Venezuela Elecciones parlamentarias 6D: Un nuevo combate entre Revolución y Contrarrevolución

Este próximo 6 de diciembre Venezuela encara otro proceso electoral; esta vez para la renovación completa del Parlamento, la Asamblea Nacional (AN). A través de unas elecciones, en 1998, llegó al poder Hugo Chávez con promesas de reivindicaciones democráticas sociales y económicas para el pueblo venezolano. Se enfrentó y derrotó a una apresurada unión de todos los partidos tradicionales de la burguesía. Desde entonces, los 24 procesos electorales vividos en el país han sido expresión intensa y polarizada de las expectativas e intereses de las clases sociales en pugna. Esta no es la excepción.

Sin embargo, el enfrentamiento entre la Revolución y la Contrarrevolución que se expresará electoralmente este 6D, tiene importantes peculiaridades. Este evento tiene planteada la urgente y necesaria desarticulación y derrota del intento de gobierno paralelo impuesto por Washington en la figura del títere imperialista Juan Guaidó; quien se amparó en el triunfo electoral de la derecha en las parlamentarias del 2015, usando el control mayoritario de la AN actual para proclamarse "Presidente", en un ridículo acto en un plaza pública del Este de Caracas.

Tal tragicomedia fue inmediatamente reconocida por sus promotores: el gobierno de Trump y los de otros 60 países. Por supuesto, los mismos gobiernos que preparan, promueven y respaldan agresiones políticas y diplomáticas, cercos y sanciones económicas, intervenciones militares y cualquier otra forma de aplastar las conquistas y las esperanzas revolucionarias que perviven aún en la Venezuela Bolivariana.

Por más ridículo que sea en sus formas, este gobierno paralelo ha intentado incursiones violentas en el país con el disfraz de "ayuda humanitaria"; ha facilitado la expropiación de CItgo, Monómeros y otros activos del Estado Venezolano en el Exterior; justifica, exige y apoya el incremento de las sanciones imperialistas; y ha "aprobado" con su AN leyes, planes y políticas de entrega económica al imperialismo y de autorización de ocupación militar por tropas extranjeras. ¡Derrotarlo y desarticularlo es una necesidad prioritaria de la Revolución!

Aquellas elecciones parlamentarias de 2015, se dieron en medio de escasez y contrabando masivo de alimentos y surgimiento de un abrumador mercado negro (llamado "bachaqueo"). El gobierno autoproclamado "protector" de Maduro no supo ni pudo enfrentar esta arremetida, contra la cual no llama a la movilización y organización popular, lo que ha propiciado el avance de la llamada "guerra económica" y en consecuencia, la decepción y desmoralización en las bases trabajadoras y populares.

La derecha sacó una de sus mejores votaciones en el 2015 , pero lo decisivo para su rotundo triunfo fue la abstención espontánea en una forma de voto castigo contra la ineficacia del gobierno. Con esta experiencia en mente y ante la necesidad y oportunidad de derrotar el infame "gobierno paralelo", sin otorgarle espacios al resto de la ultraderecha que se ha disfrazado de democrática para participar en estas elecciones, es que no tiene sentido el llamado a la abstención de algunos compañeros que se reivindican revolucionarios.

En muchas de los procesos electorales citados el enfrentamiento a la contrarrevolución se expresaba claramente a los ojos de las mayorías, en las votaciones por el Movimiento V República, primero y luego por su continuador, el PSUV. Hoy muchos de esos votantes están justificadamente llenos de dudas.

La conducta crecientemente antiobrera del gobierno de Maduro, demostrada en su política de reducción salarial, en su alcahuetería y legitimación de la liberación del dólar y de su dominio en todos los rincones de la economía del país, su abierta tolerancia con la desbocada corrupción que domina muchos ámbitos de funcionamiento del Estado, no ayudan a enfrentar el bloqueo sino que lo profundizan y hacen sus efectos más severos para el pueblo trabajador.

Mas desconfianza y confusión desata la intensa política de "seducir" a la burguesía, que el gobierno califica ahora de Revolucionaria, con groseras ventajas y prebendas en materia de manejos financieros, concesiones del Estado, eliminación de impuestos, "desaplicación" de leyes y normativas de soberanía de la Nación, ambientales, laborales, etc.

En las bases populares, allí donde ser chavista es ser un luchador por sus compañeros de trabajo, por su comunidad, se realiza un debate sobre las elecciones que podríamos simplificar en una pregunta: ¿Cómo derrotamos a la conspiración de la burguesía, con la contundencia que enfrentaron la invasión mercenaria los pescadores de Chuao, pero sin favorecer la corrupción, la negligencia y las capitulaciones ante la burguesía especuladora y explotadora?

En respuesta a esa interrogante nosotros desde LUCHAS llamamos a cada trabajador, campesino, comunero, estudiante, ama de casa de Venezuela, a que apoye la opción de la Alianza Popular Revolucionaria (APR) que se presenta en la tarjeta del PCV.

Aunque tengamos críticas y diferencias con el Partido Comunista, con el PPT-Uzcátegui, el MRT y otras organizaciones que se han nucleado en esa alianza, reivindicamos, que son la única opción electoral que levantan las banderas del impulso de la organización y las luchas populares para enfrentar la crisis a la que nos tiene sometido el bloqueo imperialista, la avaricia explotadora y especuladora de la burguesía nacional, avalada por la negligencia corrupta del Estado y la política capituladora del gobierno de Maduro.

