Vender un libro para comprar un kilo de Harina PAN

Cuando comprendes que vender un libro, no es simplemente vender un libro, y cuando comprendes que comprar una Harina PAN, no es simplemente comprar una Harina PAN, entonces gozarás de la suficiente libertad mental, para comprender todas mis palabras.

Porque vender un libro para comprar una Harina PAN, significa vender la dignidad por un pedazo de estiércol, significa vender el intelecto por una masa marrón en la poceta, significa vender la bíblica primogenitura de Dios, por un irresistible plato de lentejas.

Hoy 23 de abril del año 2022, se celebra el Día Internacional del Libro, y yo quiero aprovechar la gloriosa oportunidad comunicacional de la Internet, para compartir una experiencia tan verídica como personal, que me tocó vivir en noviembre del año 2017.

Yo me encontraba caminando por la plaza El Llano, ubicada en el casco central de la Ciudad de Mérida en Venezuela, cuando mis pies tan cansados como insensatos, caminaban rumbo a la plaza Glorias Patrias, donde yo asistiría a un servicio de adoración cristiana, que cada fin de semana realizaba una famosa iglesia evangélica.

Caminando y pataleando sin prisa pero sin pausa, yo encontré una venta de garaje donde estaban vendiendo mercancías usadas, incluyendo vestidos, chaquetas, juguetes infantiles, electrodomésticos, libros, discos compactos musicales y adornos caseros.

Por mundano instinto de consumismo, yo decidí visitar la venta de garaje realizada en el patio de una casita merideña, y encontré una chaqueta de cuero que me pareció lo suficientemente bonita como para comprarla, pero yo quería preguntarle al vendedor si el cuero de la chaqueta, era cuero legítimo con olor a gloria o una barata imitación.

Mientras yo esperaba que me atendiera el señor encargado de la venta de garaje, me percaté que se estaba vendiendo un libro de metafísica, y que también se estaba vendiendo una Santa Biblia, estando ambos libros puestos sobre un estante de madera.

Cuando el vendedor me preguntó qué buscaba, sin pensar yo exclamé: ¡Dios mío!

Y le pregunté al vendedor: ¿Acaso estás loco? ¿Cómo se te ocurre vender la Biblia?

La verdad me indignó apreciar, que se estaba vendiendo la Santa Biblia en el garaje.

Pero el vendedor se echó a reír a carcajadas, y me dijo: "negocios son negocios".

Yo le dije al vendedor, que comprendía que vendiera el mundano libro de metafísica, pero me parecía inaudito y hasta de mala suerte vender la Santa Biblia, ya que es un libro escrito por la inspiración divina de Dios, por lo que debe ser tratado con respeto, pero el estante donde estaba puesta la Biblia, tenía mucho polvo y una red de telarañas.

Sin dejar de fumar cigarrillos, el violento y vetusto vendedor merideño, otra vez se echó a reír a carcajadas, exhalando el humo de su enorme tabaco sobre mi alérgica cara, y mirándome fijamente a los ojos, me volvió a decir: "negocios son negocios".

Muy molesto por su osadía y rebeldía, yo le dije al vendedor que él podía regalar la Biblia a cualquier persona, que podía guardar la Biblia en su casa, o que podía donar la Biblia a una iglesia, pero le dije que no era correcto atreverse a vender la Santa Biblia.

El vendedor me dijo que él había sido cristiano durante toda su vida, pero me dijo textualmente que había descubierto que la Biblia era "pura paja", y también me dijo que ya tenía listas sus maletas para viajar a Miami, donde vivían sus hijas y su nieto.

Yo le dije al vendedor merideño, que aunque con la venta de la Biblia no se iba a enriquecer, con la posible venta de la Biblia sí podía empobrecer su vida, y hasta perder su paz espiritual, ya que estaba comercializando un tesoro que no tenía precio.

Tras escuchar mis sabias palabras, el satánico vendedor de cosas usadas me gritó "marico", y sin dejar de gritarme y de insultarme, me botó del garaje de su casa, por lo que yo decidí no comprar la chaqueta de cuero, y también decidí no volver a caminar cerca de su satánica casa, ya que el grosero vendedor tenía contaminado su espíritu.

Dos semanas después, yo estaba caminando en dirección a la plaza Glorias Patrias, para retirar un paquete que me enviaron a la agencia de Domesa, ubicada frente a la mencionada plaza merideña Glorias Patrias, y tan solo pensar en caminar cerquita de la casa satánica donde había una venta de garaje, me generaba pavor en todo mi cuerpo.

Pero con la valentía cristiana en mis pies, yo caminé rumbo a la agencia de Domesa.

¡Dios mío! Fueron las dos sorpresivas palabras que revelaron mi fatal asombro.

La casa usada como venta de garaje, fue totalmente quemada, solo quedaron cenizas.

