La retirada del Valencey

Como historiador e investigador de los acontecimiento en la Batalla de Carabobo me he topado con un hecho que es indiscutible cada vez que uno se adentra en el combate de aquel 24 de junio de 1821, y es la heroica retirada del Batallón Valencey.

En el libro "El Libertador" de Augusto Mijares resalta la actuación del Valencey quien formados en cuadros se retira con "impávida" disciplina, protegiendo al General La Torre.

Asegura Mijares que el jefe del Valencey Tomás García y sus tropas han sido "glorificados" como si fuesen heróe nuestros.

En "Bolívar" de Indalecio Liévano Aguirre, menciona que la ultima fase de la batalla fue librada contra el Valencey, quien honró a la tradicional bravura de las fuerzas españolas.

En "Simón Bolívar, Más Allá del Mito" de Guillermo Ruiz Rivas narra que el Coronel Ambrosio Plaza trata de cortar la retirada de los batallones Valencey e Infante y cae herido.

Ruiz Ribas explica que el Batallón Valencey se salva gracias a una magistral retirada.

Para citar otro de los textos de mi biblioteca tengo "Bolívar Conductor de Tropas" del General Eleazar López Contreras, que describe que ya llevando al General La Torre y su Estado Mayor dentro de su cuadros y retirándose, detiene un momento su repliegue, protegiéndose en los accidentes del terreno y rechaza las acometidas de de Páez, en donde caen varios de los famoso lanceros llaneros.

Mientras los patriotas se reorganizan en presencia de Bolívar y esto ayuda para que el Valencey se restablezca.

Debo citar el último libro que mencionare en este articulo para referirme al Batallón Valencey, no puedo obviar "Autobiografía de José Antonio Páez" del valiente centauro llanero, quien indica que viendo los batallones Valecey y Barbastro que las tropas españolas iban perdiendo terreno, abandonan sus posiciones para reunirse con el resto de los realistas y la Primera División y su jefe los intentan rendir, lográndolo después de un reñido combate contra el Barbastro y luego van contra el Valencey que se cubren con la quebrada Carabobo, siendo allí donde el heróe llanero estuvo a punto de perder su vida al acometerle el ataque de epilepsia ya tan comentado en los otros relatos sobre esta batalla.

No podemos negar que el egoísmo en esta batalla no estuvo solamente en las manos de los patriotas, el Valencey también escribió páginas de heroísmo, de bravura y de sacrificio, si queremos reconocer el honor a quien honor merece.

Se cuenta que cuando La Torre vio que Bolívar se acercaba a la altura de Buena Vista, se aproximó a Morales y le ordena que salga a enfrentar el posible ataque por parte de los patriotas. La contestación realizada por el canario al jefe máximo de los españoles, es que ya la situación está perdida.

La Torre debe marcharse al recibir la información de que fuerzas enemigas se acercan por el camino del Pao y deja las tropas al mando de Morales quien ordena a García que espere ordenes de él que marchará a ponerse a la cabeza de la caballería.

El Teniente Coronel San Just, segundo del Valencey observa el movimiento de los patriotas hacia la derecha de las tropas españolas.

Entiende este esforzado Teniente Coronel español que es necesario cambiar las líneas de batalla y corre hacia donde esta Morales y este le responde que busque al General La Torre.

San Just insiste pero Morales le sigue manifestando que se dirija a La Torre. Esto demuestra el carácter de Morales y lo ruin de su alma.

El Teniente Coronel informa a su jefe García y deciden enviar a un subalterno miembro de su Estado Mayor a informar de lo que acontecía.

El Valencey se apresta a variar la línea de batalla, La Torre al ver el movimiento de Bolívar deja cubierto el camino del Pao con cuatro compañías del Batallón Infante y retrocede con el resto, se dirige al flanco derecho de las tropas españolas que se encuentran amenazadas.

Cuando llega ya se asoman las tropas de Páez que salen de la Pica la Mona, el Batallón Burgos sale en contra del ataque de la Primera División y el choque es brutal, con los conocidos hechos que sabemos.

Los españoles ceden, pero el "Barbastro" y "Valencey" resisten el ataque de los patriotas, contra ellos se dedican nuestras tropas en duras acometidas, que logran que el primero de los cuerpos españoles se rindan, pero antes de entregarse matan al Coronel Plaza.

Antes había dado la orden de rendir armas, pero un sargento realista dirige su fusil y lo derriba, mientras tanto el "Valencey" ya distante rechaza los ataques de Páez, momentos en que el jefe llanero sufre un ataque de epilepsia que por poco lo cuesta la vida.

