El ducado baruteño

La vida no se cansa de darnos sorpresas. Una canción salcera no los recuerda en sus estrofas, cuando repite, poniendo en voz de un borracho, un coro que dice: la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¡Ay Dios¡.

Y la sorpresa que hoy nos llama a la curiosidad, no es Pedro Navaja, saliendo por un zaguán, alumbrando con su diente de Oro toda la ciudad, es más sorpresiva aún.

La teníamos cerquitica y no nos dábamos cuenta. Pasábamos por la ruta Caracas, Baruta en carritos por puesto y no lo notábamos. Ni siquiera la señales de tránsito nos alertaban, pero señores, estábamos entrando al Ducado Baruteño y no teníamos ni idea de la realeza que allí se enseñoreaba.

Un afiche a colores desplegado en La Plaza El Indio, que le da la bienvenida a los visitantes del Pueblo de Baruta, por su ubicación, en la esquina de la calle Sucre y Calle Ricaurte, fue prácticamente tapiada para recordarle a los súbditos que debían vestirse de gala para el Concierto, en homenaje a nuevo Rey de Gran Bretaña, Carlos III y de su antigua amante, ahora, soberana, Cristina.

Mi amigo, Ricardo, natural de Baruta, a quien tomó también de sorpresa lo del Ducado, me llamó para informarme de los preparativos del agasajo que se preparaba, para celebrar tan magno evento.

Pero el mismo amigo, Ricardo, siempre agudo en sus comentarios me dijo, estoy sorprendido, tanto que se jodieron lo indios combatiendo los mercenarios monárquicos y ahora la plaza la adornan con afiches a todo color para celebrar la ascensión de un Rey, cuando pensábamos que esas cosas estaban muy lejos de nuestras tierras.

No se quedó allí su comentario y continuó diciendo que el jolgorio estará muy cerca de unas esquinas que llevan el nombre del Mariscal Sucre y de Ricaurte, dos figuras emblemáticas de la independencia de Venezuela, que lucharon precisamente contra mercenarios enviados por los otrora monarcas europeos.

Tómale una foto al afiche y mándamela por Wassot, le dije y así lo hizo.

El afiche con el Emblema del Ducado Baruteño, hacía un llamado a los súbditos, para que se congregaran, no enconchados, sino, en la Concha, para celebrar por todo lo alto y bajo La Coronación de Carlos III y su otrora amante, ahora Soberana, Camila. No recordamos ahora, si cuando murió la antigua soberana Diana, en accidente de tránsito, según dicen, hubo en el Ducado Baruteño algún acto fúnebre por tal tragedia.

Además del emblema del Ducado, tenía desplegado en diapositiva un gran letrero, donde la Embajada Británica presentaba y llamaba a los súbditos a participar en un Concierto Musical, donde se homenajeaba y se les prestaban los respetos, con la Música de los Beatles a los nuevos monarcas, en territorio del Ducado Baruteño, dependiente de la Monarquía Británica.

Metiéndole más aún la lupa al publicitado afiche y a los voceros reales que pregonaron por las calles y avenidas del Ducado Baruteño, tan magno evento, nos encontramos con otra curiosidad: La Sinfónica Ayacucho, sería la orquesta, base del Concierto en Homenaje a los nuevos Monarcas.

La verdad es que no se si esa Sinfónica es Nacional o Municipal, pero lo que si me llega a la memoria es la palabra: Ayacucho

Y pienso que esa Sinfónica lleva el nombre de Ayacucho, por un hecho histórico, recordado de nuestra gesta independentista: La Batalla de Ayacucho, librada entre las tropas del Libertador Simón Bolívar al mando del venezolano Mariscal Antonio José de Sucre y las fuerzas realistas, que dio la independencia a Perú y Bolivia y decidió la independencia definitiva del colonialismo español en América del Sur hace casi doscientos años.

Se utilizó precisamente a una Orquesta, que lleva el nombre de Ayacucho, muy recordado, porque fue una batalla contra el colonialismo y las monarquías europeas de antaño, para homenajear, a los herederos de esas monarquías que atropellaron a nuestros naturales. ¡Sorpresas te da la vida, ay Dios¡

Pero siguen las sorpresas, porque la vida nos da sorpresas. A los organizadores del acto se le olvidó un detalle, diría Cantinflas, un detallito: esos monarcas son lo que hoy le roban al pueblo venezolano, las reservas de Oro, que son de todo nuestro pueblo y que por lo menos, por ese detallito, tendrían que ser repudiados en vez de homenajeados.

No sabemos qué otras sorpresas nos deparara en el futuro el Ducado Baruteño, de repente invitan a Carlos y Camila. A lo mejor los invitan para que hagan un recorrido por territorios, antes habitados por diversas tribus caribes. Entre otros se encontraban los caracas, los teques, los cumanagotos, los mariches y los quiriquires.

Y es allí donde precisamente, donde estas aguerridas tribus lucharon por su territorio, comandados por caciques como Guaicaipuro y Yare, durante la época colonial. A lo mejor a Carlos y Camila, no les gustará recordar ese pasado, lo que podría costarle el Ducado, al Duque de Baruta.

Por lo pronto recordamos estos detallitos y refrescamos la memoria para no meter las patas criollas en los magnos sancochos de la realeza.


 



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Jesús Sotillo Bolívar

Docente en la UCV

 jesussotillo45@gmail.com

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