Errar es humano, rectificar es de sabios y perdonar es divino

Errare humanum est, sapit corrigere, atque ignoscere divinum.

Políticamente hablando mostrar disgusto ante la crítica, es como fumar delante de alguien que desea dejar el cigarrillo, beber delante de un alcohólico o hablar de drogas frente a un infatúa adicto. El político debe estar claro que en cualquier momento de su carrera va a recibir la inclemente crítica negativa o la halagadora y bien recibida alabanza, la madurez política no se alcanza de la noche a la mañana, es algo que curte la piel tal y según el pasar de los años, como el curtiembre hace su trabajo sobre el crudo cuero. Espasmódicas reacciones, ataques y descalificaciones contra quien critica o contra nuestro adversario, solo muestra falta de esa útil y necesaria madurez.

En el pasado mensaje a la nación de nuestro Presidente Constitucional y camarada Nicolás Maduro Moros; con un discurso bien estructurado y bien armónicamente cohesionado, en el cual hizo un apretado balance del desarrollo y evolución de todos los acontecimientos acontecidos en el país, producto de esta guerra no convencional que enfrentamos y estamos sufriendo y viviendo todos los venezolanos y venezolanas, dígase; bloqueo internacional, sanciones unilaterales por parte de los EEUU, persecución económica, robo de activos, congelación y robo de cuentas, saqueo de nuestras reservas en oro en reino Unido y pare usted de contar, además de todas las consecuencias que estos y otros hechos han provocado, con el agravante de esta nueva pandemia mundial que también ha causado una reducción de la movilidad y por ende de todo el aparato productivo nacional e internacional, (y que no son cualquier cosa debemos reconocer). Y todo esto que es ya tan evidente, que muchos de los enfermos disociados de la oposición se atreven a reconocer con mucha reserva esta realidad, pero si ya muchos lo reconocen, también despreciando sus resultados y consecuencias, amén de esta situación la oposición "democrática" parece haber retomado el camino del civismo y de haber regresado al riel constitucional.

El camarada presidente reconoció acertadamente fallas, errores y debilidades aún por corregir, pero también muestro una actitud poco aceptable al fustigar y criticar a quienes una vez formaron parte del gran Polo Patriótico, quienes hoy prefirieron sentarse a un lado de esta organización y no acatar línea del partido de gobierno, el PSUV. Como es el caso del PCV y otros. Que si estamos bien orientados e impulsando y defendiendo una "democracia" participativa, protagónica y de libertades ciudadanas, como lo indica nuestra constitución, a esto no se le debió dar el trato que se le dio y mucho menos en una alocución de ese nivel, como es un “Mensaje a la Nación”, donde muchos pudo observar y se dejó ver algunos signos y señales, que desde lo retórico discursivo, podrían provocar confusión y hasta mayor divisionismo entre los grupos que políticamente aún mantienen una actitud y de tránsito por un camino revolucionario de lucha. Esa izquierda, además de haber hecho un trabajo durante años, signados por altas y bajas (más bajas que altas), en lo personal y hasta en vidas humanas, el sacrificio hecho por algunas organizaciones de izquierda, en muchas ocasiones ha quedado en al anonimato y el silencio cómplice de quienes desean menospreciar el valioso apoyo que antes, durante y después del triunfo del Comandante Chávez se luchó y batalló para alcanzar el poder político en nuestro país después de años de duras luchas y grandes sacrificios.

Debemos estar siempre alertas y bien atentos del panorama que mundialmente está en pleno desarrollo, la incertidumbre causada por la situación en los Estados Unidos, nos debe alertar y motivar a estar preparados para cualquier situación, contingencia y eventualidad posibles, pues de esto dependería las nuevas y futuras acciones a tomar y ejecutar, la previsión científica no es adivinar lo que posiblemente está por suceder, no, es simplemente observar y contemplar en el tiempo y en el espacio las situaciones posibles y reales que sin duda están sucediendo y por suceder.

