El hombre protagoniza fatal autodestrucción humana

Aunque la historia de la humanidad en sus distintas edades o eras, ha estado signada por sucesos y transformaciones de evolución e involuciones debido a trágicos acontecimientos provocados en muchos casos por fenómenos naturales, y en su mayoría por los hombres y sus distintos poderes, sus pugnas políticas, religiosas, económicas, étnicas, y por ambiciosas formas de expansionismo y dominio mesiánico tratando de implantar un solo dominio universal.

Después de la caída del Imperio Romano, la historia registra el Imperio de Carlos I El Grande 742-814, Monarca germánico que restauró el imperio de Europa Occidental, su alianza con el papado le ganó ser coronado por el Papa León III como Carlomagno Emperador, su reinado fue conquistado a costa de su expansionismo hasta dominar el más importante imperio europeo: Italia, Francia, Alemania, Hungría, Croacia, República Checa, Eslovaquia, Austria, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, parte de Serbia.

Poder que obtuvo en constantes guerras y con la mira puesta en un poder universal, aunque estuvo en sus planes, todo se convirtió en ficción porque no le fueron posibles semejantes pretensiones.

Y en la era contemporánea, hasta donde alcanzan los coletazos de las monarquías que culminan con la caída de Luis XV, rey de Francia imperio dominante, así entra en escena la Revolución Francesa en 1789 con una nueva estructura social, política, liberalismo y conservadurismo, cuando se declaran los derechos del hombre, estos nacen y viven libres e iguales en derechos; cuantos hechos históricos políticos, económicos, sociales, religiosos, culturales, industriales, tecnológicos, han transcurrido en estos doscientos años y más.

La civilización moderna la fue envolviendo el vertiginoso desarrollo industrial, la aparición de la máquina, la industria de la construcción, edificaciones gigantescas, inmensas ciudades, la electricidad, los aires acondicionados, la calefacción, la rapidez de las comunicaciones, trenes, aviones, automóviles, el confort, que fueron disminuyendo el esfuerzo humano, las labores o esfuerzos de la labranza o exigencias en el campo en actividades agropecuarias fueron yendo sustituidas o aliviadas por la máquina.

En concordancia con todo este desarrollo por parte de los países, que lograron hacerse a los privilegios de riquezas, muchas veces producto del expansionismo, las guerras, desarrollaron la ciencia y la tecnología, los grandes experimentos y descubrimientos en laboratorios, el hallazgo científico de Pasteur, acontecer de mucha valía para la supresión de grandes enfermedades infecciosas, que azotaban a la población. Todo fue evolucionando, avanzando, lamentablemente con predominio de todo lo material en detrimento de lo humano.

Alexis Carrel, apunta en su gran obra ‘’La Incógnita del Hombre’’ lo siguiente: ’’Las grandes democracias se encuentran frente a frente con problemas formidables, problemas que atañen a su propia existencia y que solicitan soluciones inmediatas. Y nos damos cuenta que, a pesar de las inmensas esperanzas que la humanidad había cifrado en la civilización moderna, esta civilización no ha sabido desarrollar hombres de suficiente inteligencia y audacia para guiarla a lo largo de la senda peligrosa en que va dando traspiés. Los seres humanos no han crecido tan rápidamente como las instituciones nacidas de sus cerebros. Son sobre todo las deficiencias intelectuales y morales de los jefes políticos y su ignorancia las que ponen en peligros las naciones modernas’’.

Nuestra civilización actual, no hay duda, atraviesa por graves amenazas, las ideologías políticas y religiosas, dirigidas por liderazgos positivos en casos muy esporádicos y por líderes negativos con más relevancia, estos mantienen una carrera competitiva por los privilegios que da el poder, tanto que para afianzar sus apetitos hegemónicos de dominio del mundo, como copiando modelos imperiales desde antes del primer milenio.

Capitalismo: concepción definida como la manera de usufructuar la propiedad privada y capital para los métodos de producción, representada por la propiedad burguesa como fin esencial de predominio. Sociedad capitalista, estratos y clases sociales de tipo económico, política y jurídicamente está organizada en el trabajo, el dinero y la utilidad de los recursos de producción.

Comunismo-Socialismo: Ideología diametralmente antagónica al capitalismo, sus principios de socialización y buen uso de los recursos económicos, fija sus intereses en lo colectivo, en la producción y distribución racional de la producción de bienes y servicios puede estar en manos del Estado como en manos privadas, no obstante en los dos casos están sujetos a leyes y principios generales de la función económica con el fin de su uso eficaz en la solución de las necesidades.

Está una tercera ideología, contraria en forma radical a las dos anteriores; sin embargo esta comulga o tendría afinidad con el capitalismo, es el Fascismo, que se vende como nacionalistas y populistas, lo surgido en la Alemania Nazi, que Hitler quiso imponer a nivel universal, pero fracasó al ser derrotado después de haber promovido la Segunda Guerra Mundial, con fines expansionistas y para gobernar el mundo.

Después de las ideologías políticas está las religiosas, que existen diversas religiones: Católica Romana, Protestante, Evangélica. Cristiana Ortodoxa, Budismo, Hinduismo, El Islam o Musulmana de los seguidores de Mahoma y otras tantas religiones como creencias, estas muchas veces han sido o han apoyado a los gobiernos de las ideologías políticas, lo que les ha traído divisiones y problemas en la fe de sus feligreses, las pugnas, los fundamentalismos, fanatismos o pasiones extremas han traído graves consecuencias de violencia religiosa, que muchas veces se ha concatenado con la violencia política, hay regiones donde existe violencia religiosa.

