Mirando la perspectiva dentro del gobierno

Venezuela, de la lucha armada a las guarimbas (V)

La perspectiva oficial ofrece los siguientes rasgos:

1.- El gobierno tiene serios inconvenientes derivados surgidos de cuando el poder legislativo cayó en manos de la oposición y haber entrado en conflicto con este. Este elemento tiene varias repercusiones. Pues el tener que apelar a procedimientos poco usuales, como ignorar, con razón o sin ella ese poder y apoyarse en el respaldo que le brindan los otros poderes y sobre todo el TSJ, exacerba los ánimos a lo interno y pone en manos de la oposición un argumento que tiene demasiada audiencia a lo interno y en el campo internacional. Es cierto que Venezuela no es un régimen parlamentario y si presidencialista, pero en el sistema democrático a nivel mundial se le da mucho valor a eso que llaman la independencia de poderes, el rol que cada uno de ellos le toca jugar. Que el TSJ, fundamentado en valoraciones constitucionales haya asumido y este asumiendo las funciones del legislativo, de hecho crea una situación anormal que no es bien vista en muchas partes o por lo menos es una buena excusa. Ese motivo ha sido más que suficiente para que en el mundo y en América Latina, muchos gobiernos manifiesten su postura contra Venezuela, cuando en verdad obedecen a presiones de los gobiernos de EEUU. Gobiernos como los de Chile y Uruguay – en este caso pese Pepe Mujica y el Frente Amplio – no han dudado en alinearse contra Venezuela por temor a un duro enfrentamiento con el gobierno del gran país del norte. Aunque para atender a los últimos hechos sería bueno decir, para intentar mantener el equilibrio, el gobierno uruguayo de Tabaré Vásquez, ha estado jugando de manera oportunista, asumiendo una posición ahora, otra mañana y sin duda compartiendo en los conciliábulos donde se conspira contra Venezuela.

En realidad, pese a que en la OEA, Almagro y EEUU no han tenido los votos suficientes hasta ahora para aplicarle a Venezuela la Carta de la OEA, es evidente que el respaldo con que contaba la "Revolución Bolivariana", no es el mismo del pasado y no sólo porque, en Brasil y la Argentina, la extrema derecha asumió el control del aparato estatal.

2.- Los precios del petróleo bajaron drásticamente. Fue sobre los altos precios del hidrocarburo, que llegaron a sobrepasar los 100 dólares por barril, que el presidente Chávez afincó su proyecto, destinado básicamente a cancelar el enorme pasivo social acumulado por años. Y el desarrollo de una política internacional que le ganó suficientes respaldos. Los pequeños países del Caribe, en su mayoría anglo parlantes abandonados a su suerte por sus viejos colonizadores, los europeos, y ante quienes EEUU había permanecido indiferentes, recibieron la generosa solidaridad del presidente venezolano, lo que ha permitido que mantengan una relación estrecha y fraternal con el gobierno de Maduro.

A nuestro parecer, como sugerimos antes, la política oficial, desde Chávez, atrapado por el vendaval de elecciones que se derivó de la Constitución Bolivariana, se sintió tentada a pagar la "deuda social acumulada" por años, desde el inicio de la explotación petrolera, aumentada artificialmente por haberse drenado hasta acá gran parte de la pobreza de las áreas vecinas como Colombia en el corto plazo. Esa decisión, tomada para garantizar la permanencia en el poder, condenó a un segundo plano las tareas inherentes a generar una economía diversificada que desplazase a un segundo plano el rentismo, como se había propuesto inicialmente el frente bolivariano. Por eso, el consumismo llegó a límites nunca antes visto en la sociedad venezolana, estimulado por un anclaje cambiario que daba a nuestro signo monetario un altísimo valor. Las importaciones alcanzaron niveles ni siquiera soñados por países del área. Los venezolanos con aquella moneda sobrevaluada en masas recorrían el mundo, como en los tiempos del gobierno CAP I, aquel de la "Gran Venezuela".

La caída de los precios del petróleo nos sorprendió con una deuda externa descomunal, un descenso más allá de lo prudente de las reservas internacionales y los planes para romper el yugo de la renta petrolera, en mucho de eso en planes u obras y empresas por impulsar.

