El Acidito

A diferencia del Coronel, Nicolás si tiene quien le escriba

Gabriel García Márquez hizo muy celebre su novela corta, "El Coronel no tiene quien le escriba"; la cual trata sobre un viejo coronel que espera la pensión que nunca llega. La historia comienza una mañana de octubre; durante 15 años el coronel baja cada viernes a la oficina de correos del puerto con la esperanza de recibir una confirmación con una pensión de veterano de la guerra civil. Sin ninguna fuente de ingresos, la única esperanza de ganancia es un gallo de pelea, heredado de su difunto hijo, que el coronel ha estado criando en su casa durante varios meses, con la intención de hacerlo pelear en enero y obtener un beneficio de las apuestas.

El coronel y su esposa discuten sobre la conveniencia de invertir los pocos ahorros restantes en la compra de maíz para la manutención del gallo de pelea. Tras cambiar de abogado, el coronel escribe una carta al gobierno demandando nuevamente su pensión. Justo ese día se acaba el maíz para la cría del gallo, y comienza a alimentarlo con habichuelas viejas. Su esposa argumenta que debería vender un viejo reloj que tienen a Álvaro, el sastre del pueblo. Al encaminarse hacia la sastrería, se encuentra con varios compañeros de su difunto hijo Agustín, entre ellos a Germán, a quienes ofrece regalarles el gallo. En cambio, estos se ofrecen alimentarlo hasta las peleas de enero. Durante una visita a su compadre don Sabas, éste le sugiere vender el gallo y que él tiene un comprador. Don Sabas sale de viaje, y cerrarían el trato al volver. El viernes como de costumbre el coronel acude al puerto donde las lanchas paraban, y de camino recuerda que ese día comenzarían los entrenamientos del gallo para la pelea, y al pasar por la gallera, se acuerda del gallo; va a recogerlo y ve cómo el emocionado público ovaciona al gallo, y en medio de una gran confusión y motivación, se lleva al gallo a su casa, decidiendo que no lo vendería. Durante la conversación final, discute con su esposa, la cual le reprocha la total carencia de dinero y su idealismo. La novela termina con la célebre escena final en la que la esposa pregunta al coronel por la posibilidad de que el gallo pierda: "Dime, ¿qué comemos?" a lo que éste, liberado, se arma de valor y le responde: "mierda".

Saliéndonos de la novela, observamos que el presidente Nicolás Maduro, se ha visto envuelto en un consternado gobierno, luchando contra el ingerencismo internacional, sectores de oposición radical y apátridas que manifiestan ser más chavistas que Chávez, pero que solo son movidos por sus intereses personales y para nada le importan el pueblo. Afortunadamente la figura del Coronel reflejada en la obra de García Márquez, fue superada desde que Chávez gano la presidencia y sus primeros pasos fueron dirigidos a la seguridad social de los ciudadanos, acabando con la penuria de las personas que estaban en espera de una jubilación que nunca llegaba, luego de haber entregado su vida a la función pública. Cuando señalo, "Nicolás si tiene quien le escriba", me refiero a que, a veces, los gobernantes pueden tomar decisiones que pudiesen no ser acertadas, o algunos de sus funcionarios cometer errores, fallas o incluso actos contra la cosa pública, como bien lo ha señalado el mismo presidente Maduro; pero si nadie alerta a la primera autoridad nacional, ¿cómo podemos evitar se cometan errores con determinadas decisiones?; es por ello que estos espacios de opinión deben ser permanentes para que los mandatarios puedan escuchar voces distintas de las que tienen a su lado, donde puede privar el interés personal o porque no decirlo: un jalabolismo que a muchos les encanta.

Por estas vías, hemos realizado algunas alertas, que nos han afectado mucho, profesional y personalmente, y de lo cual no hemos hecho alharaca, pero siempre han sido críticas sanas y con propuestas concretas para que se tomen correctivos, como en efecto hemos visto se han tomado.

Hoy quiero ser solidario con la propuesta de nuestra colega, camarada y amiga, la Constituyente María Alejandra Díaz, en el sentido de que debe revisarse la posición que debemos asumir, como Gobierno, ante la diatriba por el conflicto con Guyana, por nuestro territorio en reclamación; donde la Corte convocó una audiencia para el día 30 de junio de este año 2020. Como sabemos, nuestros representantes se opusieron a tal audiencia de manera verbal, indicando su ilegalidad y que no asistirán; pero como Abogados sabemos que los espacios jurídicos no se deben dejar abandonados, debemos llenar sus requisitos y formular nuestros alegatos, aún estemos en desacuerdo con los mecanismos y decisiones tomadas.

Si los organismo internacionales nos cambian las reglas del juego, y nosotros no asistimos a dicho juego, lo perdemos por forfeit; aún estando consientes que tales reglas son ilegales; estos organismos alegarán que esa es su interpretación y tendríamos que ir a un conflicto armado si la Corte decide entregar el territorio a Guyana, o esperar doscientos o más años para seguir luchando contra una decisión que solo cambiaria, si los factores mayoritarios que toman las decisiones (Organismos internacionales) se ponen de acuerdo. Por ello, desde esta tribuna, solicitamos al gobierno nacional, no dejemos solo el estrado, acudamos a la corte internacional, con nuestros argumentos, e impugnando las nuevas medidas o mecanismos planteados en desconocimiento de lo ya acordado en decisiones anteriores de la Corte, donde incluso, en Ginebra en febrero de 1966, se firmó el Acuerdo entre Venezuela, el Reino Unido y la República Cooperativa de Guyana, donde se reconoce el derecho de reclamación territorial de Venezuela, que venía luchando desde hace muchos años y demostrando hasta acuerdos fraudulentos, reconocidos por los propios jueces participantes en estos proceso, que muy bien conocemos. Incluso si nos preguntan, ¿qué haremos si igual nos quitan el territorio?, responderíamos como el coronel de García Márquez: los mandaríamos para "la mierda" y seguiríamos luchando, sin entregar lo que nos pertenece.

Así como defendemos y alertamos sobre ataques contra nuestro territorio, también debemos ir aguas abajo y evitar que se ataque injustamente la gestión de nuestros Alcaldes por pseudo revolucionarios, que no sabemos a qué están jugando, y mantienen una lucha publica e implacable, contra quienes a pesar de todas las vicisitudes han podido sacar del abandono a territorios encontrados en el suelo, como el caso del municipio Mariño en Nueva Esparta, a cuyo Alcalde, Francisco González, algunos "dirigentes chavistas" lo señalan de no hacer nada, cuando se ha levantado un municipio que estaba en el suelo.

El Alcalde González, denunció los malos manejos administrativos de la gestión opositora que lo antecedió, que fueron muchísimos, saneo Porlamar de la inmundicia en que se encontraba y ha mejorado la vialidad y los servicios en el municipio Mariño, pero hoy más que nunca está siendo asediado por sectores que pareciera les interesa más, que Mariño vuelva a manos de la oposición. Por estas injusticias también decimos: "Francisco González tiene quien le escriba"; nuestro apoyo a su gestión y el llamado a quien no comparta sus posiciones, para que se sienten en una mesa a revisar donde pudiesen estar algunas fallas e irlas corrigiendo.



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Reinaldo Silva


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