No esperaba esa reacción

La repentina y sorpresiva partida del presidente Maduro a la 73° Asamblea General de la ONU en la ciudad de New York, a pesar de que en un primer momento se había descartado por razones de seguridad, ha dejado boquiabierto y generado tal revuelo en el propio ’Hall de entrada’ de ese importante organismo internacional, que definitivamente, por la reacción demostrada por los periodistas que cubrían el evento, eclipsó la participación de quien se presentaba para la ocasión como la verdadera "joya de la corona", nada menos que del presidente de los EE.UU. Donald Trump. Quien como nunca antes había desplegado todo su acostumbrado montaje de reafirmación narcisista, que incluía el infantil e inédito hacerse esperar por más de una hora y extender su intervención más del doble de tiempo dispuesto y permitido para todos los participantes.

"Quién lo habría dicho, mira al "chofer", hasta dónde ha llegado", me imagino habrán pensado buena parte de los Opositores que asaltados por la sorpresa fueron incapaces de no experimentar cierta sensación de orgullo al ver que un venezolano acaparaba con firmeza y naturalidad la escena internacional, nada menos que en el evento más importante y desde el cual se discute el destino del Mundo. Más cuando inmediatamente de ingresar al recinto ya comenzaba a reunirse (primero) con el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, (después) con el presidente iraní Hasan Rohani y (por último) con el canciller ruso Sergei Lavrov.

Nadie había previsto la asistencia del mandatario venezolano a la Asamblea anual de la ONU por haberse filtrado la información de extraños movimientos entre lo que llaman el Tribunal Supremo de Justicia en el Exilio y algunos países (incluyendo EE.UU.), lo que seriamente hacía suponer el que estuvieran adelantando oscuros y conspirativos planes con una supuesta Orden de Captura Internacional librada contra el presidente venezolano, con la que, inmediatamente de pisar el presidente Maduro suelo norteamericano, se procedería a su inmediata detención. Para luego de ser secuestrado se buscaría definitivamente desmontar el Estado de Derecho y la Soberanía de la República Bolivariana de Venezuela por vía militar. O por el contrario, por estas razones se pretendía "disuadir" y obligar la no participación del mandatario venezolano, para buscar nuevas sanciones sobre la patria de Bolívar.

Resaltó el hecho que al día siguiente de estos acontecimientos el "motor de búsqueda" GOOGLE solo "cargaba" noticias y "portales WEB" en los que se destacaban comentarios adversos y críticos sobre la "llegada" y posterior intervención del presidente venezolano. Como el supuesto "desaires" a los medios de comunicación cometidos por el mandatario venezolano a su arribo al evento; además de hacer notar de manera abiertamente perniciosa que el hemiciclo se encontraba totalmente vacío. Contractando imágenes que al mismo tiempo se estaban haciendo "virales" alrededor del mundo en las que se mostraban numerosas delegaciones felicitando de manera entusiasta al presidente Maduro una vez que salió de su intervención en el Hemiciclo. Páginas como Sputnik, VTV, TeleSur (entre otras) eran llamativamente "desconsideradas" por este conocido "motor de búsqueda", que con el tiempo ha venido abierta y descaradamente reflejando un sesgo informativo y de censura sobre para todo aquellos hechos noticiosos y líderes que no son "gratos" para los intereses de la Casa Blanca.

La sorpresiva declaración del presidente Trump "coqueteando" una posible reunión con el presidente Maduro animó a muchos a elucubrar que se podría estar concretando incluso ese mismo día. Incluso Radio Caracol de Colombia dio por "sentado" dicho encuentro. El reciente y no menos jocoso "me gustas mucho, tú…" en el que ha venido cayendo y describiendo el presidente Trump su nueva relación con el presidente norcoreano Kim Jong-un, luego de la reunión realizada en Singapur, hacia posible pensar que dentro de los varios y continuos saltos temperamentales que sufre la personalidad de este particular presidente, bien podría estarse esperando otro "lapsus" con esta bien cacareada "reunión". Otros, más cuerdos y consientes del siniestro proceder de su política exterior a través del tiempo, no ocultaron la desconfianza sobre tan repentina demostración de sensatez y cordura.

La interesante y gallarda intervención del presidente boliviano Evo Morales, que a solo tres metros le dijo ’sus verdades’ a quien todavía insiste y cree que bajo el martirio que provoca sus "bloqueos humanitarios" logrará doblegar la voluntad y lucha de los pueblos por defender su autodeterminación, resultó el punto ’varonil’ que necesitaba el Consejo de Seguridad de la ONU para dar cuenta que todavía le queda algo de aquella pretensión de que fuera una Tribuna de Países Libres. Abriendo el necesario debate sobre cuál debe ser el verdadero papel que mantiene ese organismo frente al impositivo uniteralismo "patotero" norteamericano. Sobre la urgente necesidad de hacer de ese organismo algo más coherente e independiente de quien paga las facturas.

El discurso del presidente Maduro resultó, seguramente, insultante para todos aquellos que con los "pantalones a la rodilla" todavía necesitan "matones" para no caer en "manos" de sus propios pueblos. La 73° Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, claramente en peligro de ser devaluada a una organización de colonias, como bien había alertado Fidel hace algunos años, dejó el "sabor amargo" en todos los participantes del evento que, desvergonzadamente por ahora, el uniteralismo opresor de los EE.UU., y su comparsa de meretrices, goza de buena salud. Y será difícil que su anunciado desenlace final no provenga sino de una nueva y obligada conflagración mundial. En la que una Guerra Comercial sería la única que podría librar, "desarmando" a la Bestia, a la Humanidad del peor hecatombe que nos podamos imaginar por estos frustrantes días.



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Waldo Munizaga


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