¿Qué carajo tiene de Bienaventurado ser pobres en navidad?

Bienaventurados los pobres porque de ellos será el reino de los cielos

A lo largo de nuestra historia los pobres han soportado llevar sobre sus hombros el desarrollo de las sociedades teniendo como premio el látigo de los poderosos, la expropiación de su trabajo para beneficiar a los privilegiados, la manipulación de su cultura para mantenerlos siendo pobres y adorando a sus verdugos, considerándose bendecidos de poder servirle a los que cubiertos por el manto de dios nos “iluminan el camino”. Como dirían los chamos de hoy “que va a alegrar eso”. ¿Que carajo tiene de Bienaventurado ser pobres?

Nuestro origen biológico (“animal”) nos dotó de herramientas básicas para sobrevivir, lo que llamamos instinto de supervivencia, el miedo, la ira y la preservación de la vida y en consecuencia de la especie, herramientas individuales que al ser insuficientes para sobrevivir en un mundo lleno de especies más competitivas en este sentido, nos obligaron a asociarnos con otros de la misma especie, así desarrollamos habilidades que nos hicieron capaces de, más que adaptarnos, transformar la realidad y desarrollar una cultura capaz de preservar y mejorar estas capacidades para las futuras generaciones. Allí está la esencia del éxito de nuestra especie al evolucionar de seres biológicos a sociales, a la vida en sociedad.

Esta relación dialéctica entre ser biológico individual y ser social colectivo es la que ha generado dos clases sociales en conflicto, la clase rica privilegiada y la clase pobre forzada a mantenerles ese privilegio a través de la opresión militar y actualmente del estado y todo su entramado legal y de la opresión cultural que trata de convertirlos en siervos fieles y leales a sus opresores, hoy principalmente concentrada en la competitividad y los medios de comunicación social: Cine, TV, Radios e Internet.
Los pobres en su debilidad individual ante los ricos pueden escoger el camino individualista de la opresión a otros utilizando la violencia física o intelectual o lo que los ha convertido en la especie más evolucionada, la construcción colectiva de un futuro mejor libre de opresiones.

He allí la buenaventura de ser pobres que libre de privilegios materiales tiene la posibilidad de construir un futuro mejor basado en principios de complementariedad, solidaridad, humildad, sinceridad, lealtad, hermandad, servir a los demás y todos esos valores que se resumen en amor al prójimo como así mismo, ese amor tan peligroso para su opresor que se empeña en desvirtuarlo en cosas banales y antivalores cual lucha entre “el bien u el mal”, entre “el cielo y el infierno” y entre “dioses y demonios”.

La esencia de la navidad es la buenaventura de los pobres, es el amor al prójimo, es siendo libre de ambiciones materiales aferrarse a esas bendiciones que no se pueden comprar, que el capitalismo no puede poner precio pero que nos hace realmente felices.
Mis mayores deseos en estas navidades es que puedas rescatar de la vanidad y ambición de la cultura impuesta para dominarnos tu esencia de ser social y conviertas en buenaventura el ser pobre entregando tu vida en la transformación de la sociedad para que reine el amor al prójimo, el buen vivir, la suprema felicidad.

Te regalo una navidad eterna de LUCHA, Batalla y Victoria


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Noel Peralta Barreto


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