ANC: ¿Una guarimba prêt-á-porter para Maduro y su Claque?

"….El poder constituyente todo lo puede... No se encuentra de antemano sometido a ninguna Constitución.... Por ello, para ejercer su función ha de verse libre de toda forma y todo control……. Un pueblo tiene el derecho de modificar a mejorar su Constitución. Una generación no puede someter a las generaciones futuras a sus leyes".

Emmanuel Joseph Sieyes

"Cuando los contrastes de los principios políticos y sociales son muy fuertes, puede llegarse con facilidad a que un partido niegue el nombre de Constitución a toda Constitución que no satisfaga sus aspiraciones"

Carl Schmitt

"... De la misma manera que en el estado primitivo del Totemismo, los miembros del clan en determinadas fiestas orgiásticas se ponían la máscara del animal totémico, es decir, del ancestro del clan, para que durante unos pocos instantes, incluso el pueblo sometido al padre en la ideología democrática, se pudiese revestir con la forma de la autoridad que sólo podía adoptarse de esta manera, ya que por su carácter de otro modo hubiese sido indisponible, y sólo asumible por los elegidos. De este mismo modo, la doctrina de la soberanía popular —aunque se haya refinado y espiritualizado— no es más que una máscara totémica."

Hans Kelsen

I. Maduro: ¿Entre la Akrasía y la Hiperracionalidad?

»Dado que el ser humano es un ser ambivalente que pertenece al mismo tiempo al mundo de los hechos y de los valores, si tal ser no quiere quedar disminuido, ha de adentrarse en los valores de modo que trascienda los puros hechos. De acuerdo con una concepción muy extendida, una persona tiene una voluntad débil cuando actúa libre e intencionalmente en contra de su juicio acerca de lo que es mejor. De esta concepción puede distinguirse una alternativa según la cual una persona tiene una voluntad débil cuando actúa en contra de su intención razonable.

» Elaborar una nueva Constitución (o una ANC) ofrece grandes oportunidades para el acuerdo inmediato, pero también considerables riesgos para el conflicto posterior. Los consensos constitucionales están llenos de espejismos. Numerosos entendimientos adoptados para destrabar los debates y superar los obstáculos no hacen sino transferir las discrepancias hacia el futuro.

» Califico de irracional a una persona que se hace inaccesible a argumentos o experiencias que pudieran hacer tambalear sus creencias; a una persona por tanto, que ignora argumentos y experiencias, no porque los argumentos sean débiles o las experiencias irrelevantes, sino porque solo busca defenderse.

» El exceso de voluntad, o la hiperracionalidad, es una forma muy sutil de irracionalidad. Puede formularse como desear lo que no puede desearse La idea de racionalidad tiene un fuerte atractivo normativo. Queremos tener razones (deseos y creencias a la luz de los cuales la acción se muestre racional) para lo que hacemos. De hecho, nuestro deseo de actuar por una razón, nuestra deferencia a la racionalidad, puede tener el vigor suficiente para inducir un comportamiento irracional. Podemos definir la hiperracionalidad o exceso de voluntad como la propensión a buscar la decisión óptima en abstracto, es decir, la que sería óptima si ignoráramos los costes del proceso mismo de toma de decisiones. Estos costes son de tres clases: 1) el coste de los medios de decidir; 2) el coste de los efectos secundarios de decidir, y 3) los costes de oportunidad de decidir, esto es, el valor de las otras cosas que podríamos haber hecho en vez de recorrer el proceso decisional. ¿Cuál es el coste de la posible ANC?

» Actuar por una razón no debe confundirse con actuar de acuerdo con la razón. La persona que elige en función de su egoísmo actúa por una razón, pero no de acuerdo con la razón. A la inversa, la persona que actúa sobre la base de un imperativo categórico actúa de acuerdo con la razón, pero no por una razón. Los lectores que consideren contraintuitivo el último enunciado probablemente tengan una idea diferente de la mía de lo que significa "actuar por una razón".

II. ¿Es la propuesta de Maduro un acción incontinente?

» La palabra "acrasia" en el griego clásico significa no-ejercicio voluntario de la capacidad de autocontrol frente a deseos irreflexivos. Se la traduce por la expresión Latina "incontinentia" y, de forma menos precisa, por la expresión compuesta "debilidad de la voluntad". Por incontinencia entendemos pre-analíticamente formas de conducta que contrarían el juicio del propio agente sobre la mejor (o más correcta) alternativa de acción, en la medida en que aquel deja de ejercer su capacidad de autocontrol frente a deseos contrarios a sus juicios sobre lo mejor. En esta acepción pre-analítica, la incontinencia constituiría una forma híbrida de conducta, por decirlo así, entre lo que entendemos usualmente por comportamiento imprudente y lo que entendemos por comportamiento compulsivo. Como el imprudente, pero a diferencia del compulsivo, el incontinente actuaría de forma libre e intencional.

