Auditórium

Maduro: ¡El Cid Campeador del siglo XXI!

Don Rodrigo Díaz de Vivar, el terror de los árabes en España a finales del siglo XI, falleció a causa de unas fiebres en el 1099, siendo sepultado en el monasterio de San Pedro de Cardeña.

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, sigue vivito y coleando aferrado al poder, con las continuas derrotas en el campo económico, pero lleno de victorias en el campo político, pero sin lograr recuperar la salud del pueblo venezolano, que está irreversiblemente afectada como consecuencia de una recurrente y agresiva hiperinflación. ¿Por qué comparo a Nicolás Maduro con Don Rodrigo Díaz de Vivar, el mitológico caballero andante de la Reconquista española? Si revisamos superficialmente la leyenda sobre su vida y muerte, el Cid Campeador fue capaz de alcanzar, ¡incluso después de muerto!, la enésima victoria ante los almorávides, defendiendo la ciudad de Valencia. Nada mejor para comparar la sinopsis histórica, por más que carezca de cualquier vericueto histórico y películas, sobre el papel del Cid, montado a lomos, y ya fallecido sobre su caballo Babieca, provocando la fuga de los aterrorizados sarracenos. Pues ahora comparando la historia como tragedia, o como comedia, algo parecido es lo que parecen estar tratando de hacer sus más fieles colaboradores. De aquí la intención opositora de seguir presentando a Maduro como "usurpador" como una violación de la constitución, que es el supuesto para el pensado opositor de que renuncie al cargo. La torpeza opositora le ha ido alargando la situación a Maduro en pos de un milagro como el del Cid Campeador. Y eso que el propio Maduro se ha decantado expresamente por un animal distinto, al no poder ser el caballo desbocado del Libertador Simón Bolívar, prefiriendo la fuerza del Búfalo para entrompar y derrotar políticamente a la oposición. Fin de la cita.

Con John Guaidó ido a tierra, vuelto un cebillo, y tenerlo metido en el bolsillo para finales de diciembre, Nicolás Maduro cerrará el 2019 con una enorme victoria política. No es cualquier cosa: lo ha logrado con la batalla política más dura que le ha tocado enfrentar en todo su mandato.

Esta vez no fue contra el "imperio norteamericano", sino contra el mismo Guaidó, y su estado mayor que personalmente asumieron la vanguardia para destronar a Maduro.

La ebriedad y la alegría del *guaidosismo* posterior a la victoriosa marcha del pasado 23 de enero y febrero de este año 2019 duró poco, y eso a medida que el diario aumento de los precios castigaba a los venezolanos por haber elegido, nuevamente, a Maduro en mayo del 2018. El único partido político en funciones que queda en el lado contrario al presidente Nicolás Maduro, es el de los comerciantes árabes y chinos, juntos a las alimañas de venezolanos especuladores, las paginas de Monitor Dólar, Dólar Today, y otras decenas de paginas que siguen activadas para imponer el terror económico al agonizante consumidor venezolano.

Hoy le tiro un "Champú de cariño" a Nicolás Maduro por algo que siempre me ha parecido muy extraño: los venezolanos sobre vivientes a este caos todos sacan cuentas, pagan altos precios, venden hasta las puertas de sus casas para comer, piden prestado, hacen cálculos como Pitágoras para que les rinda el raquítico bolívar insoberano, pero cuando se está frente a los anaqueles nos habla es la hiperinflación, que se devoran los bonos del carnet de la patria, y el pobre que no puede comprar, no entiende un carajo de este soberano peo.

Y es porque de tanta cotorra politiquera opositora se pierde de vista lo más simple de este problema, como es la carestía de la vida venezolana, o al menos su manifestación: ¿por qué en USA, México, Chile no existe el bachaqueo especulador, y los precios no suben todos los días? Muy fácil de explicar: en esos países, la oferta, y la producción es tan abundante, que estas formas rateras del rebusque son innecesarias en esas economías exitosas, eso solo se ve en economías marginales como la venezolana, cubana, o africana. El problema a veces en esos países de éxito económico es el exceso de productos que no se consumen, y las venden para armar las bolsas de comidas de los países en crisis.

Esta tragedia económica no se ve en Bolivia, Ecuador, Colombia o Perú, que no son economías desarrolladas, y del primer mundo, y a donde huyen los venezolanos con hambre. En esos países del tercer mundo también latinoamericanos los gobiernos no aumentan los salarios para que el pueblo consuma, los comerciantes no tienen excusa alguna para subir los precios todos los días, y especular sin control alguno. Ahí en esos países se produce y se compite disciplinadamente bajo el látigo vigilante de esos gobiernos en contra del que se coma la luz roja, aun con sueldos pauperrimos, los trabajadores producen día y noche cualquier cantidad de productos que llenan los anaqueles a precios bajos. ¿Qué sentido tiene en la Venezuela del siglo XXI, subir los precios a cada minuto? Buena pregunta: ¿Será el modelo económico fracasado del socialismo del siglo XX?

¿Entonces porque Venezuela? Un poco más complejo por lo particular del caso: porque siempre los pobres, los ricos, y la clase media han vivido de la teta del Estado. Cuando las alforjas del Estado estaban llenas gracias a la renta petrolera, la tajada aumentaba de tamaño, por más que se distribuyera desigualmente. Aunque se sabía en cuáles bolsillos se quedaba la parte más grande de esa renta petrolera.

