Especial para Aporrea

Crónica del fraude en contra del Maestro Prieto

"…mi candidatura no fue producto de ningún conciliábulo, sino que andaba por allí en boca y alma de mis humildes compañeros de toda Venezuela".

-Luis Beltrán Prieto Figueroa-

La historia relata acontecimientos acaecidos en el pasado. También tiene la facultad de estudiarlos a la luz de las circunstancias que los rodean y su incidencia en el futuro; sobre todo cuando dichos acontecimientos son de carácter político y su influencia, sin duda, afectan para bien o para mal. Para algunos expertos en la materia, hacer distinciones entre los acontecimientos inevitables y los que pudieron haber desencadenado eventos distintos a los sucedidos, son consideraciones muy frágiles, poco o nada determinantes. Es decir, la historia se escribe con hechos y no con posibilidades.

No obstante, la historia puede también señalar las desventuras de los resultados. No pocos fueron los desenlaces que cambiaron el rumbo del país. El general Ezequiel Zamora, indiscutible líder de la Guerra Federal es asesinado abruptamente el 10 de enero de 1860 en San Carlos, a pocos pasos de consolidar su victoria; con su desaparición se frustra el mas radiante y necesario proceso político y social al que aspiraba la República de mediados del siglo decimonónico, asediado por caudillos y montoneras.

El 28 de octubre de 1945, se quiebra la evolución política promovida por el general Isaias Medina Angarita "el gran civilista", bajo cuyo régimen el debate democrático ganó en amplitud y desarrollo. Medina promueve la candidatura del Dr. Diógenes Escalante que prácticamente acaparó el consenso nacional. A comienzos de su campaña electoral, la sobrevenida enfermedad mental del Dr. Escalante frustra la cuidadosa transición que procura dejar atrás las rémoras del gomecismo y busca encaminar el país hacia un modelo democrático estable. Rómulo Betancourt asume la presidencia de la Junta de Gobierno, con el apoyo del sector militar encabezado por Carlos Delgado Chalbaud y Marcos Pérez Jiménez. Dando paso a un estimulante modelo democrático, pero con estilos inapropiados y estructuras frágiles, tal y como quedó demostrado tres años más tarde cuando los militares se hacen del poder e instalan la tenebrosa dictadura que llega a su fin el 23 de enero de 1958.

Para la década de los sesenta, Luis Beltrán Prieto Figueroa, se consolida como una estelar figura de la vida política y el más importante consignatario del enaltecimiento de la educación que con su imponderable condición humana sustentó, dejando destellos de su longeva presencia como luchador social hasta su partida física el 22 de abril de 1993. 91 años atrás, concretamente el 14 de marzo de 1902, llegaba a este mundo en La Asunción (Nueva Esparta), quién logró con su existencia trascendental, permanecer en el recuerdo y admiración de todos los venezolanos tal y como fue: Maestro de Maestros.

Para 1964, la militancia de AD veía en Prieto el legítimo abanderado, del otrora "partido del pueblo", con miras a los comicios electorales de 1968. Era entonces Presidente del Congreso Nacional y de su partido. Recién pasaban los tiempos en que Raúl Leoni recibía de manos de Rómulo Betancourt la banda presidencial (luego de su segundo mandato), y las manifestaciones de impremeditación política de este último, como el que produjo apenas un año atrás en un acto oficial, cuando conminó al prelado de la iglesia católica, El Cardenal Quintero, a ocupar el asiento que correspondía al Maestro Prieto por su condición de Presidente del Parlamento. Lo que motivó la ausencia del líder margariteño en posteriores actos.

