Los sindicatos desaparecerán junto con el capitalismo

Ya no encuentro la forma de cómo explicarles a los que quieren comer Plátanos Maduro, que este fruto nunca enrojece y que después de ponerse amarillo comienza a tomar el color Negro, hasta que se pudre totalmente. Igualmente pasa con los sindicatos y sindicalistas, estos nunca podrán madurar para ser Socialistas, pues ellos son hijos del Capitalismo y su esencia es ser gestor entre el capitalista empresario y el obrero trabajador, a fin de hacer más llevaderas las condiciones de trabajo suavizando la explotación y adaptándolas asegún los avances tecnológicos y científicos. En dos palabras los Sindicatos no nacieron para suprimir la explotación del hombre por el hombre, sino para generar más ganancias al capital y lograr una mayor tajada para los trabajadores. Así de sencillo: Cuando desaparezca El Capitalismo, desaparecerán Los Sindicatos.

Por eso no debe extrañarnos ese renacimiento de las diversas federaciones sindicales y patronales, con motivo del enfrentamiento que ahora tienen con la ONAPRE, la cual representa al Patrón Estado, siendo éste el mayor empleador del país. Los trabajadores organizados en sindicatos tienen todo el derecho de pelear por sus salarios y por sus reivindicaciones económicas logradas durante muchos años de lucha para conseguirlas. Maduro es El Patrono y contra él están enfiladas las baterías. Ahora bien, si estuviéramos en un Régimen Socialista, esas manifestaciones no tendrían razón de ser, ni sentido de que ocurrieran.

Otra vez quiero aclarar que yo no estoy defendiendo al sindicalista Nicolás Maduro Moro, sino al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela que yó elegí, para que gobernara para todos los venezolanos por un periodo de 6 años e hiciera el trabajo que le encomendó El Comandante Chávez y ejecutara en lo posible los 5 Objetivos Históricos del Plan de la Patria que él nos dejó como legado. Lo menos que me van a decir por esto, es que soy "madurista", "enchufado", etc. Eso me resbala.

Gobernar para todos los venezolanos en un ambiente donde todos se sientan representados, significa que se tiene que aceptar que la gran mayoría de los venezolanos aceptamos y estamos de acuerdo con el régimen económico capitalista existente y vigente según nuestra Constitución y leyes. En ninguna parte se encuentra escrito que aquí se adopte un sistema distinto, donde la sagrada Propiedad Privada de los Medios de Producción, esté en manos de los Trabajadores. El hombre que en estos momentos tiene la responsabilidad de ejecutar y hacer cumplir las leyes de la República y preservar a la Nación venezolana, no puede saltarse por encima de las leyes que rigen al país y por lo tanto a él no le corresponde hacer una Revolución cambiando las reglas de juego que nos podrían llevar a una Guerra Civil. Es al Poder Legislativo a quien le corresponde emitir las Leyes que hagan posible un cambio radical; ahora bien si esos diputados no están dispuestos a correr ese riego, porque no están dadas las condiciones o porque la mayoría tienen una mentalidad socialdemócrata, no va a ser Nicolás quien pueda, ni a quien le corresponda hacerlo; a menos que con la Fuerza Armada instalen una dictadura.

La primera prioridad de todo gobernante electo por la mayoría de los electores de un Municipio, Región o Nación, es ejercer la magistratura con justicia para todos los ciudadanos que vivan en su territorio. Cuando se parcializa pierde legitimidad. Eso está entre las reglas de convivencia política donde se respete el derecho a existir de las minorías. Ahora bien, si se llega al Poder por la fuerza o porque lo designe una Potencia mundial (caso: Juan Guiadó, cariñosamente Juanito alimaña), entonces las cosas son diferentes.

Yo cuando escribo estos artículos en Aporrea asumo la responsabilidad de los mismos y no lo hago desde afuera, como que si yo no formo parte de la obra o de observador crítico. Yo me siento responsable de todo lo que está ocurriendo y se por qué ocurre lo que está sucediendo. Así que yo no me lavo las manos, como Pilatos lavó las suyas. Yo pasé 60 años de mi vida recibiendo y dando formación sindical y cooperativista a los trabajadores, o sea adoctrinándolos para que se adecuaran al Capitalismo y ahora no voy a pedirles a estos que acaben con él. De esto se deriva que no le puedo exigir, ni esperar a que lo haga Nicolás Maduro y que de pronto, por arte de magia él se transforme en un Socialista Radical y haga desparecer al Capitalismo de Estado que heredó y el cual respetó y potenció su antecesor. Nicolás está haciendo su papel de Patrón y de allí no podrá salir, aunque eso nos cueste aceptarlo.

El sólo pensar que Nicolás, por ser el Jefe de la Hacienda Pública Nacional, nos pudiera dejar un país endeudado, quebrado y empobrecido como el que le dejó Duque a los colombianos, lo mínimo que da es escalofríos y dígame si por ser el máximo Comandante de la Fuerza Armada, nos dejara 7 bases militares extranjeras en nuestro territorio?. Eso sería para ponerse a llorar desde ahorita mismo.

Así queridos lectores, ahora es cuando está comenzando la verdadera campaña electoral que decidirá en el 2024 cuál será el destino de Nicolás Maduro; el sindicato que logre la mayoría será el triunfador que lo imponga o lo quite del puesto. Los dos sindicatos más fuertes son: El de los Trabajadores Asalariados pro-Capitalistas y El de los Servidores Públicos pro-Socialistas. El que tenga mas saliva, tragará más harina. Cualquiera sea el ganador, El Socialismo Bolivariano del Siglo XXI todavía continuará en Gestación, en el vientre materno de la Matria.



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Juan Veroes


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