Un terrible incendio ocurrió por culpa de la explosión de una bombona de gas, y las incontrolables llamas del fuego arrasaron con toda cosa material de la casa, y la fuerte explosión mató de inmediato al dueño de la casa, y quemó todas sus pertenencias.

Los vecinos me contaron que el terrible incendio, ocurrió la misma noche cuando yo estuve de visita en la venta de garaje, y los vecinos me reconocieron porque el vendedor me había gritado "marico" muchas veces adentro y afuera de su casa, por lo que los vecinos otra vez me reconocieron en la calle, y no dudaron en contarme la trágica noticia del incendio, que según los bomberos fue casi imposible de apagar.

No sé si por morbo o por curiosidad, yo decidí caminar entre las cenizas de la antigua casa usada como venta de garaje. Me quedé como diez minutos mirando el azulado cielo, mientras recordaba la discusión que tuve con el agresivo vendedor merideño.

Antes de irme del terreno encenizado de malos recuerdos y amargura, pues yo debo reconocer que mi pie derecho, tropezó con una cosa entre los escombros. Yo quise seguir caminando, pero mi pie se quedó atorado en una montañita de cenizas.

Cuando me arrodillé y escarbé entre las cenizas, yo encontré la Santa Biblia que el difunto señor de la venta de garaje, estuvo vendiendo en el pastoso patio de su casa.

Aunque usted no lo crea, la Santa Biblia estaba totalmente intacta, sin quemaduras, sin manchas, sin arrugas, como si nunca estuvo presente en el mismo siniestro lugar, donde explotó una bombona que incendió y que mató a todas las cosas materiales.

Con mucho cuidado, yo recogí del suelo a la Santa Biblia, le pedí perdón a Dios por el pecado original del Hombre, luego guardé la Biblia en el bolsillo de mi chaqueta, y yo decidí colocarla sobre la tumba del difunto vendedor de la venta de garaje, que fue enterrado en el cementerio La Inmaculada de la Ciudad de Mérida en el año 2017.

Por no respetar a la Santa Biblia, el grosero vendedor merideño perdió la vida, nunca viajó a Miami, nunca visitó a sus hijas, y tal vez nunca se arrepintió de sus pecados.

Mis hermanos, no debemos esperar el amargo ocaso del sol, para sentir el deseo de leer la Santa Biblia, porque si morimos con pecados que no fueron lavados con la sangre de Jesús, entonces resucitaremos solo para recibir la condenación eterna en el eterno infierno, y tras recibir el fatal veredicto de Dios, ya no habrá cielo para el pecador.

A Dios NO le importa que usted y yo leamos toda la mundana literatura de Paulo Coelho, porque a Dios solo le importa que leamos toda la celestial bendición de la Santa Biblia, para que nuestros nombres se escriban en el Libro de la Vida, y para que dichos nombres, no sean borrados del sagrado libro portador de vida eterna cristiana.

Apocalipsis 20:15

"Y el que no se encontraba inscrito en el libro de la vida, fue arrojado al lago de fuego"

Apocalipsis 3:5

"Así el vencedor será vestido de vestiduras blancas y no borraré su nombre del libro de la vida, y reconoceré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles"

Apocalipsis 21:27

"Y jamás entrará en ella nada inmundo, ni el que practica abominación y mentira, sino solo aquellos cuyos nombres están escritos, en el libro de la vida del Cordero"

No hay duda que la literatura del Mundo te aleja de la santidad de Dios, pero la Santa Biblia que es la eterna y única Palabra de Dios, te acerca a una hermosa vida eterna.

La Biblia no es una cosa material que se comercializa en una mundana venta de garaje, porque la Biblia es un tesoro espiritual, que a través de Cristo Jesús, te salvará la vida.

Si usted sigue vivo en la Tierra, si usted se considera un pecador, y si usted anhela estar en el cielo, entonces de todo corazón te invito a que leas las benditas páginas de la Santa Biblia, para que conozcas o para que te reconcilies con el santo amor de Dios.

No esperes que explote la bombona de tu casa, no esperes que un incendio te consuma la vida, no esperes que el tiempo te pase la factura. La decisión es hoy y es ahora, elegir la Biblia para vivir eternamente, o elegir el libro de metafísica para morir eternamente.

Mis hermanos, la Biblia no es un libro de "pura paja", la Biblia es la Palabra de Dios, y quien se burla o desacredita a la Sagrada Escritura, cavará el hoyo de su propia tumba.

Hoy 23 de abril, Día Internacional del Libro, te pido que leas con el corazón abierto, te pido que leas con la mente abierta, y te pido que sigas la luz con el cielo bien abierto.



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Carlos Ruperto Fermín

Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso, LUZ. Ekologia.com.ve es su cibermedio ecológico en la Web.

 carlosfermin123@hotmail.com      @ecocidios

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