BINÓCULO ° 526

Canserbero II

Muchos amigos y algunos de mis poquitos lectores, me pidieron que debía hacer una aclaratoria sobre la columna que yo publiqué en este portal, titulada Canserbero el 26 de octubre del 2023, porque justamente, 20 días después, el Fiscal General, Tarek William Saab, emite unas declaraciones, según las cuales reabriría el caso Cancerbero.

"Ahí está Olmos, el Fiscal dice que va a reabrir el caso, pero no le habían parado bolas porque siempre se dijo que el gobierno estaba metido. Tienes que responder a eso, porque si no hubieras escrito, seguro que el Fiscal no hubiera dicho un coño, porque tal vez desconocía el caso", me escribió un buen amigo que es un gran admirador de Canserbero.

"Hermano, siempre lo dijimos y hasta tú te moviste para saber cómo lo habían matado, porque todos decían que se había suicidado. Te acuerdas cuando hablamos aquí y en aquella reunión donde había un poco de panas y ninguno dudó en decir que él era incapaz del suicidio. Pero le habían echado tierra porque había unos chavistas que le tenían arrechera, incluyendo un chivo, a quien le chismearon que le estaba cogiendo a la mujer. Tienes que escribir hermano… tienes que escribir", me dijo otro amigo.

Lo cierto es que a muchos nos sorprendía ese derroche de genialidad. Pero además, había en él una necesidad indetenible de conocimiento y de aprendizaje. Era un compositor indetenible con un deseo sin control por la vida. Cómo podía suicidarse una persona así. Pero en su momento, muchos amigos del artista aseguraron que los hoy convictos y confesos asesinos, era los reales implicados en el hecho. Aunque en aquel momento, ellos estaban respaldados por gente del gobierno de Aragua y policías del Sebin que siempre se hicieron los locos, cuando todo el mundo en ese estado aseguraba que lo había lanzado por la ventana. Estaba funcionando a la perfección la sociedad de cómplices.

Yo lo conocí en el 2004 en un tugurio marginal de Maracay donde se presentan los desconocidos. Casi de inmediato estábamos hablando y nos entendíamos como si hubiéramos hablado toda la vida. Me parecía un chamo lleno de muchas inquietudes, extremadamente inteligente y muy auscultador. Ya había leído a Sábato, ya había leído el Mahabharata, ya había leído a Lobsang Rampa, un inglés convencido de que era un santo o un guía espiritual. Era claro que estaba buscando respuesta sobre cosas que no entendía. Tirone José González Orama, que así se llamaba, me dio algunas explicaciones que no me convencieron mucho. "Aunque no lo creas, no soy ateo, he vivido cosas terribles. Leo mucho porque necesito encontrar respuestas, pero lo que he leído me hace pensar que Dios no existe, no sé si existe, aunque no es posible demostrar lo contrario".

Ese fue el principio de una relación de amigos que entendían muchas cosas, buscaban respuesta de otra. Tuvimos pocas oportunidades de filosofar, pero ambos cuestionábamos al mundo. Yo le regalé algunos libros, sobretodo literatura latinoamericana. Recuerdo que le regalé El Túnel de Sábato y Los Lanzallamas de Roberto Artl; también le regalé "Dos señoras conversan" de Bryce Echenique y le regale "una guitarra de diamantes" de Truman Capote. También le regalé a Carpentier y un libro de poemas de Nicolás Guillén, que por cierto le fascinó.

Pero además tenía una gran cultura musical. Sobretodo de buena música, y conocía, por su papá, todo el rock de los 60 y 70: Iron Butterfly, Black Sabbath, Frank Zappa, Grateful Dead, Los Ramones, Led Zeppelin, Pink Floyd, Jefferson Airplane, etc. Pero también le gustaba mucho Alí Primera y la Trova Cubana. Siempre sentí su voz quebrada y como arrastrada hacia adelante, era muy hiperkinético, pero curiosamente muy calmado para componer. Creo que buscaba entre la poesía de Alí Primera, Silvio o Pablo, con la letra de "In a Gadda Da vida", aquella prodigiosa canción de Iron Butterfly. Leía mucho pero creo que porque había entendido que solo la lectura le produciría esa riqueza cultural y de expresión que necesitaba para hacerse entender en sus composiciones. "la mayor parte de mis canciones, vienen de mis vivencias y de las cosas que leo, o también de vivencias de mis amigos", me dijo una vez.