»En su importante artículo "How Is Weakness of the Will Possible?" [¿Cómo es posible la debilidad de la voluntad?] , Donald Davidson plantea una paradoja interesante. De acuerdo con él, hay un par de principios que subyacen a toda acción. Está en primer lugar el principio (al que llamaremos de Intencionalidad) de acuerdo con el cual Si un agente quiere hacer x más de lo que quiere hacer y y se cree libre para hacer x o y, entonces intencionalmente hará x si hace x o y intencionalmente. O sea, en condiciones normales, esto es, cuando no estoy bajo ninguna clase de presión, hago lo que quiero y si hago lo que quiero mi acción tiene un carácter intencional. El segundo principio (que denominaremos de Preferencia) corre como sigue: Si un agente juzga que sería mejor hacer x que hacer y, entonces él quiere más hacer x de lo que quiere hacer y. En resumen y dicho de manera coloquial: de acuerdo con estos principios, un agente, esto es, cualquier persona, al actuar opta por lo que le parece mejor y cuando actúa, siendo o por lo menos sintiéndose libre, materializa sus intenciones. Para efectos de la descripción correcta de la situación, podemos decir que su acción no es casual ni está causalmente determinada. Y aquí surge el problema porque, según Davidson, es también un hecho que hay acciones incontinentes. Una acción es incontinente si el agente intencionalmente hace x a sabiendas de que hay por lo menos una posibilidad alternativa de acción y y el agente piensa que, una vez considerados todos los factores relevantes, es mejor hacer y que hacer x. Pero ¿cómo es posible tal cosa? ¿Cómo es posible que deliberadamente alguien haga algo que sabe que no le conviene o que va en contra de lo que es su mejor juicio? ¿Cómo explicarnos tal perversión? A primera vista, por lo menos, parecería que o no hay acciones incontinentes o por lo menos alguno de los dos principios mencionados más arriba, y que daban la impresión de ser auténticas perogrulladas, es falso. El problema es que no parece factible rechazar cualquiera de las proposiciones involucradas.

III. Ejemplos

» Los agentes saben que pueden actuar de otra manera que como lo hacen.

A) Néstor tiene una deuda con el banco. Por algún trabajo extra que realiza recibe una cantidad de dinero que le serviría para reducir considerablemente dicha deuda. Él prefiere gastar el dinero en la compra de un Smartphone. ¿Es Néstor incoherente?

B) Iris, quien tiene el hígado severamente dañado por el exceso de bebidas alcohólicas que ingiere y quien ha iniciado un tratamiento de desintoxicación, recibe una invitación para asistir a una fiesta. Ella sabe que toda reunión como esa representa para ella una peligrosa tentación y que si va es muy probable que todos sus esfuerzos por dejar de tomar bebidas espirituosas podrán fácilmente haber sido en vano. No obstante, acepta ir a la fiesta y, como era de esperarse, vuelve a beber. ¿Es la conducta de Iris incomprensible?

C) Freddy va de compras y, cautamente, pregunta por el precio de una prenda de vestir. Al oír la respuesta y enterarse de que el precio es mayor de lo que suponía, ordena no una sino tres prendas. ¿Es absurda la forma de proceder de Freddy?

D) Jorge tiene serias dudas acerca de si tiene cáncer o no. Sus familiares y amigos lo instan a que se haga los exámenes pertinentes. La ventaja de hacérselos ahora es que el mal podría ser combatido más eficazmente si se le detecta ya. No obstante, él se rehúsa y, claro está, su situación empeora día con día y a ojos vistas. ¿Es Jorge irracional?

Los ejemplos aquí presentados - que podrían multiplicarse indefinidamente - son, desde luego, artificiales pero simples y, ilustrativos, es decir, apuntan en la dirección de una problemática central en filosofía de la mente: parecería que ponen en crisis una concepción tradicional de lo que es la mente, una concepción que podríamos quizá denominar ‘cartesiana’. Desde esta perspectiva, la mente (dejando de lado la importante cuestión de si es una sustancia o no), tiene un carácter básicamente unitario y es esencialmente consciente y racional. Pero ¿cómo puede una concepción así dar cuenta de casos como los recién mencionados y muchos otros que podrían señalarse?

IV. Bibliografía: Para seguir aprendiendo

Betzler, M. (2009) Debilidad de la Voluntad Como Irracionalidad Furtiva. Ideas y Valores, Vol. 58, Núm. 141

Davidson, D. "How Is Weakness of the Will Possible?" [1970]. Essays on Actions and Events. Oxford: Clarendon Press, 1980. 21-42.

Elster, J. (1988). Uvas Amargas. Sobre la subversión de la racionalidad. Barcelona:

Elster, J. (1989). Tuercas y Tornillos. Barcelona: Gedisa.

Elster, J. (2000). Las limitaciones del paradigma de la elección racional. Las ciencias

sociales en la encrucijada. Valencia

Elster, J. (2010). La explicación del comportamiento social: más tuercas y tornillos para las ciencias sociales. Barcelona: Gedisa.

Elster, J. Ulises y las sirenas. Estudios sobre racionalidad e irracionalidad. Ed. Fondo de Cultura Económica. México, 1989.

Milazzo, R., La akrasia y el principio de continencia en Davidson. Una actualización de su pensamiento. EPISTEME NS, Vol. 28, Nº 1, 2008, pp.139-150

Olive, L.(ed) (1988),Racionalidad, Fondo de Cultura Económica. México.

Olive, L.(ed) (2006),Racionalidad Epistémica Editorial: Trotta



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Luis Antonio Azócar Bates

Matemático y filósofo

 medida713@gmail.com

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