La Mud perdió, pero: ¿ganó el chavismo?

Por más que se empeñen la Mud, el Imperio y sus lacayos en descalificar las elecciones de la ANC del 30J, su legitimidad es inexpugnable pues 8.1 millones de votos son más que los 7.5 que la Mud dice haber obtenido el 16J en contra de la ANC. Decir que esa cantidad de votantes es falsa siendo realizadas en un proceso legal, dirigido por el CNE, con capta huellas, padrón electoral, transmisión y auditorías, en más de 12 horas en 14.515 centros (557 votos x centro promedio o 46 votantes por hora), es ridículo sobre todo viniendo de quienes afirmaron que los 7.5 millones del 16J son reales, aunque fueron montados en un proceso sin fundamento legal, sin árbitro visible, con la posibilidad obvia de votos múltiples y de votos de personas no inscritas o aptas para votar, sin auditorías y con la evidencia quemada , realizado en menos de 2000 centros en 10 horas (3768 votos por centro o 377 votos por hora).

Que, ¿cómo es posible que con esta crisis el chavismo suba en intención de votos más de 2 millones?, primero en 2015 el enemigo era invisible, la guerra se percibía como incapacidad de Maduro para gobernar por lo que mucha gente se abstuvo o votó por la derecha como castigo, pero hoy el enemigo te secuestra en tu casa, quema personas vivas por parecer chavistas, acaba con bienes públicos, aterroriza, secuestra y amenaza y Donald Trump asume frontalmente la dirección de la "resistencia", algo intolerable y retador para el pueblo de Bolívar y Chávez, por lo que, apartando sus arrecheras e independiente de si aprueba o no la gestión de Maduro, se resteó con la patria.

Segundo, cada voto legítima la constituyente y es contado a favor del chavismo sin importar por quién vota por no haber opción opositora visible. En este lote debemos incluir a los agazapados que temen perder privilegios y/o oportunidades clientelares y algunos que fueron forzados a votar. Para ello el carnet de la patria jugó un rol preponderante y aunque es un número importante, de seguro es inferior a los que el 30J se abstuvieron de manera forzada producto del terrorismo que aplicó la Mud.

Tercero, el desastre de la Mud en la Asamblea Nacional, la imposición de la violencia a un pueblo que quiere paz, que esperaba que lucharan por mejorar la situación del país y no por arrebatar el poder a Maduro por un golpe de Estado y llevarnos a las puertas de una guerra civil, que se negó a toda posibilidad de diálogo, que prometió "parar la constituyente" sin tener capacidad, decepcionando a sus seguidores, está vez generó voto castigo contra ese liderazgo terroristas de la Mud.

De esta manera el gran perdedor el 30J fue el liderazgo de la MUD que no interpretó correctamente el mandato de sus seguidores porque obedece sólo a intereses personales y órdenes del Imperio y que hoy no tienen otra opción que negociar la gobernabilidad del país con Maduro como presidente hasta el 2019 y tratar de recuperar espacios en gobernaciones y alcaldías. Sin embargo, son capaces de insistir en llevarnos a una guerra civil si sus bases no se sublevan a tiempo al liderazgo extremista que seguirá la orden del secretario de Estado Tillerson de Derrocar a Maduro.

Pero el chavismo no puede caer en el mismo error de la derecha interpretando de manera equivocada el apoyo a la ANC. Debemos entender que esos 8 millones son esencialmente un llamado a la paz, al castigo a los violentos y a la solución de la crisis económica y que no pueden endosarse todos como fuerza chavista para aplastar a la oposición y eso nos de el derecho de ignorar que existen (y que son bastante) desde el accionar de la ANC.

Ignorar que muchos de los votos por la ANC son prestados o condicionales podrían embriagarnos de triunfalismo y llevarnos por la senda de la derrota al tratar de aprobar una nueva Constitución con "avances" revolucionarios que aún no cuajan en la conciencia de las bases y que nos pondrían en riesgo de desperdiciar esta maravillosa oportunidad de abrir nuevas brechas hacia el socialismo y cerrar las que tenemos abiertas al capitalismo en base a la lectura correcta de la coyuntura, como nos sucedió en el proyecto de reforma no aprobado, aún bajo la dirección del comandante Supremo en condiciones más favorables. Como revolucionarios esperamos aprovechar la coyuntura de la ANC para dar un gran salto hacia el socialismo, desencadenar la historia para dejar atrás el reformismo, pero debemos preguntarnos antes de pedir ignorar al enemigo y tratar de avasallarlos. ¿Están dadas las condiciones objetivas y subjetivas para consolidar ese paso? ¿las podemos construir durante este proceso constituyente?

Hoy no veo otra opción que negociar para cumplir con las expectativas de paz y mejoras que exige nuestro pueblo sin que ello signifique claudicar en nuestros principios revolucionarios. La derecha terrorista no tiene más opción que reconocer que no es mayoría y la izquierda debe hilar fino para avanzar en la construcción del Estado de bienestar, justicia y paz, siendo firme y contundente contra la impunidad y la corrupción y al mismo tiempo tener la amplitud para rehacer la mayoría que construyó Chávez.

Que nadie se equivoque, para atrás ni para coger impulso, la orden es avanzar hasta donde garanticemos el terreno conquistado.




 



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Noel Peralta Barreto


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