Ahora como no hay suficientes petrodólares, la cuestión cambia dramáticamente. Las migajas son sobras a repartir, y que se vuelve el deber ser de la agonizante economía. Lo poco que se produce, y los pocos dólares que quedan para importar, es la oportunidad dorada para achicar el salario. En Venezuela los ricos están completos, y los pendejos también.

La guerra económica es de los comerciantes árabes, chinos, y las lacras de empresarios criollos, en contra del gobierno de Maduro, que es un caso digno de reseñar. A Carlos Andrés Pérez II, los productores lácteos le declararon la guerra. Le escaseaban artificialmente la leche para que cediera en la política de precios. ¿Cómo salió de ese peo en ese momento? Dándole a los productores agropecuarios dólares y licencia para importar leche. De ipsofacto los anaqueles lucían repletos de leches preparadas, saborizadas, con almendras, en polvo, de larga duración etc. Siendo estas leches importadas mas baratas que la nacional, CAP II a punta de importación les ganó esa guerra. Pero aquí con Nicolás el hampa comercial importadora, con los dólares del narcotráfico asesina al venezolano, y a la patria. Maduro debe entender, que la cruda realidad que se vive en Venezuela estará siempre por encima de esa ideología rodilla en tierra, hay que jugarle con las mismas cartas marcadas a estos comerciantes y empresarios lavadores de dólares, cuando suben los precios para sabotearle su mandato, y hacerse mas ricos. Esto lo ejemplifico con el moribundo Estado rentista venezolano, cómplice de estos comerciantes ladrones, por su razón existencial tiene en sus mano el arma para arreglar este "problema": "des dolarizando" la economía de productos importados para bajar los precios, aumentando la producción interna eliminando los controles, la excesiva permisologia, eliminando los puntos de controles militares y policiales en las carreteras del país, y respetar el estado de derecho, para que vuelva la confianza en el aparato productivo nacional.

Maduro sino rectifica, no se salva de esta, y aún así sigue como presidente, para ganar las batallas políticas. La política real no está en meter la cabeza en la arena como el avestruz.

Maduro acaba de aumentar los sueldos en octubre otra vez, anuncia varios bonos y petros, y cajas CLAP. Eso agrava el problema presidente, generando desesperanza porque los comerciantes árabes, y chinos volvieron a subir los precios, y esto debe obligar a Maduro a escuchar a los que lo alertan, y a los expertos que sí saben de economía para arreglar este conflicto: de lo que debe ser una medida inteligente en el campo económico que resucite a Venezuela.

El país, no tiene los dólares suficientes para reflotar la economía. Aquí no hay otra salida que aplicar la cartilla del FMI para "mejorar" como lo hizo Argentina, México, Brasil y Colombia. Entendemos que a veces el purgante que es bueno para la economía, no es bueno para la mitad de la población. Esto traería un aumento de precios en ciertos rubros, para luego estabilizarse, según la teoría de economistas no dogmaticos, los indicadores se verán bien en el corto plazo, y a lo mejor Maduro recobra su popularidad en toda la población. EEUU tendrá que suspender el bloqueo, y Trump le emitirá una carta de buena conducta. En economía, según normas de la academia. No hay que vivir de ilusiones, porque se muere de desengaño.

El pueblo venezolano señor presidente anda molesto por la cuestión económica, Maduro es cuestionado, pero el debe saber que estos comerciantes ratones se están aprovechando y que detrás de todo el meollo de "la crisis" está la criminal idea de enriquecerse, sin importar a quienes se lleven en los cachos.

La insistencia de Maduro con los aumentos de sueldos ha logrado, políticamente, echarle la culpa de la hiperinflación a los comerciantes, poniéndolos como enemigos de la gente. Colocándose en una posición de ventaja para conseguir apoyo social en cada caja clap entregada, y en cada bono depositado para medio paliar cuestiones del alto costo de la vida. Subordinando la economía a la política, y no al revés. Por eso el titulo de este articulo amigo lector.

Esta "guerra económica" de comerciantes versus Maduro está marcada por el desgaste. Ahí se verá quién se cansa primero. Los comerciantes con el diario aumento que les marca el "dólar guarimbero" seguirán con su subidera especulativa de precios, porque saben que el Gobierno no puede meterlos presos a todos, y poner el kilo de carne a 2 mil bolívares, y el cartón de huevos a 1000 bolívares. Pero este cáncer de la especulación no será eterno, y entre más se alargue, más se le verá la cara de hampón al comerciante. Entre más descontento se siga acumulando en su contra, Maduro tiene aun capacidad de maniobra política para torcerles el pescuezo. Al final de cuentas todavía administra los residuos de la renta petrolera y minera, que le permite trazar las rutas para la maniobra. El Estado venezolano se resiste a morir, aunque sea por Eutanasia. Al fin de cuentas, y a regañadientes todos aguantamos la pela.

Percasita11@yahoo.es



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Edgar Perdomo Arzola

Analista de políticas públicas.

 Percasita11@yahoo.es      @percasita

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