero, los más difíciles de remover y desterrar son los que se graban en la más temprana edad, en la mente de los niños. Se trata de los miedos profundos- según mi modesto parecer-

El centro de conspiración contra la reforma constitucional venezolana está en el Vaticano y en el departamento de Estado Norteamericano. Tal derecha ultramontana y su par gringa pagan para que les hagan el trabajo sucio. Quienes se prestan para ello son precisamente personas como los referidos, llenos de reconcomios, y carentes de dignidad.

La estrategia de ponernos a dudar empezó fieramente el día ocho de septiembre durante la celebración de la Virgen del Valle. Casi todas las iglesias tuvieron el mismo discursito ese día. Esa etapa duró más o menos tres semanas a partir de las cuales arreció escarbar los miedos profundos para neutralizar a nuestra gente.

Qué si los socialistas comen niños, que si el castrismo, que si te van a quitar la casa y los muchachos a partir de los 16 años, y mil necedades. Claro, el plan era meternos dentro de su agenda de obligarnos a responderles, en lugar de llevar adelante la explicación y el alcance de la reforma, los logros del gobierno revolucionario y otras tareas diseñadas por nosotros.

En política nunca se pueden esperar éxitos que la propia política no prepare. Había que ir a conversar con la gente y, casi nadie lo hizo.

En resumen, asesorados por el Papa y por Bush, la oposición venezolana escarbó los miedos profundos y hostigó incesantemente al Presidente por medio de personas que estuvieron muy cerca de él, en cierto momento, para validar sus mentiras.

Al Papa lo elige una “macolla” de cardenales que creo no pasa de doscientos-no estoy seguro de la cantidad-y luego, gobierna a todos los católicos del mundo, hasta que el Diablo lo hace estirar la pata y se lo lleva a una de las pailas del infierno- ignoro si el Papa va a la primera o quinta paila-¡Esa es la “democracia” de la iglesia!-

El pluralismo del que habla la CEV en nombre del Vaticano es tal que ¡excluye a la mitad del mundo, excluye a la mujer!

No hay Papisa ni Sacerdota ni la mujer puede votar en la “baticueva” o “baticovacha” del Vaticano pero, Urosa tiene las santas bolas de exigir democrcia y pluralismo, ¡vaya que sinvergüenza!

Fedecámaras esconde la comida, el pollo, la leche, el azúcar, la carne la cerveza, la pasta, el tomate la cebolla, etc. Y, hasta el papel de limpiar el culo. Es decir, provoca desabastecimiento de tan indispensable cadena de productos que el pueblo requiere, y entonces salen a decir embustes y a echarle la culpa a Chávez.

Los bienes de los ricos son producidos por las manos callosas del obrero y es obvio que entre ricos y pobres hay una brecha que causa desequilibrios porque, quien produce, no tiene y el que no produce, tiene. Desde luego, el rico tiene porque posee la fábrica que le dejó el abuelo cuando la esclavitud era tan feroz y, todavía, sigue explotando al obrero.
Al rico no le conviene reformar la constitución porque él necesita seguir explotando al trabajador, por cuatro lochas. Esto es capitalismo.

Si reformamos la constitución para que el trabajador sea dueño de su esfuerzo y de su destino, y establecemos un sistema educativo donde los niños sean libres y felices y donde los odios profundos no tengan cabida, entonces estaremos acercándonos al socialismo.

El capitalismo agranda la brecha entre ricos y pobres, a medida que pasa el tiempo; mientras que el socialismo procura lo contrario, es decir, trata de subsanar esa brecha, con justicia, donde todos tengan, pero sin explotarse unos a otros. Eso debe explicarse al pueblo.

La miserable condición de los obreros suele contrastar con el enorme incremento de la riqueza de la clase rica, lo que agudiza, de manera innecesaria, la confrontación de clases sociales. Por eso, ocurrió el “Caracazo”. Esos conflictos, a su vez, minan las bases de la estabilidad política de nuestro país y tienden un presagio funesto sobre el porvenir de nuestros niños, tanto de los niños ricos como de los niños pobres. De ahí que toda Venezuela debería estar abocada a favorecer la transformación del Estado Venezolano. La paz, nos beneficia a todos, y la reforma constitucional es un paso de siete leguas hacia la paz. Que nadie lo olvide.

La hegemonía capitalista se poya en el cultivo y en la explotación del miedo de los esclavos, no igual que siembra y cosecha tomates, sino igual que siembra y cultiva drogas. Al menos, el tomate sirve para comer. El detalle está en que si bien el capitalismo siembra tomates, entonces, una vez cosechado, lo acapara y lo vende con sobreprecio, para jodernos. Para obligarnos a frenar una reforma constitucional que comporta beneficios extraordinarios para todos.

Bueno, ahí en la calle tú discutes con la gente más empobrecida y te hablan del artículo 115, del 70, 100, 103, 18, 11 y, de otros, hasta del 69 (¡buen número!) lo que refleja que hubo avances pero, insuficientes.

Nosotros estamos obligados a convertir, el no haber ganado la reforma, en aspiraciones, en fuerza moral que nos permita transformar la sociedad venezolana y alcanzar la paz. Subsanar los desequilibrios sociales evita las confrontaciones.

