Si alguien fue completamente antiimperialista y lo expuso en todos los ámbitos donde actuó fue Hugo Chávez. De tal manera que si se dice que los dirigentes del proceso bolivariano son hijos de Chávez deben seguir su legado, su ejemplo, sus orientaciones en el terreno que les corresponda luchar o vivir. Pero he acá que esta "dirigencia" se ha desviado y colocado a los pies del imperio y de uno de sus peores representantes como lo es Donald Trump. Así lo dijo Chávez en el año 2009: "Está naciendo una doctrina y creo que es una poderosa señal: Primero a los factores que en América del Sur pretenden seguir subordinando a este continente al dominio imperial y hegemónico de Estados Unidos, y segundo, una poderosa señal al mismo imperio norteamericano de que estamos dispuestos a ser libres, que no vamos a entregar nuestros recursos naturales ni energéticos, ni a ser peones del imperio, que no vamos a permitir que nuestro continente caiga de nuevo en las garras del coloniaje" (*)
Hoy el discurso antiimperialista y anticapitalista está desterrado de las bocas de Delcy, Jorge, Diosdado, Padrino y toda la dirigencia del PSUV, así como los integrantes de la Asamblea Nacional de gobernadores, alcaldes y diputados y diputadas de consejos legislativos regionales. Está prohibido tácitamente el lenguaje revolucionario, socialista. También se han suspendido la aplicación de la constitución y las leyes en lo referido al tema salarial y de protección de los trabajadores, cuestión que aprovecha inescrupulosamente FEDECÁMARAS. He allí parte del socavamiento del apoyo popular hacia este gobierno que ha dejado desprotegida a la masa laboral venezolana.
Lo que ocurre en Venezuela es algo surrealista. Gabriel García Márquez estaría disfrutando escribir sobre el realismo mágico venezolano que se caracteriza por entrelazar elementos irreales, fantásticos o míticos dentro de un contexto cotidiano y realista.
Raudos, corriendo como asustados, pero disimulando para que no se note, la dirigencia del gobierno venezolano y más aún, de toda la institucionalidad pública, como es el poder ejecutivo, legislativo, judicial, electoral y ciudadano con la Fiscalía, la contraloría y la Defensoría del Pueblo (para satisfacción de la burguesía, de la oposición y del imperialismo), andan reformando el entramado jurídico que tanto costó durante el periodo chavista, regalando la soberanía y la independencia del país, entregando nuestro principal recurso energético como es el petróleo, todo ello en contradicción con los planteamientos de Hugo Chávez, de los estatutos del PSUV, contenidos en el Libro Rojo de ese partido anteriormente socialista y ahora plegado plenamente al capitalismo y con las consignas y desplantes que oíamos hasta hace poco por parte de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez, Pedro Carreño, el inefable Jesús Farías, Diosdado Cabello, Padrino López, Delcy Rodríguez, Gobernadores como Rafael Lacava, Freddy Bernal, es decir todo el CPR e Iris Valera (la única que queda con el discurso y que están tratando de acallarla porque no conviene su palabra incendiaria en tiempos de apaciguamiento con el imperio). Eso pareciera irreal y fantástico.
Pero el nuevo contexto cotidiano y realista es presenciar impávidos la recepción con bombos y platillos a los representantes del imperio en el Palacio de Miraflores, (donde ahora ondea la bandera gringa para refrendar la ocupación actual) así como acoger con risas y hasta satisfacción al máximo dirigente de la CIA, al Secretario de Energía del gobierno gringo, a la encargada de negocios de ese país y ahora, nada más y nada menos que al mismísimo Jefe detestado del Comando Sur de los Estados Unidos, quien se ha reunido con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, Padrino López (Ministro de la Defensa) y Diosdado Cabello (ministro del Interior), en conversaciones secretas de las que luego se revelan versiones parciales por parte del gobierno venezolano y su oficina de comunicaciones. Lo real es que tenemos ahora una Venezuela tutelada, neocolonial y por tanto, manejada por intereses externos, contrario a los deseos y las luchas de nuestros libertadores y de Hugo Chávez.
Por cierto, sería interesante ver los rostros de Padrino y Diosdado en esas reuniones luego de haber proferido advertencias a los Estados Unidos acerca de que no podían intervenir en Venezuela sin sufrir graves consecuencias, exponer que de acá no saldría ni una gota de petróleo, que hasta Washington llegarían los fusiles venezolanos si hubiese una agresión, o decretar una huelga general insurreccional por parte de la clase obrera donde no se movería ni una aguja, mandar a la mierda a estos gringos imperialistas. https://www.aporrea.org/internacionales/a348873.html.
Y adicionalmente mostrar públicamente su aversión al imperialismo con los videos de Chávez en sus arengas revolucionarias y ahora tener que reunirse con estos emisarios imperiales que vienen a hacer cumplir lo que se decidió en Washington.
Pretender que se crea que se está "negociando" y que hemos obligado al imperio y sus representantes a sentarse a negociar con nosotros es creer que los demás son ignorantes o eunucos políticos. En Técnicas de Negociación hay una premisa: Se negocia cuando hay paridad de fuerzas para evitar mayores males para ambas partes o para obtener beneficios similares. Eso que llaman "ganar-ganar". Cuando una parte (el imperio) tiene el poder real como lo demostró fehacientemente el 3 de enero, no se negocia sino que se reciben imposiciones, órdenes. Gana uno, mientras el otro se somete. Es lo que también llaman "real politik" o geopolítica del poder.