Rómulo Betancourt parte a Europa en un prolongado viaje que tiene asiento final en Berna, por dos razones. La primera porque estuvo en desacuerdo (aun cuando lo negó posteriormente) con la candidatura de Raúl Leoni, y porque estando claro que no era el momento de imponer la candidatura de Carlos Andrés Pérez optó por la tesis de un candidato de consenso entre AD y Copei, la cual fue rechazada por la mayoría, facilitando que saliese victoriosa la tesis de Prieto de escoger a Leoni como el candidato para los comicios de 1963. La segunda, porque previendo posibles roces con Leoni ya Presidente, y por la indiferencia de este último a la propuesta de un gobierno de coalición con Copei, el cual se decidió por un gobierno de "Ancha Base" con URD y el FND, la prudencia le recomendaba dejar a Leoni manejar bajo sus propios criterios el quinquenio en marcha.

Rómulo Betancourt, que tuvo con Prieto una fraternal amistad de 30 años, describió al Maestro, de acuerdo con la obra de Alfredo Tarre Murzi (Sanín) denominada Rómulo, de la siguiente manera:

"Ni ayer ni hoy ignoré o desestimé los méritos de Luis Beltrán. Era uno de los más valiosos fundadores del partido con tradición orvista y pedenista. Uno de los más consecuentes y abnegados. Uno de los que sufrió mayor número de años de cárcel y destierro. El líder adeco con mayor capacidad de trabajo, como lo prueban sus libros numerosos, sus proyectos de leyes, sus conferencias y sus cátedras. Era también el dirigente más ligado a la base del partido por sus frecuentes visitas a las seccionales de la provincia y su íntima relación con sindicatos y ligas campesinas."

Sin embargo, siempre vio con desdén las aspiraciones presidenciales del doctor Prieto, pretextando entre otras razones, para justificar el lúgubre andamiaje que montó con ayuda de sus seguidores y por supuesto con el apoyo del gobierno de Leoni que regresaba a sus brazos, la existencia de un movimiento fraccional dentro de AD que tenía como cabeza visible al doctor Jesús Ángel Paz Galarraga (desde sus tiempos como Secretario General de AD), acusándolo de ser el mentor "…dentro de AD no de una corriente ideológica, animada de pensamiento con afinidades principistas, sino una coalición de apetitos orientada hacia el control del poder al precio que sea". Otra razón, era que dicha corriente auspiciaba la candidatura del Maestro Prieto. En tanto que la otra razón estaba encajada en la personalidad del Maestro, catalogándolo de anticlerical, mentor de un radicalismo extremista, por tanto y, debido a sus posiciones izquierdistas le estaba vedada su aspiración candidatural.

A tales efectos, en octubre de 1967, Betancourt remite una comunicación a sus compañeros: Augusto Malavé Villalba, Eligio Anzola, Carlos Andrés Pérez, Luis Tovar, Augusto Dubuc, José Vargas, Humberto Celli hijo, Juan Herrera, Martin Correa, Armando González, Francisco Olivo, Manuel Peñalver, Luis Piñerua Ordaz, Octavio Lepage, Carlos Canache, Humberto Fernández y Antonio Léidenz, en la que les plantea: "Ustedes mismos son perfectamente aptos para elaborar y poner en marcha un plan de acción de trabajos internos, capaz de preparar y lograr la derrota de ese bloque fraccional hibrido de neomarxismo y neomirismo."

Las elecciones internas primarias de AD llevadas a cabo el 24 de septiembre de 1967, que escogerían a los delegados a las convenciones distritales y estadales y de ahí los delegados a la Convención Nacional, iniciarían el periplo para la escogencia del candidato presidencial en diciembre de ese año. La primera gran batalla, la del 24 de septiembre, la gana Prieto holgadamente, pongo como ejemplo su triunfo en todas las parroquias caraqueñas a excepción de la Pastora. El Maestro Prieto alcanzó en Caracas 8.956 votos en tanto que su más fuerte contendor, el doctor Gonzalo Barrios, obtuvo 4.565 sufragios. En los primeros sondeos Prieto alcanza una cómoda victoria en 16 de las 25 seccionales del partido. Barrios gana en 5 estados quedando los conteos prolongados temporalmente en cuatro estados prácticamente por producirse un empate en sus resultados, a excepción del estado Sucre donde se suspenden los comicios por fuertes enfrentamientos entre las tendencias internas.