Así como hay miedos profundos -sembrados por el capitalismo- hay amores profundos generados por los valores del socialismo, tales como la solidaridad y el humanismo revolucionario. Capitalismo es odio, miedo y egoísmo. Socialismo es amor, valor y solidaridad. Entre estos dos sentimientos nos hemos debatido los venezolanos, no hemos triunfado, simplemente tenemos mucho por hacer y, lo vamos a hacer.

Hay-sin dudas-sentimientos ocultos en los que se debaten la ética y la moral revolucionaria. No será a martillazos como el socialismo bolivariano logrará desenterrar de raíz esos profundos miedos sembrados por el capitalismo, en la cabeza de nuestra gente sencilla.
La realidad no está únicamente fuera de nosotros sino también, adentro y, mientras no haya conciencia de patria, andaremos muy jodidos. Es que debemos compartir intereses con los demás, especialmente con los más necesitados, si nosotros internalizamos que nuestro bienestar particular está asociado al bienestar general de la patria, estaremos dando pasos importantes hacia el socialismo.

Si la percepción de lo que es nuestro entorno es muy reducida, ahí estaríamos proclives a ser egoístas, pusilánimes, ello nos empujaría a confrontar con la solidaridad, que es un valor de primerísimo orden en el socialismo.

Es así que, petimetres, lechuguinos y sinvergüenzas de la charca opositora apátrida, critican nuestra solidaridad con Bolivia, Cuba, Nicaragua, Ecuador, Haití y el resto de los hermanos pueblos caribeños; en cambio, ellos se arremillan sin pudor, ante el gringo.
Todo ser humano es parte del Universo. Empeñarse en ponerlo entre límites estrechos para, clasificarlo según su cultura y su procedencia, es erróneo. El Universo es de todos, la nacionalidad es, francamente, un valor externo a la calidad humana de cada quien y, en consecuencia, esa calidad humana es lo que debemos apreciar y privilegiar de un estadounidense o de un boliviano, por igual, y eso es precisamente, lo que esos comemierdas de la oposición terrorista, no ven.

Cuando mucho-digo acá en mi ignorancia-lo de la nacionalidad puede mirarse como un valor agregado que todos tenemos y que nada tiene que ver con la esencia de los propósitos políticos de determinada ideología. La xenofobia de esa oposición terrorista, que agrede a la Guardia Nacional y a la Policía venezolana para tratar de tumbar al Comandante Chávez, contrasta con la xenofilia que esa misma casta exhibe para con el gringo.

Al reformar la Constitución Nacional, las nuevas leyes que de ello se deriven, han de ser más avanzadas y, en consecuencia evitarán que la oposición maluca y agallúa, haga falsas caracterizaciones del compartir con el extranjero necesitado, parte de nuestros abundantes recursos energéticos.

El desarrollo de la historia deroga términos y acepciones, para crear nuevos conceptos. Tiene que ser así, indefinidamente, si partimos del hecho evidente de que el hombre no ha llegado todavía a su estado final de evolución cultural ni va a llegar nunca porque, antes de que solucionemos un problema, va a surgir otro. Siempre vamos a estar en esa vaina, incesantemente.

Los prejuicios de la oposición criminal, fascista y embustera, contra la solidaridad del Comandante Chávez para con los pueblos hermanos de América Latina y África-especialmente-tiene que ser expuesta y discutida en el Consejo Comunal para sacarle la espoleta a esa triquiñuela, y hacer que la gente mire la claridad del paisaje en vez de las tinieblas de la esclavitud a la que pretende conducirnos el gringo.

Votar a favor o en contra de la reforma no ha debido ser un dilema para nuestra gente si la estrategia hubiese puesto el acento en dos aspectos cruciales, uno formativo y otro informativo.

Formulo, entonces, una propuesta: un nuevo anteproyecto de reforma constitucional con un solo tema y un solo artículo, reelección presidencial continua.

Se supone que, cambiar, debe ser para ir hacia lo mejor. Procurar ir hacia lo mejor es lo que justifica una alternabilidad presidencial, pero, ¿quién inventó esas reglas?- el bipartidismo: “Una pati, una pamí”. Cambiar a un buen Presidente para privilegiar una premisa absurda con la que AD-Copei se repartían el poder, es negarle una prerrogativa al pueblo.

Pero, ocurre que la palabra “Chávez” dejó de ser únicamente un apellido y se transformó en un axioma político y el pueblo pobre y humilde evoca ese axioma, inadvertidamente, esperanzado con respecto a sus reivindicaciones sociales. En cambio, Don Sinvergüenza y la Mata Hari, que fueron al “festival de las moscas”, no pudieron estremecer los mercados mundiales del petróleo pero cobraron por su mugroso trabajo.

Supongo que la CIA trabaja en firme para que una niña, que ahora debe tener como diez años, en el futuro sea usada contra el Presidente. Seguramente le ofrecerán vivir en Miami.

oceanoatlanticoguillermo@gmail.com





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Guillermo Guzmán


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