La tendencia a subir el petróleo se muestra tímida y parece evidente que aquellos precios no volverán, por lo menos a mediano plazo.

La producción en Venezuela se muestra pesada, no arranca vuelo, el precio de los insumos y productos a medio terminar y terminados importados que se requieren tiene un altísimo costo por lo devaluado de nuestra moneda, las limitaciones para importar por la escasez de divisas y la inflación ha llegado a límites insostenibles, tanto que el salario se ha vuelto insuficiente.

3.- Es obvio que, pese todo, por los efectos de aquel fenómeno todavía no leído adecuadamente por las factores dominantes de la economía que ansían retornar al poder político, que se llamó el Caracazo, la figura casi mesiánica de Hugo Chávez, que lejos de percibirse en las masas como el líder del socialismo del siglo XXI, una multitud le tiene como el reivindicador de los pobres, buena porción de la población venezolana mantiene inalterable su actitud a favor del gobierno y los cambios esperados, que percibe torpedeados por los factores opositores y algo que ese pueblo antes no identificaba, el imperialismo, representado en el gobierno norteamericano.

Ahora mismo el 19 de abril, la manifestación o marcha realizada en la ciudad de Caracas en apoyo al gobierno, ante las amenazas opositoras de derrocarle ese día, alcanzo una participación pocas veces vistas en Venezuela. Basta haber visto ese acontecimiento para, por encima de lo que digan las encuestas, las que tampoco están lejos de eso, convencerse que el gobierno de Nicolás Maduro goza de un respaldo demasiado significativo y que no puede ser despreciado, ni minimizado por quienes se le oponen.

4.- La política de aliados del gobierno padece del mal del sectarismo. En el gobierno o en la cúpula que marca las líneas puntuales pareciera prevalecer el uso de las maquinitas de sumar. Parecen creer que como en las matemáticas, dos más dos son cuatro, también sucede así en lo político. Como si olvidan que todo cambio en lo cuantitativo puede generar uno de carácter cualitativo y este uno de aquél.

Por eso su política de aliados atiende sólo a lo cuantitativo. Merecen atención y respeto sólo aquellos que muestran una cifra de apoyo muy grande y corroborada por el CNE. Como Chávez logró el efecto mágico de unir a millones de venezolanos para su proyecto y hasta logró atraer hacia su partido enormes masas sin militancia y parte de la de los partidos de izquierda cuando llamó a integrar el Psuv, aquéllos quedaron relativamente débiles. Tanto que han tenido dificultades para legalizarse tal como ha solicitado el CNE para los efectos de la convocatoria a elecciones. Muchos dirigentes del Psuv lo fueron de otros partidos de la izquierda aun existentes.

Por lo dicho anteriormente, el GPP, para la dirigencia gubernamental solo son unas siglas y una fotografía para cualquier evento y sobre todo en tiempos de elecciones. No puede pensarse actúe de otra manera, siendo esa la misma conducta dada a la militancia toda de su propio partido. Lo digno de tomar en cuenta para consultar opiniones lo forman los cuadros de la alta dirigencia que, como cosa nada curiosa y menos azarosa, son los mismos que controlan los poderes del Estado y la estructura toda del Ejecutivo. La militancia no es otra cosa que una masa sin rostro para marchar, votar, reclutar votantes y hasta cumplir tareas propiamente electorales. Los congresos y asambleas obedecen al mismo proceder, la gente es reunida a escuchar discursos de los ungidos y aprobar lo que ellos llevan como proposiciones.

Por estas cosas, los partidos "aliados", PCV, REDES y PPT ahora no lo parecen.

5.- Es cierto que el gobierno cuenta con algo de lo que carece la oposición. De respaldo de una buena parte del movimiento obrero. No sólo de quienes laboran en las empresas del Estado sino también en el sector privado. La orfandad de la que hizo gala la oposición cuando la llamada "huelga patronal" del 2002, cuando empresarios se vieron obligados a cerrar sus empresas en vista que el movimiento obrero no estaba por apoyar huelga alguna contra Chávez, sigue vigente. Las manifestaciones opositoras, las pocas pacíficas que hace, no muestran participación obrera. No se ve bandera de alguna central obrera o grupos de trabajadores. En los sectores populares, como el oeste de Caracas o zonas como Guarenas y Guatire, donde residen los trabajadores, no se manifiestan apoyos significativos, por decir lo menos, al bando opositor.