El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de AD, ordena la paralización de todo el proceso de convenciones distritales y municipales y en confabulación con las autoridades de Sucre convocan a nuevas elecciones internas en ese estado, dejando de lado los reclamos y reparos que el Prietismo hiciera en esa seccional, decidiendo este sector no participar en esas elecciones por considerarlas amañadas. Prieto y Paz Galarraga insisten en que siga su curso el cronograma electoral. Por los sucesos de Cumaná el CEN de AD suspende de su militancia a diez connotados dirigentes nacionales del equipo del Maestro Prieto. Igual suerte corren 18 dirigentes del estado Sucre.

Prieto y Paz Galarraga, deciden no asistir a las reuniones del CEN hasta tanto no se reanude el cronograma electoral y se suspendan las sanciones, por lo que este órgano convoca a un Comité Directivo Nacional (CDN) que el 29 de octubre acuerda destituir de sus cargos de Presidente y Vicepresidente del partido a Prieto Figueroa y a Paz Galarraga, respectivamente, ampliándose las destituciones a Eustacio Guevara (Secretario Agrario Nacional), Adelso González Urdaneta (Secretario de Educación Nacional), y a los secretarios políticos del CEN: José González Navarro, Ángel Bajares Lanza, Gilberto Barradas, Juan José Delpino y Carlos Behrens. Tal afrenta conlleva a la protesta de diversos órganos direccionales de AD como el Buró Nacional de Profesionales y Técnicos que en su comunicado público señala: "… por encima de todo evitar que el denuesto y la diatriba política se ensañaran con figuras del calibre moral como la del doctor Luis Beltrán Prieto Figueroa cuya trayectoria de más de 30 años de lucha y una contextura humana insospechable le han hecho acreedor al reconocimiento y al respeto de la colectividad, la cual está consciente de lo que el doctor Prieto representa para la lucha decidida en pro de la democracia continental".

La estrategia betancuriana venida de Berna, iba saliendo tal y como se diseñó. Rómulo propone como salida al conflicto y así salvar la unidad interna de AD, que ambas pre-candidaturas, la de Barrios y la de Prieto renuncien a sus aspiraciones. Por supuesto que el candidato que había ganado holgadamente no podía estar de acuerdo con semejante destemplanza, de ahí su señalamiento en su último mensaje al CDN, que horas más tarde lo expulsaría de las filas de Acción Democrática:

"Conocen ustedes mi opinión, expresada en la primera reunión de este Cuerpo, sobre la validez de las decisiones tomadas por una mayoría –que, en mi concepto, y en el de todas las personas que miran en forma objetiva los acontecimientos- atropella los principios que norman nuestra organización. Mientras no se rectifique esa manera de actuar será difícil encontrar el camino de la conciliación."

En vano fueron las diligencias del Maestro ante el Consejo Supremo Electoral y la Corte Suprema de Justicia para hacer valer su victoria y que estos le desagraviaran por el atropello de que fuera víctima él y su gente. El CSE refrendó las expulsiones y avaló las nuevas autoridades betancuristas encabezadas por Antonio Léidenz como nuevo Presidente de AD, haciendo constar el órgano electoral que "…no emite opinión sobre si la medida fue acordada en justicia, sino que fue tomada por un órgano del partido facultado para ello". La decisión de la Corte Suprema de Justicia, ante el recurso interpuesto por el Maestro y su abogado, doctor Antonio Espinoza Prieto, no fue menos peregrina: "En fuerza de las razones expuestas, la Corte Suprema de Justicia, en Sala Político-Administrativa, administrando Justicia en nombre de la Republica y por autoridad de la Ley, declara que carece de competencia para conocer el presente recurso." Así perdió Venezuela la oportunidad de contar en la presidencia, con el mas esclarecido político de tan elevada estatura física, tal y como la de su patrimonio moral e intelectual a toda prueba, acentuándose a pasos agigantados el declive de la democracia representativa.

 



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Victor Barraez


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