Entre la espada y la cruz

El grave problema de los incondicionales es que suelen traicionar con los más dulces ojos, de ahí que no ceda mi condición de inconforme

LA SOCIEDAD POLÍTICA

La sociedad conyugal es un pacto voluntario entre el hombre y la mujer; aunque en el periodo medieval y el oscurantismo español, producto este de la santa inquisición, el matrimonio consistía particularmente en el derecho que poseía el hombre sobre el cuerpo de la mujer. Luego en el siglo XIX era el derecho que tenía uno del otro, todo con respecto a la procreación; es también la época donde aumenta la condescendencia y asis­tencia mutua, y una comunidad de intereses necesaria, no sólo para obligar a los esposos a socorrerse y amarse, sino también para encaminarlos a los hijos.

Sabemos que en una sociedad no es su único fin el procrear y darle una continuidad a la especie, también esta la permanencia del procreado. Las religiones han insistido y han formado todas ellas la ley infinita del Creador, donde el matrimonio es fundamental para la sociedad y punto de partida de esta, ya que, el hombre nació en una libertad perfecta y con derecho para disfrutar de todo lo de la naturaleza, y de los privilegios de sus leyes, que los hombres mismo se han fijado como sociedad organizada, dándole el derecho a cada hombre y mujer del poder, no sólo de conservar sus bienes propios como son su vida, libertad honor y riquezas contra el ultrajes y atentados de los demás; sino también de juzgar y castigar a los que violan las leyes naturales y las que el hombre ha creado, ya que no puede haber sociedad política, ni ésta puede subsistir, si no reasumimos en sí, el poder de conservar lo que le pertenece cas­tigando para esto los delitos de sus miembros.

La sociedad polí­tica es un bien colectivo, con el fin de que dispongamos tanto la organización o el sistema social de las leyes establecidas por ella por un fin justo. Esta sociedad adquiere por esta vía el derecho de la soberanía, donde autoriza a ciertos hom­bres para hacerlas ejecutar; ese compromiso justo entre el elector y los elegidos es el que a través del voto se sella el pacto social y elegimos a concejales para que generen y dicten ordenanzas, a los alcaldes para que las cumplan y las hagan cumplir, a los diputados para que legislen y sean garantes de la supervisión y contraloría política del poder ejecutivo, elegimos a asambleístas nacionales como poder independiente para que nos representen y elegimos a un presidente para que guié una nación y, a su pueblo a la mayor suma de felicidad posible.

De allí es que es muy fácil decir e identificar cuando los hombres y mujeres estamos reunidos, asociados y comprometidos en una sociedad política. Es por ello que Hugo Chávez insiste tanto en el compromiso de los venezolanos con su familia, con sus vecinos, con su comunidad, con su pueblo, con sus raíces, con su patria, con un todo que no es otro que nuestra sociedad política.

UN PREMIO PARA AMÉRICO

Estuvimos presentes en la celebración de los sesenta y cinco años del Rotary Club Ciudad Bolívar, gracias a la gentil invitación de un apreciado amigo y su gentil esposa; en el acto se entrego el premio del Rotary a los aporte del engrandecimiento de nuestro estado y ciudad, el cual este año muy merecidamente le toco al Prof. Américo Fernández, el cronista de la ciudad y el hombre que día a día nos da una semblanza de nuestros valores a través del diario El Luchador de Ayer. Felicitaciones Américo.

A UNA DAMA QUE CONQUISTO A LA FAMILIA DE GUAYANA

Había un niño que soñaba con jugar con carritos, que no fueran los de lata de cerveza que la gente vota y quería armar rompecabezas, no con el barro que a la vez lo alimenta.

Había un niño, como los miles de niños de esta tierra llena de gracia, que era como un poeta, por que miraba al río esperando que todos dejáramos de darle la espalda… al río, al niño y a esta patria.

Había un niño, que debió ser como un pintor, ya que tendía las manos al cielo como para atrapar los colores y el movimiento de la brisa, ya que no tenía colores en las manos ni papel donde echar su imaginación fértil, pura y cargada del tricolor de la patria.

Había un niño que casi no soñaba ya que sus tripitas retumbaban y colocaba hormiguitas en su plato vacío, como notas en un pergamino; él situaba sus manos sobre la mesa y seguía el ritmo de las hormiguitas cuando caminaban; debió ser músico como tantos músicos paridos por esta tierra encantada.

Había un niño que hecho a correr al ver una grata mujer que lo llamaba y esta le dio colores para que pintara el tricolor de la patria; y le hablo al niño y a los niños mientras los acurrucaba igual que sus nietos cuando lloraban, y es que los niños de mi tierra lloraban también pero en silencio por que no encontraban la patria.

Esta dama de mirada dulce, de palabras claras, de sonrisa perfumada emprendió una marcha y vio al río donde los niños miraban todas las mañanas, y ella los tomo de las manos y ahora trabaja por ellos desde la mañana hasta que se duerme el último niño de Guayana, que duermen acurrucaditos en una cama, después de haber jugado con juguetes que no son de hojalatas y de haber estudiado para fortalecer la patria,

Es que estos niños son poetas, pintores, músicos y guayaneses que están hallando una patria en manos de doña Nidia, la primera dama, la mujer que ha conquistado los corazones de la familia de Guayana.

Feliz cumpleaños doña Nidia Escobar de Rangel… ¡honor a quien honor merece!

LA CRUZ:

Cuánto daño han hecho unos pocos a muchos con la toma del IUTEB, así es como los irracionales y oscuros intereses celebraron su VI aniversario… el carnaval empezó apenas el presidente anuncio el partido único…

doristorrealba@hotmail.com


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Carlos Vicente Torrealba

Escritor / Über maestro en Filosofía / Entrenador de Vida / MTC

 carlosvicentetorrealba@gmail.com      @cartorrealba

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