En el mundo de los trabajadores sigue privando la imagen y mensaje de Hugo Chávez, pese que allí cunda el descontento y la inconformidad.

6.- El universo estudiantil parece dividido. Hay que hacer una acotación muy particular. En la Venezuela de hoy y por la gestión de Hugo Chávez, la matrícula estudiantil creció de manera gigantesca. Cuando aquél llegó a la presidencia, aparte de las pocas universidades privadas, a la cuales los humildes nunca han tenido acceso por el alto costo de la matrícula, las universidades autónomas como UCV, ULA, LUZ, Oriente, aplicaban un régimen estricto de selección manejado por ellas y el OPSU (Oficina de Planificación del Sector Universitario); en vista del crecimiento de la matrícula escolar del sector medio, público y privado, que venía produciéndose desde años atrás, se presentó en Venezuela el fenómeno que se llamó del "cupo universitario", un cuello de botella que impedía a la mayoría de bachilleres acceder a él. Hubo un largo período en el cual los venezolanos se conformaron con aquella tragedia y el gobierno no hacía nada para romper ese muro de contención, por los designios del FMI y la clase dirigente, según el cual lo invertido en educación era "un gasto inútil". Además, aquella indiferencia y toma de posición, favorecía el crecimiento de la matrícula universitaria privada, con lo que crecía el negocio y se garantizaba una educación más acorde con los intereses del gran capital y la clase gobernante. La izquierda misma, empezando por la que se mantenía en el sector universitario, terminó aceptando aquello con normalidad, mientras las universidades, las públicas y autónomas, terminaron llenándose de alumnos procedentes de los colegios privados y pertenecientes en buena medida a las clases mejor acomodadas. Por eso, no extraña el rumbo y posición tomada por esas casas de estudios en los últimos veinte años.

Pero el gobierno, ante aquella represa que lo fue "el cupo universitario", creo numerosas universidades, colegios y hasta aldeas universitarias en todos los órdenes, hasta una Universidad de las Artes existe ahora en Venezuela, que terminaron absorbiendo aquella numerosa matrícula sin cupo. Y justamente esta, está compuesta casi exclusivamente por estudiantes provenientes de los sectores más humildes de la población. Es verdad que hoy, al margen de las calificaciones que a cualquiera se le ocurra, ningún joven y hasta adulto que quiera estudiar en el nivel universitario se ve privado de ello por falta de cupo o dinero para pagar matrícula.

Y esta realidad tiene su expresión en la opinión política del movimiento estudiantil universitario que ya no se limita al de las universidades autónomas, bastante elitistas y privadas, donde se forman predominantemente, con muy pocas excepciones, hijos de obreros y humildes de todo origen.

Y ese equilibrio se manifiesta en el sector medio estudiantil. Aunque existe una "Federación Nacional de Estudiantes de la Escuela Media", cuyos directivos son afectos al gobierno.

7.- En el frente militar no hay mucho que decir. Bastante se sabe de ese mundo. Chávez salió del ejército. Todavía, no siendo presidente y estando rodeados de una multitud de ex militares, hizo campaña electoral. A él se le sumó una inmensa multitud de venezolanos de esa condición, fuera de servicio, por distintas circunstancias. De ese mundo que se llama de los militares en retiro, que no fueron contemporáneos suyos y menos estuvieron con él cuando se alzó contra CAP, en gran mayoría le acompañó siendo candidato. Los primeros grupos del MVR, llamados "Círculos Bolivarianos", en gran parte estaban integrados por ellos. Nunca vi tantos como cuando nos reuníamos antes en asamblea y luego en plena campaña electoral.

