Directiva írrita en el Concejo de Guaicaipuro. Los Teques.

Cuando la ética y la verdad son un estorbo

Tiempo sin escribir en APORREA, el buen hijo vuelve a casa, dice la conseja popular, aquí vuelvo apesadumbrada, molesta, angustiada y desagradada, por decir lo menos, ante lo acontecido en la Cámara Municipal de Guaicaipuro, Los Teques, estado bolivariano de Miranda …y es que no se debe seguir en aquello que mencionaba con amargura el libertador Bolívar: "…a cada conspiración sigue un perdón y a cada perdón sigue una conspiración", palabras con las cuales reconoce el error cometido por ser los gobiernos tan tolerantes ante las conductas equívocas, esto reflejado en el documento (Manifiesto de Cartagena) relacionado con la caída de la primera República por causa de la debilidad de los gobiernos federales ante la desmoralización de las tropas y la impunidad de los delitos.

Traigo a colación el título de este artículo porque actualmente estoy desarrollando un libro acerca de estos temas Repensando a Michel Foucault, un pensador francés considerado uno de los grandes filósofos del siglo XX; este pensador hizo múltiples reflexiones acerca del PODER y LA VERDAD y porque en fecha 13 de enero de 2021, se instaló y se eligió una nueva directiva (Írrita) en el Municipio Bolivariano de Guaicaipuro, existiendo una Ordenanza que es el Reglamento de Interior y de Debates (2018) que rige los procedimientos en la actividad legislativa. Se da el caso que su composición son todos militantes de la Revolución Bolivariana, 6 del PSUV donde me incluyo y tres de los aliados. Pero existen en su seno grandes diferencias de conductas, de pensamiento, de fervor revolucionario y de ética y moral.

La Alcaldesa del Municipio funge como Jefa política territorial de Altos Mirandinos, coordinadora del PSUV en el municipio y Primera autoridad municipal. Se hicieron las reuniones correspondientes en las cuales la alcaldesa convocó y no se llegó al esperado consenso. Convocada la instalación (instalar sin consenso, cosa rara), había una votación por cada opción de 5 a 4, no se lograban las dos terceras partes que rige el reglamento, es decir 6 concejales de 9. La sorpresa mayúscula es cuando se solicita la lectura del artículo reglamentario a aplicar en ese momento y la presidenta saliente dice a la concejala que pida copia en Secretaría (irrespeto total) resulta que allí aducen que hubo en diciembre una modificación de la ordenanza y ahora con cinco votos se elige a la directiva (¿Qué conveniente, no?). ¿Cuándo se hizo la modificación? Esto lleva un procedimiento a cumplirse en varios días:

  1. Entregar a los concejales copia del proyecto de modificación cuatro días hábiles como mínimo antes de la fecha de inclusión en el orden del día (art. 154 Reglamento)
  2. Admisión: en una sesión de Cámara se procede a su admisión (art.155).
  3. Se convoca sesión de cámara para la 1ra discusión (Art.158)
  4. Se convoca sesión de cámara para la 2da. Discusión (Idem)
  5. Se procede según el caso a remitirla a las comunidades para su consulta o al Síndico Municipal.

Resulta imposible para los concejales no enterarse acerca de la modificación de una Ordenanza y más si es el Reglamento Interno.

Cabe resaltar que nada de este procedimiento se cumplió y en esa nefasta sesión del 13 de enero de 2021 se impuso la mentira sobre la verdad ante los ojos de todos los presentes, complicidad manifiesta pero silenciosa de aquellos que tienen la obligación de cumplir y hacer cumplir las leyes de la República, siendo esto una vergüenza para quienes hemos tenido toda una vida de lucha por amor al pueblo, a la patria, a la humanidad. Hay que reflexionar sobre lo ocurrido, ¿Qué hemos hecho mal que hay total carencia de principios y valores? ¿Cómo se puede avanzar en el proceso revolucionario si la dirigencia carece de Ética revolucionaria? Definitivamente también hay que actuar, no debemos callar más porque indiscutiblemente se van perdiendo nuestros sueños por un mejor país y una humanidad más solidaria.

Por ello, con las palabras del Libertador, molesto en aquel momento de la historia por la tolerancia excesiva hacia las conductas impropias, es que tenemos hoy una obligación militante en el siglo XXI de denunciar ese bochornoso acto ante las instancias correspondientes, donde se presumen hechos punibles, porque ya se ve que no hay ni siquiera indicios de rectificar conductas que inducen a la complicidad y a la comisión de presuntos delitos contemplados en nuestra legislación, que definitivamente dañan cualquier buena gestión que se haga a nivel de nuestro gobierno en los distintos estamentos constitucionales.

Finalmente hago un llamado firme y categórico a nuestras autoridades del PSUV para que analicen lo que sucede en el Municipio Bolivariano de Guaicaipuro, territorio en el cual a pesar de la fortaleza de nuestro aguerrido pueblo, lamentablemente no se están colocando los cimientos que ayuden a la construcción de la Patria Buena, la Patria Socialista que todos nos merecemos y si he de ser nuevamente objeto de sanciones, será así, la Patria demanda que cumplamos con las obligaciones y que tengamos conductas dignas.

Culmino con una corta pero incisiva reflexión:

 El saber es el único espacio de libertad del ser.

Michel Foucault

 

 

 



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Judith Hernández B.

Abogada, ex Defensora del Pueblo del Estado Miranda

 mirandina2@gmail.com

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