Cocodrilo que se duerme lo convierten en cartera

"La crisis actual que estamos viviendo no es solamente económica; es además social, sistémica y planetaria y está a punto de convertirse en catástrofe".

¡Y no podremos superarla usando los mismos procedimientos que la causaron!

Es una estupidez que quienes dominan el mundo quieran seguir actuando de la misma manera y que nuestros pueblos sigan siendo indiferentes ante esa situación, como si no estuviera pasando nada grave. Esta civilización está por derrumbarse y sin embargo:

Los multimillonarios ocupan los altares, gozan de privilegios en todos los gobiernos, pagan menos impuestos que los pequeños empresarios y se enriquecen más y más. El capital financiero, especulativo y parasitario supera al capital productivo. Los paraísos fiscales, la evasión de impuestos, la corrupción, el narcotráfico, el crimen organizado y el lavado de dinero han penetrado todos los espacios de la clase dirigente, aumentando la desigualdad económica y social entre la población y desequilibrando la producción y distribución de alimentos.

La clase media está desapareciendo hasta en los países más ricos. Aumenta el desempleo incluso en los países más desarrollados. Colapsan los sistemas de salud en EU, España, Italia y casi toda Europa. Igual sucede en Brasil, Ecuador, Perú y toda Latinoamérica. Quiebran cientos de miles de empresas productivas en todo el planeta. El déficit de vivienda aumenta sin cesar en el mundo entero. Se despilfarra la comida en las grandes ciudades, mientras en muchos países se padece hambre. Disminuye dramáticamente el turismo, el deporte, los espectáculos, etc. Los pobres se hacen cada día más pobres. La corrupción y la impunidad aumentan en todos los países y en todos los sectores. El tráfico de influencias puede más que la meritocracia. La compra y venta de armas es un negocio multimillonario, monstruoso y creciente. Las guerras se imponen sobre la paz. Existe demasiado sufrimiento en el mundo entero, pero el ciudadano común lo ignora. Solamente observa lo que muestran los medios de comunicación, desinformación y entretenimiento que pertenecen a la élite mundial.

Es porque vivimos en una sociedad históricamente elitista, cuyos rasgos principales persisten, aunque son muy nocivos.

Es porque vivimos en una falsa democracia.

Es porque vivimos en un sistema de élites:

Es porque vivimos con el temor de perder lo poco que hemos logrado obtener.

Es porque nuestras autoridades son irresponsables e indolentes.

Es porque el enorme Poder Mediático Mundial nos tiene adormecidos.

Es porque hemos aceptado que nos impongan esa falsa democracia, en donde una pequeña cúpula de privilegiados aprueba leyes absurdas que nos privan de nuestros derechos más elementales.

Es porque vivimos en una sociedad que no reacciona. Y reaccionar significa despertar, tomar consciencia y participar activamente en la conducción de cada país, revisar, vigilar, denunciar y corregir el comportamiento de los funcionarios públicos y ciudadanos en general. Significa castigar el enriquecimiento indebido. Reaccionar significarealizar una gran movilización de millones de trabajadores, empleados, campesinos, estudiantes, científicos, pequeños y medianos comerciantes inconformes, pero también inconscientes del poder que tiene el pueblo si se organizara pacíficamente. En este barco viajamos todos y todos debemos sobrevivir. Las desigualdades deben disminuir, la unidad debe prevalecer y el bien común debe predominar. O dirigimos bien este barco o naufragamos todos.

Veamos cómo ha funcionado el asunto hasta ahora:

A nivel mundial no existe democracia sino "plutocracia". Son los multimillonarios quienes tienen el poder en el mundo entero. Estamos padeciendo la dictadura de los multimillonarios, ejercida a través de las corporaciones transnacionales que abusan con sus monopolios, imponiendo aberrantes condiciones que los países más débiles tienen que aceptar sin ninguna alternativa. Y nuestros gobiernos son los títeres que se encargan de hacer cumplir los mandatos de dichas corporaciones, las cuales sobornan y sancionan directamente, o por intermedio de los organismos internacionales creados para tal fin, como la ONU, la OMC , la OMS, el FMI.

Existe una élite planetaria o mundial, constituida por las familias más ricas del mundo, quienes históricamente se han enriquecido con los recursos naturales que han sido otorgados por las élites locales de nuestros países.

En cada país existen las élites locales, que controlan y usualmente ejercen los poderes económico, ejecutivo, legislativo, judicial y militar. Estas élites están a su vez controladas por la élite planetaria, que se ha formado y fortalecido a través del tiempo, con la complicidad de nuestras élites locales, las cuales, históricamente les han hecho entrega de nuestros recursos naturales por medio de ventas o concesiones demasiado favorables, en muchas ocasiones violando la Constitución Nacional de cada país. Esa es la razón por la cual las riquezas del planeta se encuentran actualmente concentradas en muy pocas manos. Muchos multimillonarios se han formado, recibiendo como regalo de nuestros gobernantes, los recursos naturales de nuestros países.

