27, 28-F 1989-2018 O de la filosofia de ayer y hoy

"¡Y cómo pasa el tiempo que de pronto son años", dice una canción de Silvio Rodríguez y ello es una verdad que diríamos apodíctica desde la perspectiva de la llamada "razón sensible" o el "pensamiento débil" típico de la postmodernidad, donde se recurre no sólo a la razón instrumental sino también los sentimientos porque el hombre es un ser racional y sintiente, en términos de Xavier Subiri; como fuere, la alusión nostálgica al tiempo lo hacemos porque por estos días de finales de febrero y comienzos de marzo en lo personal y comunitario conmemoramos tres eventos asaz tristes y estremecedores.

Aun así hay que abrir nuevas puertas, pues, para volver a Silvio: "Si miro un poco afuera, me detengo: La ciudad se derrumba y yo cantando. / La gente que me odia y que me quiere/. No me va a perdonar que me distraiga. / Creen que digo todo, que me juego la vida/ (…) Te doy una canción y hago un discurso sobre mi derecho a hablar. / Te doy una canción con mis dos manos, / con las mismas de matar. / Te doy una canción y digo Patria. / … "

Veamos, primero los 29 años ya del "Caracazo" o "Sacudón", cuando pareciera que se abrieran las puertas del infierno y la muerte señoreó. El diablo se soltó, como dicen en Carora, y anduvo con sus fauces chorreando sangre. Sucedió que entonces, dice una vieja rezandera amiga nuestra y gran luchadora social, Satanás se personificó en el ministro de la defensa y su presidente, un tal Ítalo del Valle Aliegro, Carlos Andrés Pérez y otros engendros de las tinieblas, fue ese sujeto quien saliera en la televisión farfullando que aquellas "Fuerzas Armadas de Cooperación" (¿?) dizque eran "estructuralmente democráticas" y salieron a las calles no a reprimir al pueblo sino "reestablecer un orden social alterado"; sin embargo, los fallecidos fueron tantos que en la fosa común llamada La Peste, Caracas, según testimonio del padre Matías Camuñas, los recogían y lanzaban con palas mecánicas. ¡Qué horror sin nombre!

Otro evento la mar de triste es que este 5 de marzo relacionado es que, por estos días, este 5 de marzo se cumple el quinto aniversario de haber trascendido el comandante Hugo Rafael Chávez Frías, el zambo de nuestros tormentos, que quisimos tanto y llevamos en nuestra mente, apoyándonos en su ardimiento para aguatar un presente tan duro, donde mucho de quienes se rasgaban las venas han "marcado la milla" y "paticas para qué te tengo" se marcharon con sus penurias a varios países de economías más estables; igualmente, el 16 infausto 16 de marzo de 2017 concretamente, no sabemos cómo conmemorar el primer aniversario ya de la despedida definitiva y última de un buen amigo, profesor y maestro nuestro: el Dr. Francisco Ramón Zambrano Cano (Ciudad Trujillo, 1956-Barquisimeto, 2017), con quien aprendiéramos en la UPEL-IPB a preguntarnos por los supuestos (ontológicos, axiológicos y epistemológicos, así hablaba él, siempre en tono profesional y pocos entendían ese su discurso) que subyacen en procesos sociopolíticos como los aludidos y proponer una reflexión con validez práctica en los días que corren.

Ello porque en la coyuntura actual parece imponerse también una especie de "filosofía salvaje", tensiones, corrupción, falta de cooperación, desestructuración institucional, dolor y muerte por un modelo político que no termina de desaparecer y otro que no acaba de nacer: el socialismo libertario o del siglo xxi, como lo bautizara Chávez y pretendió sistematizar Heinz Dietrich, pero ya nadie se acuerda de esas sus palabras, teorías o muy pocos con la autenticidad debida.

Lo cierto es que, según vimos días atrás hay un libro que ofrecen en un kiosko de periódico aquí por la Plaza Bolívar de Barquisimeto escrito por un sociólogo que fue ministro de no sé cuántas carteras del comandante Hugo Chávez titulado precisamente el Chavismo salvaje, de donde concluimos que debe haber mezclada allí también una filosofía salvaje. Aspecto sobre el que escribiera así mismo el lingüista J. M. Briceño Guerrero en su obra reunida sobre los minotauros y no se diga ya aquel casi olvidado pensador liberal que fuera en Venezuela Carlos Rangel; además, Fernández Retamar, un conocido intelectual cubano, que recordemos tiene al menos un libro sobre Ariel y Calimán o algo así. Tesis del liberalismo décimo anónimo que discurre sobre asuntos similares: la cuestión antinómica de la civilización y la barbarie, que sería un ciclo típico en Latinoamérica y el Caribe.

La educación ilustrada civiliza según moldes eurocéntricos o usamericanos y a esta tienen acceso sólo las clases más privilegiadas. Son los lechuguinos, petimetres y mariposones, además de otros de colegios bien, que llaman; en cambio los sectores históricamente desfavorecidos (indígenas y negros trasmutados al presente como campesinos de tercera o cuarta generación) sólo apoyados en legados patrimoniales ancestrales de la madre África o Indo América, mezclados; desarrollan un pensamiento tenidos por la buena gente como salvaje. Peones de haciendas, hatos de ganado, obreros rurales, especializados en sistemas de producción artesanal utilitario y simbólico, conuqueros, que luego migraron a la ciudad, tienen visiones de la realidad y representaciones del mundo (ontología) que los orientan en acciones de defensa de su dignidad personal y así van construyendo una determinada sociabilidad apoyada en valores de una cultura negada: solidaridad, compañerismo, sentido de la justicia, soberanía e independencia política que, en general, no ven expresado en la institucionalidad del Estado-Nación y la conclusión es que deben tomar las acciones por su propia mano, son los cara de culpables que canta Gino González.

