La solidaridad como principio y desarrollo integral de los pueblos

El desafío prioritario de la acción humanitaria es defender y delimitar el espacio humanitario necesario para garantizar el acceso a las poblaciones vulnerables y así llegar la asistencia a las personas afectadas por las crisis. Como humanos tenemos derecho al desarrollo integral para vivir bien, como un horizonte civilizatorio alternativo al capitalismo, que significa la construcción de un nuevo orden mundial, basado y emergente de la visión histórica de los pueblos indígenas, cuya visión es promover una sociedad humanista, respetando las diferencias y fortaleciendo a los pueblos en el marco de la solidaridad y de su interdependencia. El concepto de derechos humanos debe responder a las diferentes necesidades y percepciones de las personas, así como de la comunidad internacional. En este sentido, es innegable el aporte que ha dado Venezuela a la mayoría de los países del mundo en esta materia. Siendo reconocida por las Naciones Unidas por su capacidad, solidaridad, cooperación, enfrentando al mismo tiempo grandes desafíos creados por los cambios de clima, terremotos y todos los desastres naturales que impone la madre tierra para llegar al lugar que requiera la ayuda. Lamentablemente —y esto es una crítica constructiva a todo el aparato comunicacional del gobierno y del PSUV—, ni el ejecutivo ni el partido de gobierno tienen en sus portales de información y comunicación, la cantidad de países que Venezuela ha brindado ayuda económica, social, cultural y humanitaria directamente, cuántas personas se han beneficiado y el impacto que éstas han tenido desde el punto de vista humanista, comunicacional y a nivel internacional, desde el inicio de la revolución hasta nuestros días; asimismo a los sitios donde no se ha podido llegar por la distancia, pero que el país ha apoyado con un aporte económico. Venezuela después de Cuba ha sido uno de los países que más ayuda, asistencia y apoyo ha dado al mundo, pero esto se desconoce.

En el año 2007 las Naciones Unidas reportó que Venezuela asistió a 18 países con ayuda humanitaria. Con la creación de PETROCARIBE se creó el Fondo de Ayuda Humanitaria con 50millones de dólares por el Pdte. Chávez. Se dio un aporte de $50MM al Fondo de Inversión Social para la lucha contra la pobreza a los miembros de la CAN. $20MM para el Fondo Especial del Caribe, todos enmarcados dentro del Plan de desarrollo Económico y Social 2001-2007. Venezuela realizó compras de deudas a Argentina por un millón de dólares y deuda ecuatoriana por $25MM, lo cual ayudó a evitar contraer compromisos con el FMI, pero sobre todo ayudar a salir de la crisis económica en la que sumergió el capitalismo a Argentina. Con EE.UU. el gobierno ha subsidiado $10MM al combustible de calefacción para las localidades más pobres de este país, como: Boston, Massachussets y el Bronx en Nueva York, con un descuento que oscila entre 60 y 80 centavos de $/galón, que representa 45% menos del costo real del combustible. Recientemente el gobierno ofreció $5mm a las víctimas del huracán Harvey (Luisiana y Texas), ayuda ésta que fue blanco de ataques por parte de la derecha venezolana, ya que se ha desdibujado el principio de esta acción solidaria que nos dejaron nuestros pueblos originarios basado en promover una sociedad humanista, promoviendo la solidaridad como principio y desarrollo integral de los pueblos, generando la ayuda humanitaria, la hermandad entre los países del mundo como un valor de paz, como lo concibió Chávez, y no dejar a los más débiles bajo el desamparo de los buitres como los gobiernos imperialistas que han aprovechado éstas coyunturas para crear epidemias, violaciones, penetración de fuerzas militares y crear caos entre sus habitantes.

Seguramente estas medidas humanitarias han confundido hasta los propios chavistas, pero considerando que esta es una política acertada que creó el presidente Chávez como buen humanista, más allá de eso, se debe medir en términos más cualitativos que cuantitativos el fin humanista del mismo; es decir, reconocer éste como un derecho a la vida, a la integridad física, al reconocimiento de éste como un derecho universal, donde los países que más tienen deben aportar más, los que más guerras causen deben comprometerse más, los que más daños ambientales y alimentarios causen, deben pagar un impuesto e indemnizar a las víctimas de esos pueblos, partiendo del concepto del ser humano como sujeto de derechos y de la universalidad de éstos. Sin confundir lo humanista y lo humanitario, términos que han sido manipulados para crear las condiciones necesarias y justificar acciones tan dispares como las Cruzadas, o la colonización española, o la intervención gringa como quiere Julio Borges. El humanismo pertenece a la especie humana, el humanitarismo al dominio de las víctimas. El primero intenta humanizar el mundo y el otro la guerra. Uno se preocupa por la calidad de vida, el otro por la vida misma. Uno reconoce al humano por su naturaleza, el elemento del otro es el dolor. El socialismo representa el humanismo, el capitalismo el humanitarismo. Necesario es volver a la filosofía de nuestros hermanos originarios que compartieron integralmente todo lo que la tierra les abastecía para el sustento de toda la colectividad. Debemos aprender a compartir como ellos lo hicieron para la erradicación de la pobreza y alcanzar la paz.



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Esmeralda García Ramírez

Licenciada en Administración Articulista

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