El bravo español San Just trata de reunir algunos efectivos de la caballería, pero no es obedecido. Los jefes La Torre y García mantienen la serenidad en el "Valencey" enfrentándose contra los patriotas en perfecta formación de cuadros.

Ya el "Infante" y el "Burgos" se encuentran acabado, el "Barbastro" rendido, el "Hostalrich" disuelto y disperso, los Húsares españoles destrozados, la caballería de Morales huyendo y de los carabineros no queda nada.

La Torre se encuentra con su caballo herido, pero el "Valencey" salva la honra guerrera de los españoles, interponiéndose a las cargas patriotas.

Este heroico regimiento es comandado por un hombre valiente, que lo apodaban "El Moro", de carácter áspero y orgulloso. Un soldado de hierro que cuentan que un día al frente de un grupo de soldados en donde se encontraban venezolanos recibió un disparo en la pierna.

Con frialdad oculto su herida girando el caballo, mandando a sus hombres a cargar las armas y descendió del caballo, pasando revista a las tropas y pudiendo descubrir el efectivo que disparó, ya que en su arma se encuentra un cartucho embalado, el traidor es de una vez fusilado.

Otro hecho describe a "El Moro" y es que cuando el Coronel Plaza intenta rendir junto a los batallones "Granaderos" y "Rifles" al "Infante", acción en que muere el prócer venezolano, el Comandante Tomás García deja un tambor que mantiene acostado en el pecho del jefe de la Tercera División, mientras llegase alguien que se ocupase de él.

El jefe español manifestó: ¡Hay que honrar a los valientes!

Cuando el ejército español se desbando García hace alto a sus mil valientes, haciéndose firmes, dejan pasar a algunos fugitivos y resisten el primer choque de los lanceros de la Primera División, se forman en cuadro y mientras se enfrentan a la embestida de los patriotas realizan una muy bien organizada retirada.

Los jinetes de Apure, los centauros llaneros embisten con gran valor, pero los españoles continúan replegándose peleando.

Contra estos valientes españoles, nuestro Libertador envía todos los cuerpos de caballería, que eran unas dos mil quinientas lanzas que chocan contra las bayonetas españolas. "El Moro" continua replegando a su hombres ordenadamente.

Mientras intenta poner distancia los cuadros dirigen los disparos contra nuestros cansados batallones, muriendo jinetes y caballos. En esta pelea los granaderos del "Valencey" logran salir a la llanura y toman la ruta de Valencia. En su apretada formación llevan dos piezas de artillería que han logrado salvar del desastre.

Pasan los minutos pero sigue el cruce entre las lanzas llaneras de nuestros jinetes y las bayonetas de la formación en cuadro del "Valencey".

Los centauros patriotas se encuentran dificultados por el terreno accidentados y por una lluvia copiosa que ha comenzado a caer. Prosigue la acción y los jefes patriotas se han propuesto rendir al regimiento español.

Aramendi, Ibarra, Carvajal y Flores se disputan el paso enfrentándose a "El Moro" y sus bravos soldados, que una o dos veces llegan a perder su formación, pero rehaciéndose llegando a la entrada de Valencia.

Son perseguidos por los batallones "Rifles" y "Granaderos" que montaban en las ancas de los caballos de los centauros para rendirlos. A la orilla opuesta de una quebrada se hace fuerte el "Valencey" y los patriotas comandados por Páez los tirotean.

En el campo patriota yace el cadáver de uno de los más esforzados soldados de esas tropas realistas, el jefe patriota lo ha visto derrochando valor antes de ser muerto.

Suspende el tiroteo y con bandera blanca envía un parlamento al campo español y pide una tregua de 20 minutos para rendirle homenaje a este valiente combatiente español. García envía un grupo con bandera y corneta a rendir honores, españoles y venezolanos se mezclan, patriotas y realistas acompañan una fosa abierta donde será llevado en su sueño eterno al valeroso soldado.

García con voz de trueno agradece el gesto republicano y promete nunca olvidarlo, continuando la batalla a pesar de la fuerte lluvia que cae furiosamente. En la ciudad de Valencia el centauro patriota exclama: "Basta de persecuciones, esos valientes merecen rendirse".

El batallón "Valencey" llega hasta la cuesta de Puerto Cabello en donde pueden descansar sus esforzados efectivos, que en la gloriosa llanura de Carabobo escribieron paginas de honor y gloria como dignos rivales frente a nuestros heroicos soldados.

 



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José Rosario Araujo


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