1ero de Mayo: expectativas e incertidumbre y salario minimo

En la víspera del primero de mayo crecen las expectativas [esperanza de que algo suceda] y la incertidumbre [inquietud sobre algo] en los trabajadores, tanto del Estado venezolano como los de empresa privada. Todos, sin pensar en la realidad, apuestan a que el primero de mayo el representante del Ejecutivo nacional decrete un nuevo salario mínimo anclado en el dólar o al Petro. No obstante, "quien de esperanza vive, de hambre muere."

El tránsito ha sido largo desde el último aumento en marzo de 2022, el cual el propio gobierno con la devaluación del bolívar, la inflación indetenible y un dólar que a pesar de las intervenciones bancarias del BCV continúa en aumento se ha depreciado con relación a la divisa de EEUU, tanto es así que en los meses que van del año 2023, el BCV ha realizado 12 intervenciones bancarias y suministrado a la banca privada y pública [quemado] la cantidad de 964 millones de dólares.

Cabe destacar que la inflación acumulada de los primeros 4 meses de este año alcanza a 68 %; la devaluación del bolívar frente al dólar desciende a 0,04046 céntimos; y el salario mínimo decrece y se ubica en 5,26 dólares, es decir su depreciación hoy es de 82.5 %. A ello se debe agregar el costo de la canasta básica alimentaria que en el mes de marzo se incrementó en 510 dólares, al cambio 12 mil 712 bolívares. Lo que implica que para adquirirla, una familia necesitó 98 salarios mínimos.

Ahora bien, centrándome en la idea principal de esta narrativas, las ultimas opiniones de Jorge Roig, ex presidente de FEDECÁMARAS, https://mundour.com/2023/04/17/jorge-roig-navarro-habra-un-aumento-salarial-en-las-proximas-semanas-no-puedo-adelantar-de-cuanto-sera/ y la de Oswaldo Vera, ex Ministro del Trabajo y de la Seguridad Social y dirigente nacional del PSUV, https://www.aporrea.org/actualidad/n382455.html, indican que el nuevo salario mínimo será de una cantidad pírrica y con el mismo continuara el déficit en los ingresos de los trabajadores para adquirir la canasta alimentaria. Así mismo, el nuevo salario mínimo con el incremento indetenible del dólar, a pesar de tantos intentos e intervenciones bancarias, en 10 años, el gobierno no lo ha podido frenar y el salario mes a mes se ira depreciando y tal vez en los próximos meses viviremos la experiencia de pulverización del salario similar a la del periodo marzo 2022-abril 2023.

En consecuencia, aunque de ilusiones también se vive, la realidad de las conversaciones del contubernio de la tripartita hacen pensar que el aumento salarial que el Presidente tiene la intención de anunciar este lunes, primero de mayo, responde más a los intereses de FEDECÁMARAS y de los sindicatos patronales, quienes perdieron desde hace mucho tiempo el norte de su papel de equilibrar las fuerzas frente al patrón y así conquistar las reivindicaciones laborales de los trabajadores, un salario digno tal como lo establece el artículo 91° de la CRBV en función de elevar la calidad de vida de estos últimos y de su núcleo familiar.

En resumen, los trabajadores del Estado y de la empresa privada deben estar preparados para evitar falsas ilusiones y para continuar la lucha por mejores reivindicaciones y conquistas salariales en los tiempos por venir. La lucha no se agota el primero de mayo, la lucha de los trabajadores es continua hasta lograr un equilibrio entre el salario y la canasta básica alimentaria como reza la Constitución Nacional.



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Carlos Mezones


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