Venezuela: Elecciones 2018

El Pueblo en Pie de Lucha contra la Bota Insolente del Imperio

El 20 de mayo Venezuela, dio un golpe certero a los que desde dentro y desde fuera de su territorio, no han entendido que en este país hace 20 años que la política cambió para siempre.

A pesar de las amenazas de invasión, la represión económica, saboteos y los llamados a la abstención y violencia fascista, el Pueblo Soberano de la República Bolivariana de Venezuela, participó en el proceso electoral convocado para elegir a su presidente y asambleas legislativas regionales, con un porcentaje de participación de 48%, el más alto de Latinoamérica en los últimos comicios realizados en la región, sin apagones, ni papeletas y con un proceso electoral tan transparente que no cabe duda de los resultados.

Ahora los candidatos perdedores pasan a la fase de la negación, denunciando ventajismo, compra de votos, puntos rojos, y hasta que los perros los mearon! Nunca van a decir, que se equivocaron, ni van a asumir su responsabilidad en una mala campaña, ni un mal programa de gobierno que no estimuló a sus posibles seguidores.

Aun así, hay que reconocerle al Pueblo que votó por ellos, su carácter cívico, al acudir a defender su posición política, con la única herramienta que tiene una sociedad moderna, en un sistema democrático: El Voto.

Ahora pretenden que el 52% restante de la población electoral que no votó apoya a la oposición abstencionista, cosa más fácil es decir que quién no pudo ir a votar, porque no había transporte, o quien no pudo votar porque está fuera del país, o quien no votó por estar enfermo, o incluso por haber muerto después del cierre del Registro Electoral, apoya a la oposición abstencionista; la falacia, sigue siendo la base del discurso de estos señorones de la política, que no entienden que Venezuela cambió hace mucho, que aprendimos que el Fondo Monetario Internacional, no es más que una entidad buitre, cuyas políticas someten a la clase media y a los pobres a más pobreza, que reduce la posibilidad de avance de las sociedades y detienen el desarrollo social de los países.

En Venezuela, el Pueblo no quiere guerra, no quiere persecuciones políticas, ni represión brutal, en Revolución hemos vivido luchas intensas, confrontaciones, pero no ha sido política de Estado, aquel "disparen primero y averigüen después", tampoco se han generado grupos de exterminio como "El Grupo Cobra"; "El Gato" o "Los Pantaneros", ni tenemos cementerios como "La Peste", referencias muy propias de las políticas de control policial de la democracia representativa de los 60, 70, 80 y 90. Al contrario, tanto el Comandante Eterno Hugo Chávez, como el Presidente Obrero Nicolás Maduro, han ordenado en su debida oportunidad a detener cualquier posible acción violatoria de los derechos humanos, destituyendo a funcionarios y haciendo las respectivas denuncias para evitar la violación de los derechos humanos dentro de nuestro territorio.

¿Cómo confiar en sujetos que ofrecen paz, desconociendo al 48% de la población?, ¿cómo confiar en sujetos que desconocen 20 años de historia patria, pretendiendo retroceder nuestro país al neocolonialismo, con medidas "liberales" neoliberalismo, endeudamiento público y dolarización, porque es lo más fácil?. ¿Fácil para quién?.

Este Pueblo Organizado, ahora expresa su opinión sin balas, ni refriegas, ahora somos libres, y decidimos el camino que debemos tomar, con nuestro plan de la patria, este Pueblo es de gente que trabaja, que ama profundamente a su patria, que necesita la activación de la economía, pero de una economía soberana que cumpla con nuestro objetivo histórico y geopolítico: Venezuela Potencia, en su caso ellos tienen un objetivo egopolitico, son las mismas letras, pero el significado totalmente distinto.

El mesianismo en Venezuela llega a su fin, el Pueblo consiente vota por un proceso revolucionario, que es democrático y participativo, no se trata de sólo un sentimiento de patria, sino un sentimiento de lucha contra quienes por siglos han ejercido la dominación, con opresión a costa de la sangre de los más necesitados, generando pobreza para enriquecerse y mantenerse en el poder.

Ahora nos corresponde como Poder Popular, asumir los espacios de Poder que, gracias al Comandante Chávez, son del Pueblo, asumir la distribución de alimentos a corto plazo y su producción a mediano plazo, darle poder a los CLAP con sus Fiscales, para que la SUNDEE, la Policía Nacional Bolivariana, Guardia Nacional Bolivariana, Ministerio Público y Poder Judicial sometan a especuladores, bachaqueros, contrabandistas y acaparadores.

Asumir la red de transporte público, que se le revoquen las concesiones a quienes están fomentando el paro "técnico" de transporte, pero también asumir la distribución de insumos organizada de cauchos, aceite y combustibles, no la rebatiña que tienen asociaciones de transportistas que se dicen "revolucionarias" y no son sino la mampara de mafias de contrabando y bachaqueo de cauchos y aceite.

Al Pueblo organizado debe entregársele el transporte de alimentos y fomentar los mercados comunales de distribución, pero con la contraloría social apalancada por la Contraloría General de la República para evitar desviaciones y atropellos.

Las Empresas Básicas del Estado, desde la Petroquimica, como SIDOR, hasta la empresa Nacional del Cemento, deben colocar sus insumos dentro del Territorio Nacional, a distribuidores comunales que bajo las herramientas del censo comunal, el carnet de la patria, el código Qr y la tecnología Blockchain, garantice la llegada de insumos a las empresas manufactureras, privadas, públicas, comunales o mixtas, que serán a su vez las generadoras de riquezas a distribuir entre el Pueblo.

Volver al campo, protegiendo la producción agropecuaria, generando espacios geopolíticos dentro de lo que promulgó Chávez, "Ejes de Desarrollo", reactivando el transporte fluvial en nuestra frontera.

Al Gobierno Revolucionario de nuestro Presidente Nicolás Maduro, le corresponde ahora investigar que está pasando en PDVSA, cuyo aceite PDV está costando 5 millones de bolívares, y no se consigue, que pasó con el cemento nacional que vale otro ojo de la cara en ferreterías, que pasa con la distribución de cabillas, y vehículos de las empresas socialistas; meter preso a quien tenga que meter preso, y destituir a quien tenga que destituir, por saboteador o ineficiente; hacer cumplir el Plan de la Patria a toda marcha, empoderar al Pueblo, y dirigir las relaciones internacionales, y a quien no le guste nuestro sistema de gobierno, romper relaciones comerciales y no venderle más petróleo, y si nos embargan los embargamos, porque después de todo, como dijo Chávez, "Bastante Historia hay aquí, bastante cojones hay aquí"

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!



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Allans Clavijo

Abogado. Miembro del colectivo de la Radio Senderos de Antímano en Caracas. Profesor de la Misión Sucre.

 allansclavijo@gmail.com

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