En el 2008 cumplió 20 años, me llamó para que fuera a echarme los palos con sus amigos. No me fue posible ir, y lo lamenté. Creo que, en julio del 2009, nos encontramos, y regresaba de una gira por México, si no me equivoco. Hablamos un rato largo y agradable. Ya era un crítico duro de Chávez y la conversación quedó, no en buenos términos. Cuando quería, era muy obstinado. No me gustan las discusiones, pero sentí que él no le estaba dando a Chávez la oportunidad de cambiar la cultura y la forma de pensar, de un venezolano que había sido envenenado por 100 años. Después, cerca de mi cumpleaños, a principios del 2010, una amiga quiso que recordáramos los viejos tiempos de comer sándwich de pernil en La Encrucijada, como a las 8:30 de la noche, porque me quedaba en la casa de ella, en Turmero. Allí nos encontramos, nos abrazamos y hasta nos tomamos unas cervezas. Me dijo que estaba trabajando en un nuevo álbum. Ya era todo un adulto con razonamientos muy avanzados. Tenía una dura posición política, y en las dos horas que estuvimos allí, fue impresionante el desfile de gente que lo saludó. "Mira, es Canserbero", gritó una chica desde un carro. "Párate, vamos a saludarlo. Hola, somos tus fans, venimos desde Caracas a comer sandwichs de pernil y lo menos que esperamos es toparnos contigo". Pero la otra amiga, estaba llamando a amigas en Caracas. "A que no adivinan con quién está hablando Yenny, con Canserbero", la gritadera no fue normal. Ponlo al teléfono le pedían. "Somos tus admiradoras. Eres espectacular". Esas dos horas me indicaron que ya no era un desconocido. Y esa conversación, con muchas interrupciones, también me decían que su búsqueda estaba muy por encima del promedio. Que sus problemas iban más allá de Chávez.

Nos despedimos como buenos amigos, y ya, por una razón u otra, no nos volvimos a ver. Efraín, mi alto pana, murió en junio del 2014 de un infarto fulminante y no pude ir a su velorio. A Canserbero lo murieron en el 2015 y tampoco pude ir. Se quedaron en el aire, todas esas discusiones esotéricas, todo ese mundo cosmogónico, todo ese auscultar para ver qué había debajo del arco iris. Hoy tendría 35 años y quién sabe cuánto habría avanzado, o en qué se habría convertido. Alguien me dijo que sufría de esquizofrenia, pero yo no vi ningún indicio de eso. Solo vi un tipo demasiado inteligente para su momento, un crítico muy duro, de todo y de todos, hasta de sí mismo. Una de esas muertes que jamás deben ocurrir. Quién lo mató. Aún es una incógnita. Y además, quedó demostrado la alta descomposición del Poder Judicial, cuestionado por décadas.

Aún recuerdo al puertorriqueño Residente que en el video "Rap Bruto" lleva puesta una franela con el rostro de Canserbero. También El rapero puertorriqueño Almighty, quien lanzó una canción titulada "La Muerte", en homenaje a Canserbero. "… Canserbero está en el cielo y yo lo voy a honrar/ Yo soy más flow que sentimiento, lo acepto/ Y no sé si es mi virtud o mi defecto, en esto les apuesto/ Que muchos me quieren ver muerto/ Porque la envidia es más grande que mis ganas de un planeta full de afecto…"

Este año 2023, la prestigiosa revista Rolling Stone, realizó una lista de los "50 raperos más grandes en la historia del rap en español", colocando a Canserbero en el puesto número uno.

Todos los venezolanos, sobretodo los chamos de ahora, deberían conocer a Canserbero. Sabrían que hay compositores y cantantes, con un mensaje real, con conceptos sobre la vida y el mundo. Qué hubiera dicho sobre esta barbarie que estamos viviendo. Sus canciones hoy, se escuchan como nunca, diríamos que en gran parte del mundo, y ya trascendió ese círculo del rap, a gente que lo escucha porque quiere entenderlo. Gente que quiere saber en dónde estará rapeando Tirone en este momento.

Caminito de hormigas…

"Cómo te parece hermano. El Presidente anunció que las bolsas clap traerían carne y pollo. Bueno, todavía no se ha cumplido esa tarea y ya el encargado de recibirlo y distribuirlo en Carabobo, las está ofreciendo a restaurantes y carnicería. Ese carajo debería estar expulsado del chavismo. Pero nadie va a decir nada. Todos esperan su tajada".



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Rafael Rodríguez Olmos

Periodista, analista político, profesor universitario y articulista. Desde hace nueve años mantiene su programa de radio ¿Aquí no es así?, que se transmite en Valencia por Tecnológica 93.7 FM.

 rafaelolmos101@gmail.com      @aureliano2327

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