“Socialistas” contra el Estado (parte II)

En la Venezuela revolucionaria, el título de “experto” se ha democratizado. Muchos compatriotas, los autollamados “socialistas” y la totalidad de los apátridas (los dirigentes de la oposición) son hoy expertos en todo.

Los títulos se distribuyen en los mercados especuladores de la burguesía. Lo extraño es que no cuestan nada y lo entregan a todos sin distinción política. Su único requisito exigido es hablar demás. Ejemplo insigne de ello son los “expertos petroleros”, ellos se les encuentran para todos los gustos; existen entre los aparentes “socialistas” y, por supuesto, en la oposición lacaya. Pero también existen “expertos” en muchas otras áreas. Están los “expertos en socialismo”, que creen sabérselas todas, proponiendo extraños modelos para estandarizarnos. Otros, incluso, han realizado estudios superiores de postgrado en tópicos específicos; haciéndose llamar ahora, desde “especialistas” hasta “teóricos” de la revolución. Cada día, un nuevo tópico surge de la palestra política y, a la par, brotan los nuevos “expertos”, los “especialistas” y “teóricos” que, lejos de contribuir con la dialéctica de la política, nos enredan el papagayo.

Surgen, diariamente, los “expertos” que, a través de los medios de difusión de la información, hacen mil y una interpretaciones de las ideas y las propuestas planteadas por el Comandante Chávez, y que terminan por desvirtuarlo… como aquella locura de decir, que: “es el Estado el problema y las comunas lo sustituirán por completo” cuando en realidad lo que se plantea es la participación; el poder popular organizado y mancomunado con el Estado, en otras palabras: la unificación de nuestra sociedad: la suma (Pueblo + Estado = Sociedad) y no la división… ¡Habladores de pendejadas, habladores de pistoladas, habladores de paja!... Así les replicaría el pueblo conciente.

A cada alharaca despertada por la oposición, le salen, igualmente, los “expertos” oportunistas que, desde dentro de la revolución, “pescando en rió revuelto”, utilizan los mismos mecanismos de guerra sucia encubiertas con medias verdades, descalificaciones y otras piltrafas de los lacayos, en la búsqueda de puestos dentro del Estado, y otros que, de la misma forma, luchan por mantenerse en sus puestos. Pero, igualmente, ellos atentan contra el Estado, lo mismo que, a decir de Gramsci: atentan contra la sociedad. Desde oportunistas (acomodaticios, buscadores de puestos); pequeños burgueses (los que impiden las transformaciones necesarias dentro del Estado); hasta los corruptos e ineficientes, todos ellos unen fuerzas contra la revolución.

Son ellos mismos los “Superrevolucionarios” a quienes alude el Comandante Fidel en su último artículo. En ocasión de una entrevista que le concediese al periodista Ignacio Ramonet, para su último libro: “Cien horas con Fidel”, nuestro camarada mayor (Fidel) nos aleccionó a todos diciendo que: “uno de sus errores fue haber creído que alguien sabia como se construye el socialismo”.

Ante semejante situación, el propio Comandante Chávez, terminará por parafrasear a Carlos Marx, diciendo: “Yo solo sé que no soy Chavista”.

basemtch@yahoo.com





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Basem Tajeldine

Marxista. Investigador de temas geopolíticos internacionales en el Centro de Saberes Africanos. Moderador del programa VOCES CONTRA EL IMPERIO, RadiodelSur y RNV.

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