Por favor compañeros así no caminan las vainas. El pueblo venezolano está irritado

 Molesto a un tris de un desborde colérico de impredecibles consecuencias. Harto peligroso que los compañeros cubanos contribuyan a eso

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Hoy sábado a las 10.45 de la mañana de 2.016 a sabiendas de no ser día laborable. De estadía y visita por algún tiempo en el hogar de uno de mis hijos en los Valles Del Tuy. Para disgusto de él. De mi hijo que solidario me ofrecía económicamente la solución de mi problema. Me dirigí a un módulo odontológico de atención pública. Tal centro de atención, instalado en las adyacencias del terminal de busetas, buses y taxis de los Valles Del Tuy en Charallave del Estado de Miranda.

Lo hice porque siendo como lo soy. Hombre de pueblo de pensamiento y acción. Deseaba extraerme una pieza molar que me atormenta y es costoso el pago de esos honorarios en consultorio privado. Asistí allí con la finalidad de solicitar información pertinente a lo siguiente: Si por tratarse de ser yo una persona mayor y locomoción apoyada en un bastón; por lo descrito de las limitaciones físicas de anterioridad. Ameritaba atención preferencial y asimismo deseaba saber; a qué hora del próximo lunes debía asistir.

Me dirigí pues allá, observando desde la acera y verja exterior donde me hallaba; a una mujer prieta. De inmediato de forma afectuosa y cortés inquirí de ella desde a fuera: ¡¿Por favor puede darme información con respecto al servicio?! Y como respuesta ese cavernario animal me miró de arriba abajo. Timbró su celular de última generación fabricado en el país que pese a mis diligencias y guebón yo; no puedo adquirir. Me dio la espalda. He inicio una conversación de aproximadamente quince minutos. En el ínterin, sereno y apoyado precariamente en mi bastón observando la desdeñosa espalda de la grosera - Prietus Brutus Erectus Bipedus -; para mis adentros me dije: Por estas vainas y entre otras de mayor increscendo desatención e irrespeto; es que se desatan los coléricos movimientos de masas que arrasan y se llevan por delante cuanta vaina encuentran, olvidando la gente invadida de ira incontenible; al margen de si se milita (Como lo hacemos en caso personal) y/o no se milita; en nuestro movimiento político emancipador venezolano; que a todo evento el deber ser es: ¡¡Mantener la paz y la prudencia, guardar serenidad!! Luego en voz baja y para mí; reflexioné: ¡¡Que vaina señor pensé con la Venezuela real, que muchos no sabemos por qué razón; no se asoman a ver!! De la misma manera que vino a mi mente el ideario del gloriosos y heroico Che: ¡¡Será imposible el desarrollo y concreción de la revolución y la sociedad socialista; sin la presencia ética y moral del nuevo ser humano!!

Concluida su conversación la fulana mujer del centro odontológico; intentó irrespetuosamente seguir de espaldas e ignorar mi presencia y solicitud de información. Intentó marcharse; y repetí: ¡¡Disculpé!! ¡¡Disculpé!! ¡¡Por favor puede acercarse y responder la pregunta que le formulé!! Y allí en un ademán de marcada insolencia y desagrado. En tono y gracejo cubiche; pero eso sí: ¡¡Compañera cubana!! ¡¿Internacionalista y solidaria?! Sin consideraciones e insolente. Con irrespetuosos agresivos ademanes gestuales y alto y desdeñoso tono de voz respondió: ¡¿Qué quiere?! Le señalé por mi situación física, la verja divisoria y algunos escalones; que por favor se acercara. Podría yo caerme. Me respondió con voces y ademanes altaneros; que bajase yo los escalones y me acercara. Me mandó al carajo. ¡¡Y ardió Troya!!

Le dije de todo a esa pelota de mierda. Estallaron amargando y llenando de vergüenza a nuestra conciencia de clase, lo que pareciese ser reminiscencias sub conscientes de nidales conductuales de vergonzosas explosiones xenofóbicas. Perdí la compostura y aquello fue un rio incontenible de improperios que lamento así fuere y razono; es la consecuencia de la presión y acoso de la guerra económica que nos asedia, y a la cual estoicos; pretendemos hacer frente. Nos acosa, nos desborda. ¡¡Y humano y falibles somos!!