La élite gobernante en la mayoría de nuestros países se ha caracterizado, además de su entreguismo a la élite planetaria, por la imprevisión, la ineptitud, la irresponsabilidad y la falta de voluntad para atender las necesidades de la población, pues su preocupación principal es cumplirle a la élite planetaria, mantenerse en el poder, enriquecerse desmedidamente y satisfacer sus intereses particulares. Las leyes, que debieran ser aprobadas por el pueblo organizado y para su beneficio, son arbitrariamente dictadas por dicha élite gobernante. A ella el pueblo no le importa un carajo.

! Nuestros gobiernos no nos representan!

Ellos, en realidad son representantes de la élite planetaria.

En la mayoría de los países, los pueblos están adormecidos y atrapados entre el poder del gobierno de turno, la falsa oposición, los organismos internacionales, las empresas trasnacionales y las mentiras de los multimedios monopólicos de comunicación y desinformación.

"Cocodrilo que se duerme es cartera", es un refrán argentino que nos advierte que debemos estar alerta para no ser engañados fácilmente por cualquier embaucador. Pero resulta que no solamente los argentinos, sino todos los pueblos del mundo hemos sido engañados por la élite planetaria y las élites locales, con la complicidad de los medios monopólicos de comunicación y desinformación.

Han creado una falsa pandemia para atemorizar al mundo entero y mantenernos confinados voluntariamente. Su objetivo posterior es obligarnos a aceptar una vacuna que nos rastreará digitalmente.

Hoy nos encontramos atemorizados, naufragando en un océano de miedo, injusticia, incertidumbre, desigualdad, desempleo, hambre y miseria, a pesar de las enormes riquezas y tecnologías que existen, simplemente porque hemos depositado toda nuestra confianza en esas élites. De hecho, ya casi nos han convertido en cartera a todos los latinoamericanos y a los pobres del mundo entero. Y así seguiremos si no despertamos a tiempo.

Sucede que la élite planetaria en la actualidad, debido a sus ambiciones particulares, se está dividiendo en dos bandos: una parte defensora de la producción de bienes y servicios y la otra defensora de la especulación con el dinero. Una parte productiva y la otra parte parasitaria. La primera basa su poder en la producción mundial y la segunda en la especulación. La primera nos controla con la producción y la segunda con las finanzas. La gran mayoría de la población mundial sufre las consecuencias negativas de esa disputa.

En conclusión:

El insaciable apetito por el dinero es la causa principal de la enorme desigualdad en el planeta y esta desigualdad es el origen de la inmensa crisis que estamos padeciendo.

El sistema de élites, basado en el poder del dinero es odioso, injusto y perjudicial para la gran mayoría de la población.

¡El sistema de élites es nefasto para el 99% de la población mundial!

Debemos eliminar el actual sistema de élites antes de que sea demasiado tarde, pues es la principal amenaza para la existencia de la humanidad.

Cuando comprendamos, que no es el dinero, sino el talento humano, la colaboración, la solidaridad, la avanzada tecnología, la inmensa pero limitada cantidad de recursos naturales de que disponemos, la infinita cantidad de energías limpias y renovables que tenemos disponible para satisfacer las necesidades de toda la humanidad, lo que nos podrá liberar a todos los seres humanos e incrementar la calidad de nuestras vidas, entonces nos daremos cuenta que lo más adecuado, es la administración global e inteligente de todos los recursos que tenemos, pues es de estos recursos que obtenemos y obtendremos todo lo que necesitamos. El dinero no se come, no calma la sed, no cura enfermedades, no es vestimenta ni vivienda, etc. Si nos encontramos en un lugar desierto y con mucho dinero, éste de nada nos servirá.

¡ El dinero no es imprescindible. Podemos vivir sin él !

Con todos los recursos que tenemos, podríamos liberarnos del trabajo asalariado y prescindir del dinero para comprar y vender productos y servicios. No dependeríamos del crédito, de las deudas, o de la servidumbre moderna. Podríamos eliminar la pobreza, el hambre, la esclavitud y disfrutar todos, de una vida más digna, sana y placentera, con alimentos de alta calidad, vivienda confortable, vestido, salud y además dedicarnos a las actividades de nuestro mayor agrado, como el estudio, la investigación, la música, el deporte, la agricultura, la ciencia, etc., sin tener que realizar trabajos pesados, sucios o desagradables.

Sin necesidad de usar dinero podríamos disfrutar plenamente de todas las actividades sociales. Podríamos dedicar nuestro tiempo para satisfacer nuestras necesidades verdaderamente humanas, tales como el arte, la ciencia, la investigación, el deporte, el entretenimiento con nuestras mascotas y plantas. Disfrutar los placeres, la amistad, la solidaridad, la contemplación, etc., sin necesidad de preocuparnos por la acumulación de bienes innecesarios para nuestro bienestar y felicidad.