Para abreviar, obviar detalles, diremos que Chávez puso sumo cuidado en alcanzar eso que suelen llamar "unidad cívico militar". Puso empeño en conquistar el respaldo militar para su gestión y cambiar la óptica de lado y lado y, en eso, al margen de la opinión que se tenga, hay que reconocer que hizo un trabajo exitoso. Aparte de otras consideraciones y calificaciones que se sobre valorizan, ese es el mayor bastión de la "Revolución Bolivariana" y lo que ha permitido, en my buena medida, que el régimen de Maduro haya subsistido. El ejército asumió las consignas chavistas, hasta lo de auto calificarse como "socialista y profundamente chavista".

Es decir, para dejar esto hasta aquí porque todo está dicho, el chavismo o el gobierno goza de un fuerte y sólido respaldo militar y eso se ha convertido en la piedra de tranca de los usuales cabildeos que antes llevaban al derrocamiento fácil de los gobiernos, pese el apoyo popular como aconteció con el de Salvador Allende.

8.- Los analistas suelen hablar poco de esto que vamos abordar. Por el silencio que domina, tanto que a uno mismo, que no cree sea tan sólida la unidad como para pensar en aclamacionismo o acuerdos extrañamente demasiados armoniosos, pareciera que esto último prevalece en el seno de quienes gobiernan y están al lado de estos. Quizás, por valorar como ellos creen el significado de la contradicción fundamental y otras también importantes, en la cuales coinciden totalmente, lo que nada de extraño tiene, los discrepantes de menor peso en las decisiones o pueden provocar indecisiones, optan por callar y disimular sus discrepancias. Es su deber. Si se les consulta, valora sus opiniones, se les brinda el espacio pertinente para expresarlas, alguna que otra vez se les atiende o hace caso a sus recomendaciones, es natural que en otras cosas opten por callar y hasta respaldar lo acordado. Es el principio fundamental de la democracia y del "Centralismo Democrático".

Pero la realidad es terca y por serlo, los hombres siempre tendrán opiniones distintas sobre un mismo asunto. En veces las discrepancias son insustanciales, tanto como para no darle mayor importancia. Pero ellas en algunos casos si suelen serlas. Por eso, pudieran en algún momento provocar inhibiciones e indecisiones.

Uno de los rasgos que caracteriza al gobierno de Maduro es la indecisión o la incapacidad de resolver con la debida premura. Es más, muchas veces el presidente o alguno de sus subalternos anuncia que el presidente en breve hará anuncios sobre algo y los venezolanos nos quedamos esperando aquello hasta que todos olvidamos. Eso ha sido repetitivo.

Pese, como dije arriba, que los analistas poco hablan de este asunto y más de las veces se limitan a señalar aquello como un hecho anecdótico y hasta risible, nosotros creemos que detrás de eso hay otra lectura. Y esta es que en gobierno hay discrepancias y dificultades para acordarse sobre asuntos puntuales, sobre todo en lo que tiene que ver con la economía. Por eso, el gobierno luce como paralizado en el discurso y la acción; hace uso de cuestiones marginales, de segundo orden, de carácter puramente extraordinario, para distraer, distraerse y postergar la discusión.

Pero también parece haber diferencias postergadas con mucho sentido práctico, realista y de supervivencia, como las relativas a las candidaturas y las formas de escogerlas. Ellas se explayarán en su momento, pero la cooptación es una fórmula para satisfacer el gusto de cada quien. Pero las aspiraciones a todos los niveles están presentes, como lo están en el seno de la MUD.

9.- He dejado para el final algo de suma importancia a la hora de evaluar la coyuntura, es cierto eso dicho por William Osuna, según lo cual, la "revolución bolivariana ha hecho en 18 años más por los humildes que en 100 años de gobiernos liberales". Hay en esa ejecutoria un marco de referencia que los próximos gobiernos no podrán evadir y menos ocultar y hay además, una constitución, la vigente la de 1999, que se convierte en una tranca para que los ahora opositores puedan hacer a sus anchas lo que está en sus nada ocultas aspiraciones. Y hay mecanismos como el revocatorio, que siendo "igual para el pavo como para la pava", en corto plazo permitiría deshacerse de un gobierno que pretenda desconocer las conquistas de la multitud que, pese a todas las dificultades de ahora, son reales y están internalizadas en la mente de un pueblo, que no es el mismo que gobernó el puntofijismo.



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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