La ira me invadió roja como la sangre que reclama vendetta ante el agravio. Ante el denuesto de esa prieta desclasada mujer en mala hora hoy residente en mi país, Y al margen de las nobles intenciones del bueno de nuestro Hugo Rafael; ese personaje habitante en mi patria en adefesio. Opinamos deshonra la representación de respeto solidaridad y amistad del glorioso Fidelista y revolucionario pueblo cubano.

Perdí la mesura. Armé a las puertas de las instalaciones del despacho odontológico un inmensísimo peo que involuntaria y lamentablemente de mi parte, llamó la atención de algunos transeúntes. Un joven con identificación verbal presumiblemente empleado de las instalaciones odontológicas primero en tono conciliador y luego tornándose iracundo; trató de solidarizarse infamemente con la prieta cubana, e intentó igualmente manotearme y minimizar mi reclamo y derecho. Pero prestó atención que bajó de nuestro automóvil e hiso presencia mi hijo mayor. De complexión fornida y cuarto bate, con intenciones de arráncale la cabeza. ¡¡De seguidas cogió mínimo y amansó!! Para luego de todo esto; hacerse presente dos jóvenes odontólogas cubanas, quienes en tono cortes, respetuosas, afables y serenas; solicitaron me calmaran por asuntos y resguardo de mi salud. Presentaron excusas por lo sucedido; y de inmediato como debió ser, respondieron a mis preguntas. Indicándome que debía estar de lunes a viernes en la mañana en el servicio. Y tal como intuía; y ellas confirmaron, sería atendido por razones de edad preferencialmente como es costumbre en ese centro: - ¡¡Pero el lunar caballero!! - De seguidas disculpándose azarosas; las jóvenes añadieron: ¡¡Debía esperar seguramente de una a dos semanas por no disponer de anestesia!! ¡¡Insólito, aberrante, kafkiano!! ¡¿No disponer Sor Catalina de la adorada verga de Jesús; de anestesia para la extracción de urgencias molares!!

Agradezco a las jóvenes compañeras cubanas por sus cortesías y respetos al atenderme posterior al choque con el desatento y grosero animal cavernario prieto. Agradezco que el joven no sé si cubano o venezolano se calmara al notar la presencia de mi hijo mayor que resuelto le iba a arrancar la cabeza. Y formulo las siguientes preguntas a nuestro gobierno:

(1) ¡¿Necesitamos a esos profesionales en nuestra patria existiendo en nuestro país tanto profesional de ese sector de asistencia bucal sin empleo y/o pelando bolas?!

(2) ¡¿Si de una u otra manera; quizás yo por falta de información; hace falta el servicio porque un numeroso sector de personas necesita de esa atención gratuita; que no lo es por tratarse de un derecho del pueblo y un deber asistencial del gobierno revolucionario hacia sus ciudadanos?!

(3) ¡¿Cómo carajo se explica que es imposible atender a un paciente por no disponer elementalmente de anestesia?!

(4) - ¡¿Contribuyen estas cosas a irritarnos más; al observar indefensos y minimizados como pueblo; la inasistencia y/o falta de coordinación de quien compete supra, solucionar estas carencias!!

(5) - ¡¿En el ínterin vacacionan esos hermanos compañeros camaradas odontólogos cubanos en nuestra patria, mientras los surten de novocaína; al no sé qué coño por ciento?!

¡¡El pueblo venezolano está irritado!! ¡¡Molesto a un tris de un desborde colérico de impredecibles consecuencias!! ¡¡Harto peligroso que los compañeros cubanos contribuyan a eso!!

 

23 de abril de 2.016 (15 Horas 50’)



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Julio César Belisario

Revolucionario. Contador Socio Director de la firma Secoafin, SC. Belisario, León & Asociados. Contaduría. Auditoría. Impuestos. Asesoramiento Gerencial, etc.

 juliocesarb72@gmail.com      @SigloXXII78

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