El uso del dinero y el Sistema Monetario no es malo per se. Nació como una necesidad para reemplazar el intercambio o trueque de mercancías. Fue la mejor opción durante muchos años. Contribuyó con el crecimiento de la humanidad, pero debido al enorme adelanto tecnológico y científico que tenemos, ya no es necesario y por otra parte es incapaz de solucionar los problemas actuales generados por la corrupción, la pobreza, el hambre, la desigualdad, el consumismo, el despilfarro, el incremento de las guerras, etc.

Con el dinero surgió el comercio y consecuentemente el lucro. De esta manera las transacciones comerciales aumentaron y con el transcurrir del tiempo el uso del dinero se fue transformando paulatinamente en un mecanismo de presión económica y de sumisión entre las personas y los pueblos.

Fue así como apareció el mercantilismo, el capitalismo, el socialismo, etc., teorías económicas basadas en el uso del dinero, que con el tiempo dieron origen a sistemas cada vez más complejos, opresores, injustos y perversos, que han logrado aumentar la desigualdad entre los seres humanos, incrementar las élites o cúpulas, generar la corrupción y con ella la pobreza, el hambre, la delincuencia, el incremento de las guerras, el aumento de la contaminación, la destrucción exagerada de los recursos naturales, los accidentes y hasta estamos arriesgando nuestra propia supervivencia.

Pero en la actualidad, con todo lo que ha evolucionado la ciencia y la tecnología, el trabajo material realizado por el ser humano ya casi no es necesario y el uso del dinero carece de sentido, pues solo sirve como mecanismo de explotación para favorecer a una élite planetaria.

Por tal razón, la clase trabajadora como tal, también está a punto de desaparecer. Las nuevas tecnologías, la robótica, la Inteligencia artificial, etc. van a terminar con ella. Desaparecerán los sindicatos y también los gremios.

De igual manera, el Estado Nación, en la condición de representante soberano de una región en particular, se tornó obsoleto y debe ser sustituido por un poder político transnacional, sin élites, globalmente activo, donde los recursos naturales pertenezcan por igual a toda la población. Que sea absolutamente respetuoso del medioambiente y de los derechos humanos de todos los habitantes del planeta, sin excepción.

Las últimas crisis económicas y financieras están demostrando que el modelo económico basado en el dinero, (capitalismo, socialismo, comunismo, etc.) y en la creencia de que los recursos naturales son ilimitados, está agotado y es obsoleto. El próximo sistema económico debería basarse en todo lo contrario, es decir, en la optimización, la durabilidad y el reciclaje.

El dinero ya no funciona, ya no es necesario, ya no satisface nuestra realidad actual. Solo sirve a los intereses de una pequeña élite planetaria que está poniendo en peligro nuestra propia supervivencia.

No se trata solo del dólar, el euro, el yuan, el bitcoin, el dinero digital, etc. También es el capitalismo, el socialismo, el comunismo, etc.

¡Es el Nuevo Orden Mundial que todos deberíamos defender!

¡Abolir el uso del dinero y del Sistema Monetario!

¡Es hora de cambiar!

Desde hace algunos años se ha estado promoviendo el denominado PROYECTO VENUS que propone la sustitución de la Economía Basada en el Sistema Monetario (EBSM), o Ebasismo, la cual ha existido a lo largo de la historia de la humanidad, por una Economía Basada en Recursos (EBR), o Ebarecismo, algo enteramente diferente, pues considera que lo más importante es satisfacer las necesidades humanas de todos los habitantes del planeta, en vez de obtener exageradas ganancias económicas para beneficiar a unos pocos.

Si queremos salvar la humanidad de ese desastre que se avecina, debemos sustituir el uso del dinero por la distribución equitativa de los recursos naturales, los cuales pertenecen nó a una élite privilegiada, sino a la humanidad entera.

Es evidente que el sistema económico basado en el uso del dinero, debe ser sustituido por un sistema económico basado en los recursos naturales.

¿Qué significa ese cambio?

Para lograr ese cambio es preciso primero que todo, generar un Consenso Mundial con respecto a la Pertenencia de los Recursos Naturales.

Los recursos naturales pertenecen por igual a toda la población, pero se ha hecho costumbre aceptar que pertenecen a una élite privilegiada que se ha apoderado de ellos con la complicidad de los gobernantes y dirigentes políticos, es decir de las élites locales.

Con el auxilio de todo el Poder Mediático Mundial y todas las redes sociales: Google, YouTube, Facebook, Twitter, Whatsapp, etc., será posible y necesario convocar un Referendo Mundial para declarar los Recursos Naturales como "Patrimonio Común de Toda la Humanidad". En esas condiciones se podría eliminar el dinero para sustituir el Ebasimo por el Ebarecismo.

. 26 /10/ 2020



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Gilberto Hernández Ortíz

Graduado en la universidad Nacional de Colombia en Licenciado en Ciencias de la educación especializado en el área de Física y Matemáticas Postgrado en Educational Media en la Universidad de North Carolina A&T State University año 1984 - Greensboro, N.C Prof. Jubilado de la Univ. de Oriente (Núcleo Anzoátegui)

 gilnandez@hotmail.com

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