En 1989 fue violento en su accionar y fue masacrado, porque como dijo Chávez cierta vez, era un pueblo que quería, pero no podía. Hoy, mal que bien y cada vez más organizado va aprendiendo a ser y a hacer a través de diversas instancias del poder popular. Una vaina que la burocracia actual no entiende auténticamente, siendo que el funcionariado en general le teme al pueblo, evita mezclarse y otros "Leaderships", que no son pocos, trastocaron el acceso al poder en ocasión para robar. ¡Qué desgracia! Y de esos barros deviene la polvareda actual.

Por cierto, la última vez que hablara con el profesor don Francisco Zambrano fue en un sitio medio subversivo llamado El Guayoyito, un puesto mínimo y rodeado de libros, en la planta baja de una tal Universidad Campesina de Venezuela, el Fondo Nacional del Café y el Gabinete de cultura de Barquisimeto, ahí en la avenido 19 con calle 25; iniciamos por los libros pero la cosa fue derivando hacia las dimensiones axiológicas, teoría de los valores cívico-morales, así como el nuevo imaginario político que había venido construyendo el ya referido presidente Chávez. En efecto, él reimpulsó la identidad nacional y la pertenencia orgullosa a los sectores populares, pues, en su gestión reconoció la dignidad al pueblo históricamente preterido. Una vaina arrechísima, si se ve bien.

Sin embargo, un fenómeno que se puede observar hoy con preocupación es que la calidad de vida ganada al menos desde 2003 a 2012 se ha hecho añicos, entonces es cuando las deserciones de grandes, medianas y gente común del chavismo arguyen que "he renunciado a ti, no era posible, fueron vapores de la fantasía; todo fue una ilusión de ese mago de las emociones que fue el barinés, luego paticas para qué te tengo: huyen física o simbólicamente. ¿Cuáles eran entonces los valores socialistas universales que decían profesar? ¿Por qué ahora muchos prefieren que Venezuela sea una especie de nación ocupada, intervenida o libre asociada cual otras naciones del subcontinente?

El Dr. Zambrano y el suscrito ese día nos preguntamos, cavilosos, ¿qué pasó con la nueva subjetividad revolucionaria que se venía desarrollando en Venezuela con el presidente Chávez? ¿Por qué existe todavía amplios sectores sociales que banalizan valores tan fundamentales como la soberanía e independencia nacional, ofenden los símbolos patrios y tiran la toalla?

En fin, parece que la institucionalidad escolar y demás instancias de socialización, familia y hogar, medios de comunicación social, los clubes y espacios públicos, entre otros, se saltan a la torera la Constitución, pues, no forman para el ejercicio de la ciudadanía; como las cabras mañosas siempre tiran para el monte y buscan el tortuoso camino de los abismos, correteando por los peñascos, ariscos y banales. Los contenidos científico-técnicos y humanísticos, que son los propios de la modernidad tardía y dependientes de los grandes centros mundiales de la cultura, mal enseñados y mal aprendidos formalmente en escuelas y universidades, carecieron de los fundamentos necesarios (epistemología) para adquirir y desarrollar valores; sobre todo para construir conocimientos y actitudes autónomos y adecuados a las demandas del mundo de la vida, ¿será una esperanza entonces lo que hemos denominado aquí la filosofía salvaje?

El grande poeta que es don Gustavo Pereira, como todos sabemos, tiene un poema Sobre los salvajes que a la letra dice:

"Los Pemones de la Gran Sabana llaman al rocío Chiriké Yetaakú, / que significa saliva de Estrellas; a las lágrimas Enú parupé, / que quiere decir guarapo de los ojos; el corazón Yewan Enapé: semilla del vientre/ Los waraos del Delta del Orinoco/ dicen Mojokoji (el sol del pecho) para mostrar el alma. / Para decir amigo dicen/ M Jorokaisa: Micorazón. / Y para decir olvidar dicen Emonikitane, que quiere decir perdonar/ Los muy tontos no saben lo que dicen/ para decir tierra dicen madre/ para decir madre dicen ternura/ para decir ternura dicen entrega. / Tienen tal confusión de sentimientos/ Que con toda razón las buenas gentes que somos/ Les llamamos salvajes" …

Nota bene:

Hemos pensado desarrollar unas jornadas sobre filosofía de la ciencia en la UPEL-IPB los días martes 13 de marzo con un simposio y luego los días 16 y 17 del corriente unas Jornadas de Filosofía en homenaje a don Francisco Zambrano, donde seguramente los invitados se explayarán sobre aspectos relevantes vinculados a los anterior dicho, si Ud. lee estas líneas y se puede acercar a departir será bienvenido, venga armado con su filosofía ilustrada o salvaje y participe del debate.

 

 



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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