Breve nota sobre la cuestión del Estado

No es repetir, sin reflexión crítica, los clásicos del marxismo. A partir de su estudio, se pretende generar una teoría que, por modesta que sea, ayude a la comprensión de lo que podría ser el Estado en nuestra formación social concreta, interrelacionada, dialéctica, y, en un Proyecto Socialista Revolucionario. Mi recordado amigo, Ludovico Silva, estudioso de Marx, ironizando el dogmatismo de la época, decía: "si los loros fueran marxistas, fueran marxistas ortodoxos".

No obstante, abrir un debate sobre esta cuestión, implica, de suyo, precisar sus principios fundamentales a los fines de entender cuál es la naturaleza, cuál es el carácter del Estado diseñado en nuestra Constitución; y observar, detenida y comparativamente, en lo real concreto, qué estuvo previsto originalmente y qué se ha construido a objeto de ejecutar la propuesta de Estado Comunal de Hugo Chávez. Porque las instituciones comunales de base territorial, como alternativa al Estado liberal burgués, requieren de comprender, en nuestro caso, el modelo constitucional de Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia.

Siendo que, el Estado, para la teoría burguesa, es la "representación jurídica de toda la Nación", y sus elementos constitutivos población, territorio y gobierno soberano. Oculta, con singular cinismo, la dominación-explotación-alienación que ejerce sobre la mayoría de trabajadores, y en general, del pueblo empobrecido y marginado.

La lucha de clases, origen de la aparición de las instituciones estatales; instrumento represivo de minorías sobre mayorías, corre en paralelo, a la tesis marxista acerca de su extinción una vez controlado el poder político, y bien evaluada que sea, la correlación de fuerzas a escalas nacional, regional e internacional. Es, suprimir unas relaciones de dominación y explotación, por una "asociación de productores libres e iguales" que, por supuesto, no son los "empresarios productivos". Romper no solo con la dominación de clase (política), sino también, la de una nacionalidad sobre otras (racismo/eurocentrismo colonialista), con la de género (patriarcal/machista) y, finalmente, transformar el modelo desarrollista capitalista dependiente parasitario, explotador de fuerza de trabajo y depredador de la naturaleza.

Stalin se planteó, en su contexto concreto, reforzar el Aparato Estatal en las fases socialista y comunista. Tenía presente una posible invasión capitalista imperial, lo que significó, a mi juicio, pérdida del protagonismo popular y así consolidar la implantación de la estatización burocrática.

Según Marx 1) los trabajadores tienen necesidad del Estado, es decir, el proletariado organizado como clase dominante 2) Estado en vías de extinción, construido de tal forma que inicie su desaparición. 3) No es el Estado heredado de la burguesía "perfeccionado", éste, debe ser totalmente destruido por la dictadura de los trabajadores en el proceso de transición al comunismo, sociedad sin clases, sin Estado.

Se trata, entonces, de llevar a cabo una verdadera revolución contra el sistema del capital: en lo político, socioeconómico, cultural e ideológico, y, no solo en lo nacional, el objetivo es construir una nueva civilización en el planeta o la vida humana tiene sus días contados.

Ahora bien, el elemento determinante aquí es el sistema de relaciones de propiedad en la producción de bienes y servicios y su inaplazable sustitución por nuevas formas; de ahí derivan, diversos campos, en los cuales se articulan las referidas relaciones sociales que constituyen la formación social histórica concreta. Todo lo cual, es clave, en una verdadera revolución socialista.

El modelo burgués heredado "sigue vivito y coleando", incluso, el avanzado Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, de participación protagónica, sigue aferrado al pensamiento jurídico político de rancio abolengo individualista liberal burgués. Propiedad privada capitalista, libertad de empresa y autonomía de la voluntad en la conclusión de los contratos, etc. Aunque, este Estado Constitucional de Justicia, ordena, en sus fines, "la construcción de una sociedad justa y amante de la paz" que, según interpreto, de ninguna manera puede ser el capitalismo. (ver artículos 2 y 3 de la CRBV). Podría ser, en todo caso, la posibilidad teórica jurídica de adelantar el proceso de transición al socialismo por medio de reformas constitucionales, cada vez más profundas, hasta llegar a una constituyente popular con fuerza suficiente, y dar el salto cualitativo. La Historia demuestra que el modelo burgués termina engulléndose las buenas intenciones.

El Estado burgués, realmente existente, con una Constitución de avanzada, necesariamente, entra en contradicción con el Estado Comunal propuesto por Chávez en las Leyes Orgánicas del Poder Popular, y su último Plan de la Patria de 2012. Propone enfrentar "la lógica del sistema del capital" y transitar al socialismo. Estado Comunal que, o se construye en abierta confrontación con el Estado burgués presente en nuestra vida política o sencillamente se adapta a su lógica. Es una ilusión buscar "armonía social" en una sociedad en plena lucha de clases y sometida a la agresión imperial.

Otro problema planteado en la propuesta original fue cómo hacer para que las decisiones de base local comunal surtan plenos efectos en los niveles regionales y municipales. Cuando se planteó la cuestión del Poder Popular se traza entonces la orientación de transitar por una Confederación de Comunas en el nivel nacional, y poner el Estado formal al servicio de ese modelo comunal. Pero, se observa que, en el conjunto de Leyes del Poder Popular, que datan de 2010, tras la derrota de la reforma constitucional de 2007, fue notable y abiertamente retadora, la posición de burgueses y burócratas nacionales, regionales y municipales opuestos radicalmente al proyecto comunal. Chávez, los enfrentó diciendo: ¡Comuna o nada¡ Y, a última hora ya, con "el golpe de timón"; todo lo cual, habrá que evaluar en forma crítica y autocrítica: reflexionar a fondo, sobre la suerte de estas formas embrionarias de Estado Comunal que van a ser progresivamente revisadas para convertirlas en emprendedurismo individualista, llevándose en los cachos, valores y prácticas comunitarias y socialistas iniciadas como poder local popular en paralelo y en contraposición al modelo liberal burgués hoy globalizado y en descomposición.

Por último, pensamos que, para la concreción del Estado Comunal revolucionario, es de vital importancia adelantar una serie de tareas en el corto, mediano y largo plazo, enfrentando las políticas neoliberales monetaristas, el reformismo ramplante, y esa derecha pro imperialista nazi fascista.



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Agustin Calzadilla

Agustín Calzadilla, 1942, abogado UCV, 1968; fue Secretario General del Centro de Estudiantes de Derecho y ex Presidente del COMITÉ DE DEFENSA de los DERECHOS HUMANOS; ex miembro de la Dirección Nacional de la OR/LIGA SOCIALISTA; profesor jubilado de Derecho Público en la UCV; ex jefe del Departamento de Ciencias Jurídicas, Faces/ UCV; Cursos de ampliación en Derecho Constitucional; fue miembro del Consejo de redacción de la Revista POLIÉTICA, que dirigió Daniel Hernández; colaboró con el entonces Suplemento Cultural de Últimas noticias; trabajó junto a Alí rodríguez Araque, en la demanda que se introdujo contra la APERTURA PETROLERA de la Cuarta república; presentó ante la Fiscalía de la misma época, una solicitud para anulación de los Convenios de Refinanciamiento de la DEUDA EXTERNA; ha publicado trabajos y folletos sobre La Reforma constitucional, el Socialismo del siglo XXI, y temas políticos y de coyuntura. Actualmente, prepara el trabajo PODER CONSTITUYENTE Y TRANSICIÓN SOCIALISTA (Reflexiones críticas sobre el proceso bolivariano) cuyo capítulo I, está próximo a publicarse.

 aguscalza1@yahoo.es

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