El imperialismo estadounidense está de plácemes porque lo que siempre buscaron al asesinar a Chávez, lanzar la guerra multifactorial contra nuestro pueblo, bloquear nuestras costas y espacio aéreo y finalmente lanzar la operación de captura y secuestro de Nicolás Maduro, lo han logrado al hacer arrodillar al gobierno venezolano acudiendo a mantener la presión y las amenazas, en este caso, a Jorge y Delcy Rodríguez, así como a Padrino López y Diosdado Cabello quienes han cedido ante esos chantajes gringos, dándoles lo que ellos exigen y más aún. Para ellos (los gringos) salió "barato" lo que hicieron al colocar contra la pared a la dirigencia del gobierno y el estado. Tanto que ni siquiera María Corina Machado o Enrique Capriles con sus planes se hubiesen atrevido a otorgar tanto, porque hubiesen tenido fuertes reacciones sociales del pueblo venezolano. Ahora no, porque el pueblo está siendo controlado desde el propio gobierno para que no se alce ante las medidas antisoberanas que nos están imponiendo grotescamente.
De allí que, en función del título del artículo, nuestra reflexión es plantear que si lo que está haciendo la presidenta encargada Delcy Rodríguez lo estuviera haciendo María Corina Machado o algún dirigente de la derecha venezolana (Capriles, López, Rosales, Ledezma, Falcón o el pusilánime de Guaidó) o cualquier otra personalidad cuestionadora del gobierno actual (Enrique Márquez, María Alejandra Díaz, Barreto, Navarro), por nombrar a algunos, desde la óptica de quienes ahora están "manejando" el gobierno o de la izquierda tradicional se estaría gritando, convocando a marchas de protesta, obstaculizando en la asamblea nacional, alcaldías o gobernaciones las políticas que se están aplicando en la actualidad.
Y es que realmente, lo que está llevando a cabo el gobierno (aunque ya lo venía haciendo con Maduro desde el 2018) es prácticamente lo mismo que lo que estaba en los planes de gobierno de Capriles en la campaña de 2012 y que en ese entonces analizó el francés Romain Mingus, un programa plenamente capitalista muy parecido a lo que lleva a cabo hoy el gobierno interino de Delcy Rodríguez y que tanto fue cuestionado por el propio Chávez quien entonces divulgó el Programa El Plan de la Patria 2013-2019. Y mucho más lo que hace Delcy y su equipo de gobierno se parece tanto a lo que planteaba el grupo de María Corina en 2024 con su Plan denominado "Tierra de Gracia", el cual según el análisis de "Misión Verdad" se concluía en lo siguiente: "La búsqueda de financiamiento internacional que podría hipotecar la política financiera del país y, en particular, la idea de privatización de empresas y activos públicos, especialmente la industria petrolera y gasífera, constituyen una receta similar a la aplicada al pueblo argentino con las respectivas repercusiones devastadoras.
El plan de María Corina Machado y Edmundo González, en su búsqueda de emular el modelo susodicho, no solo ignora la realidad venezolana sino que también revela una profunda desvinculación con los intereses de la población. Es, en esencia, un proyecto de subordinación económica y política que busca la perpetuación de un modelo de saqueo y explotación de los recursos estratégicos de la nación". https://misionverdad.com/venezuela/tierra-de-gracia-llevaria-venezuela-al-mismo-abismo-que-argentina.
El gobierno actual está tratando de hacer "control de daños" usando articulistas, intelectuales e "influencers" o baterías de bots para tratar de convertir una derrota estrepitosa en una supuesta victoria estratégica y diplomática. Se pretende encubrir con eufemismos la realidad de una Venezuela colonizada y tutelada. Se habla de "prudencia estratégica", "paciencia inteligente", de "calma y cordura", de "ganar tiempo para preservar la revolución", de "pasividad activa", se justifica lo que ocurre en esta vergonzante rendición con el Tratado de Brest-Litovsk (Rusia-Alemania de 1918) cuando los revolucionarios rusos, con Lenin y Trotsky al frente, tuvieron que aceptar un tratado humillante para no sucumbir en el mediano plazo o se recurre a citar "El Arte de la Guerra", el clásico de Sun Tzu que busca la victoria mediante la inteligencia y la sagacidad más que por la fuerza bruta, es aplicable no solo al ámbito militar, sino también a conflictos socio-políticos.
EN SÍNTESIS: A los gringos, al imperio, al gobierno estadounidense, A Donald Trump no les importa (por ahora) quien esté al frente del gobierno venezolano y de los poderes públicos, mientras se haga lo que ellos quieren y deciden. Ellos si aplican lo que Jorge Rodríguez le atribuyó a su abuela que en realidad lo acuñó Deng Xiaoping "No importa de qué color es el gato, siempre que cace ratones". Si es Delcy Rodríguez, pues será con ella la transición, si es María Corina Machado, pues también será así. Es la filosofía del patio trasero de la Doctrina Monroe llevada al plano concreto en la frase que se le atribuye al expresidente Franklin D. Roosevelt cuando en 1939 dicen que dijo refiriéndose al dictador nicaragüense de entonces: "Somoza may be a son of a bitch, but he's our son of a bitch (**)
(*) Hugo Chávez. Rueda de prensa con medios internacionales. Palacio de Miraflores. 30 de agosto de 2009
(**) Schmitz, David. "Thank God They're on Our Side: The United States & Right-Wing Dictatorships", University of North Carolina Press, 1999