¿Cómo se construye el nuevo orden?

Control, dependencia y pérdida de libertad desde el imperialismo global al régimen venezolano

"Ante el vasallaje fascistoide, propulsado por un estado poderoso, expansionista y codicioso, que procura consolidar su injerencia en la explotación de los recursos naturales, ante la intromisión extranjera en el campo de la confrontación interna de las tendencias políticas contrapuestas, ante esta realidad propia de la era gomecista y de la democracia burguesa representativa, afirma Machado que no existe otra disyuntiva que la de: resistir como patriotas o resignarse como siervos".

Gustavo Machado. El asalto a Curazao, en El comienzo del debate socialista, El pensamiento Político del siglo XX, Documentos para su estudio, Tomo 13, Ed. Congreso de la República, Caracas, 1983, pag 68.

Mientras las élites Imperialistas procuran el colapso, conviene girar la cámara y enfocarnos hacia la Burguesía venezolana Representativa. Somos nosotros quienes sostenemos muchas de esas estructuras de poder sin quererlo, a base de pequeñas renuncias cotidianas. Es una manera de ser. Seguir el camino trazado nos cansa menos: ¿Verdad?

Nadie nos obliga, simplemente elegimos lo que parece más práctico y con el tiempo esas decisiones se van endureciendo, se vuelven hábitos y los hábitos se hacen normas y las normas estructuras que ya ni siquiera vemos como tal. Lo repetido se vuelve invisible y oprime.

Lo que era una solución provisional se convierte en una costumbre y la costumbre deja de cuestionarse. Cada renuncia diaria a pensar, a decidir o a intervenir moldea el marco general en el que todos acabamos respirando. Y cuando el sistema falla: ¿Qué solemos hacer?

Pues no cuestionamos, sino que lo reforzamos. Añadimos reglas, orden, vigilancia. Convertimos la crisis en excusa para más dependencia. La estabilidad se convierte en un control invisible. El poder ya no necesita imponernos nada, solo asegurarse que el engranaje siga girando sin resistencia. Y no habíamos quedado que éramos la resistencia.

Cuando algo pasa de ser impuesto a parecer necesario: Han ganado. La dependencia se disfraza de sentido común y el sentido común rara vez se discute. Vean, qué trampa.

La pérdida de libertad no precisa de violencia, solo políticas (Leyes, normas, Decretos, "Ordenanzas", Destrucción del Ordenamiento constitucional (refundación de la República como quimera) que eviten pensar, normas que mantengan el orden. No se necesita represión, solo dependencia. Y el régimen venezolano es un ejemplo de esa maquinaria que se acomoda al statu Imperial Global.

Pero la historia, y esto es lo bueno, está hecha de rupturas, de momentos en que alguien dijo, "Hasta aquí… hasta aquí he llegado." De personas, comunidades que eligieron otro camino, aun sabiendo que ese camino es más difícil. En esa adhesión Imperio-Régimen y otros están construyendo piedra a piedra las jaulas en las que "mañana viviremos todos tan cómodos, pues ni siquiera muchos veremos los barrotes".

Le llamarán por tu seguridad, por tu bien, para pagar fácilmente, para proteger tu salud, para identificarte rápidamente en un aeropuerto, lo llamarán: "Libertad a todo eso y Soberanía". Pero el cambio empieza en el instante en que alguien mira ese sistema y dice:

"Yo me niego a repetir ese gesto automático. No somos tornillos dentro de una máquina, somos grietas en la antigua pared y basta una sola grieta que se ensanche en el lugar preciso para que todo el muro tenga que replantearse. La historia no siempre se derrumba, a veces simplemente deja de sostener lo mismo de siempre". Tribuna Popular


 



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Oscar Flores


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