Tratar de desprestigiar, mal poner, desacreditar y descalificar a quien una vez fue nuestro compañero de lucha muestra claros síntomas de inmadurez y aún más en este preciso momento histórico que apenas está en construcción, utilizar epítetos altisonantes como "izquierda trasnochada" y otros puede mostrar para muchos un cambio de rumbo o simplemente de incredulidad hacia el proyecto “socialista” que deseamos alcanzar, debemos recordar que esa misma izquierda fue la que nos formó y nos dio nuestras primeras lecciones de política, fue la misma que sembró y avivó en nosotros este deseo de tomar el rumbo y transitar por los caminos de lucha popular en nuestro país, la Liga Socialista, el PCV, Bandera Roja, el Movimiento Ruptura y otros de alguna manera iniciaron, motivaron e inspiraron a muchos a tomar por esta ruta que nos llevó a enfrentar viejos y nuevos retos, y que hoy nos coloca ante esta nueva adversidad la cual, de conservar la unidad podremos salir adelante y victoriosos.

Debemos reconocer que por muchos y durante años, muchos han sido los que han vivido y obtenido ganancia, con un suntuario interés de la izquierda en el país, nombrarlos sería un pérdida de tiempo, pero tratar de desprestigiar la izquierda de cualquier manera es simplemente negar, a grandes pensadores que a pulso y a hombro partido han dado a la izquierda en sus países e internacionalmente todo para formarse y aprender, recordemos a Lenin, Marx, Hegel, Mariátegui, Antonio Gramsci, István Mészáros y muchos otros, quienes deben ser un faro en nuestro quehacer diario y en la producción de nuestras propias y nuevas ideas para la creación y el desarrollo del socialismo bolivariano nuestro americano del siglo XXI, en conjunto y en sinergia con nuestros propios protagonistas y próceres quienes dieron y dejaron lo mejor de ellos para alcanzar nuestra independencia.

Tratar así a un hermano mayor por no estar de acuerdo con nosotros circunstancialmente en momentos de estelaridad política debe ser muy bien pensado y meditado, sin embargo, de nada vale llorar por la leche derramada, por si fuera poco y luego de esta espasmódica reacción, con mucha familiaridad y mostrando si se quiere una añeja amistad, de manera muy gentil y hasta jovial se dirige a los opositores de AD y en especial al diputado Bernabé Gutiérrez de AD, lo cual para muchos provocó un fuerte olor, no a concordia, ni conciliación sino más bien, un fuerte tufo a componenda trasnochada cuarto republicana y dejó entre ver una especie de "pacto" muy parecidos a los pasados, como los hechos entre Adecos y Copeyanos. Creo que, no es necesario recordar que en nuestra historia contemporánea estos "pactos" sólo han resultado beneficiosos para la clase política gobernante, los empresarios y comerciantes (la burguesía) mientras, nosotros, el Pueblo como siempre aguantando la peor parte, llevando la más pesada carga, arrastrando nuestras carencias, calamidades, dolencias y penurias.

Debemos tener muchísimo más cuidado con los signos y señales que estamos dando y mostrando a nuestro Pueblo, debemos recordar que nuestro pueblo ya no es el mismo, las circunstancia políticas son otras, quienes asesoran y orientan al camarada presidente deben hacer un profundo análisis de esta pequeña pero importante situación, la cual no debe repetirse y no porque un mortal como yo lo diga, sino porque debemos recordar que los tiempos políticos y los tiempos constitucionales NO son los mismos. Si trabajamos unidos podemos lograr todo lo que queremos y deseamos, "La unidad lo hace todo y, por lo mismo, debemos conservar este precioso principio". Es Bolívar quien lo dice, quien tiene amigos tiene millones, ya nuestros enemigos son muchos y sabemos quiénes son y donde están. Recordemos entonces; errar es humano, rectificar es de sabios y perdonar es divino.

mcpacheec@gmail.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 668 veces.



Fernando V. Pacheco


Visite el perfil de Fernando V. Pacheco para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Fernando V. Pacheco

Fernando V. Pacheco

Más artículos de este autor