Estamos plenamente convencidos por la historia y por la realidad venezolana actual, que ninguna burguesía nos salvará de la crisis que ellos generan; por el contrario, nos hundirán cada vez más. Solamente los trabajadores organizados autónomamente, con respeto a las decisiones de las bases, sin imposiciones de dirigentes "embozalados" por el patrón, y unidos a la organización democrática de campesinos y comunas saldremos de este marasmo.

Rescatar la AN de la conspiración fascista y proimperialista, definitivamente no basta. No nos servirá una AN que termine como la actual Asamblea Nacional Constituyente sin voz, sin debate, sin beligerancia, salvo honrosas excepciones. Ausente e insensible ante las penurias del pueblo, dedicada a dar justificación jurídica a las medidas del gobierno sea cuales sean.

Por el contrario, necesitamos una AN que escuche y viva en las necesidades y aspiraciones del pueblo trabajador. Que combata las sanciones imperialistas, y que se niegue a que sus efectos sean pagados por los trabajadores y el pueblo, con salarios de hambre y servicios públicos cada vez más costosos e inservibles, mientras los capitalistas que promovieron tales sanciones se enriquecen especulando. Una AN que defiende el derecho democrático a las luchas y protestas de todas las bases obreras y populares; que inicie su gestión exigiendo la inmediata liberación de todos los trabajadores campesinos y dirigentes populares presos por luchar por sus derechos o denunciar corruptelas, y que no alcahuetee indultos masivos a connotados conspiradores violentos al servicio de la burguesía, mientras se apresan y enjuician líderes sindicales campesinos y populares.

Necesitamos una AN que combata la burocracia y corrupción que se ha instalado y reina en la mayoría de las instituciones del Estado corroyéndolas junto con el bloqueo. Una AN que apoye decididamente al organización popular respetando las decisiones autónomas de las bases para activar los Consejos Campesinos, los CLAP, los Consejos Productivos de Trabajador@s los Consejos Comunales y Comunas, para avanzar a través de ellos hacia el Estado Comunal, como vía de superación del capitalismo, que nos hunde en su crisis actual.

Necesitamos una AN CON DIPUTADOS que se pronuncien y den respaldo efectivo a las luchas de masas que están conmoviendo todo el Continente. Que haga suya la consigna "¡Alerta que camina la Espada de Bolívar camina por América Latina!" pues ella está caminando de nuevo y pareciera que en el gobierno de Maduro hay más temor que alegría por eso. Los gobiernos del "Grupo de Lima" están cayendo a pedazos por la arremetida de las movilizaciones revolucionarias de las masas latinoamericanas.

Allí en esas fuerzas y movilizaciones que recorren América Latina, está la fortaleza que necesita la Revolución Bolivariana para romper el cerco que nos ha impuesto el bloqueo imperialista. No será en esperanzas ingenuas, casi estúpidas, de aspirar lograr acuerdos favorables y salvadores con el venidero gobierno de Biden. Saldremos de las consecuencias del bloqueo imperialista sin damos el Golpe de Timón y, giramos a la izquierda con medidas revolucionarias, sólo así y empalmando con la unidad de los pueblos latinoamericanos en lucha es que podemos romper nuestro aislamiento, así como hace casi 15 años derrotamos el ALCA (Alianza de Libre Comercio de las Américas) con que el imperialismo yanqui pretendía estrangular a todo el Continente.

Para eso LUCHAS llama a votar por la APR, en la tarjeta del PCV.

Sabemos, porque los conocemos y apreciamos desde hace años, que hay varios compañeros luchadores valiosos en las planchas del PSUV. Estos compañeros están allí para atraer, con su carisma y consecuencia luchadora, las esperanzas del pueblo, pero servirán –tristemente– para llevar a la AN a personajes que no tienen nada que ver con las luchas y necesidades de las masas, sino con sus cuotas de poder y aspiraciones de transformarse en los nuevos burgueses. Si algunos de estos luchadores llegan a la AN, serán cuestionados, desautorizados, asignados a tareas banales fuera de la AN, y chantajeados con la supuesta "lealtad" con que se sometió y aniquiló la tremenda potencialidad revolucionaria que tuvo la elección de la actual ANC.

Estos luchadores reflejan una base chavista que vive las necesidades, penurias y las tradiciones y aspiraciones revolucionarias del pueblo venezolano; mientras su alta dirección mayoritariamente se embarca a conquistar una alianza con la burguesía "revolucionaria", entregando las conquistas de los trabajadores y las masas populares y de nuestra soberanía.

La presencia de estos cuadros luchadores chavistas de base, al mismo tiempo que los representantes de esa dirección entreguista son una muestra que la confrontación entre la Revolución y la Contrarrevolución se está expresando incluso dentro de las filas del propio PSUV.

Apostamos a que la dinámica de las próximas confrontaciones entre las clases, reanimen el espíritu revolucionario del pueblo venezolano y reunifiquen a los revolucionarios en una sola línea de combate antiimperialista y anticapitalista que, para resolver de fondo las necesidades de las masas venezolanas, enrumbe nuevamente a la Revolución Bolivariana por el sendero del Socialismo.

* José Doménico: militante de LUCHAS y miembro del Consejo Editor de (ir).



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