En ese sentido pensamos que el mundo actual está en constantes amenazas contra la vida del planeta, porque al haberse utilizado el desarrollo industrial y tecnológico para asegurar poder hegemónico, y al haberse armado los países privilegiados con las armas atómicas de destrucción masiva, estos durante décadas pugnan por el dominio del poder, la potencia más avanzada en este caso Estados Unidos, ha desatado poderosos planes y proyectos para el dominio universal, pero no pudo consolidar una absoluta hegemonía capaz de minimizar a potencias como China, Rusia, India, Irán, Corea del Norte y otros países que también han logrado desarrollar su tecnología para la defensa, y han frenado en gran parte las extremas ansias de dominio absoluto pretendido por EE.UU.

Lo cierto es que el mundo está en plena autodestrucción por parte del hombre industrial-tecnológico, que con sus armas e invenciones contaminantes para su desarrollo, ha venido ocasionando desequilibrios ecológicos por los efectos contaminantes en la flora, la fauna, las aguas, el aire, la atmósfera y más allá, los peligros vienen siendo objeto de serias advertencias por ecologistas, religiosos, políticos, estadistas, científicos y hombres de ciencia conscientes de los peligros para la supervivencia de todo vestigio de vida en nuestra Madre Tierra, hace días resaltamos las advertencias del Papa Francisco sobre esta grave amenaza, en su gira por nuestra América.

Amén de las agresiones expansionistas contra naciones indefensas, que han sido bombardeadas con armas de destrucción masiva, donde han muerto millones de seres inocentes, es una aberración humana, es un culto a la obnubilación de la inteligencia humana por parte de minorías, que actúan al margen del privilegio natural de los seres humanos de ser poseedores de ‘’Inteligencia’’, proceden en consecuencia a agresiones contra pueblos vulnerables, que no cuentan o no están en condiciones de defenderse de semejantes ataques desproporcionados, expansionistas, subyugantes al someter a los pueblos al pensamiento único, son estas amenazas contra la paz del mundo y la vida humana las que permiten al hombre la fatal autodestrucción en la actualidad.

Ya no será el fin del mundo presagiado por profetas y leyendas bíblicas, como ‘’EL DILUVIO UNIVERSAL’’, que durante siglos fue pura leyenda, luego aparecieron testimonios como las tablillas en un museo británico, que dieron como hecho verídico este acontecer natural, así sabemos por la historia y la Biblia sobre la famosa Arca de Noé 2468 a.C..

Sin duda pudo haber sido un hecho natural catastrófico, inundaciones, ajuste de la corteza terrestre, montañas, llanuras, ríos y mares causaron el Diluvio, y cuantos otros fenómenos naturales de destrucción han acontecido en los millones de años de las diversas eras geológicas.

Un Apocalipsis fue esperado por la humanidad religiosa, Charles Berlitz, escribió una famosa obra titulada: ‘’1999 El Año del Apocalipsis’’, nunca sucedió lo esperado, lo cierto que existen predicciones sobre el fin del mundo, por catástrofes naturales, pero el fin del mundo que estamos viviendo es el que está originando el ‘’hombre lobo del hombre’’.

EL HOMBRE DE LA SOCIEDAD MODERNA PROTAGONIZA UNA FATAL AUTODESTRUCCIÓN.

Los instintos malvados del crimen por las conductas o comportamientos desviados del hombre en sociedad al actuar al margen de los principios morales, éticos, de las virtudes, los valores humanistas, en su lugar se han posicionado de seres humanos el egoísmo, la avaricia y la lujuria, vicios que han logrado ir socavando el bien para imponer el mal.

No resulta difícil diferenciar el Bien del Mal, muchas son las posiciones de índole religioso, social, político, económico sobre estas concepciones opuestas ‘’el Bien y el Mal’’, el bien o lo bueno es ajustarse a las leyes naturales, sociales, abogar por la justicia, por el bienestar humano, el respeto a la vida, a los derechos humanos, lo que se establece teóricamente y lo filosófico de las religiones, sin aquellas distorsiones de extremo fanatismo o pasiones que obnubilen la razón. En las doctrinas políticas y económicas, que contemplan el equilibrio de las riquezas y su justa distribución para el aprovechamiento humano en la tierra, lo contrario sería el que discrimina, individualiza generando la avaricia, esto sería el Mal.

La humanidad del materialismo no distingue ya entre el bien y el mal, lo lícito y lo ilícito, es decir no profundiza en la necesidad del predominio del bien, de la justicia, de la paz, en contra de la guerra y la proliferación de armas para toda destrucción de la vida en nuestro planeta. La conducta humana y sus acciones van generando en la vida el bien o el mal, el mercantilismo exacerbado en las profesiones, en el comercio y sus transacciones para la solución de las necesidades humanas, que muchas veces transgreden las barreras de los principios de las leyes y normas.

Las ventas de armas, drogas, órganos humanos, la fuerte pugnacidad y guerras políticas encontradas violentándose los principios de la ciencia política, las reglas democráticas, pero lamentablemente el predominio de la irracionalidad de sus liderazgos, que empujan a la violencia, la destrucción y la muerte.

Otras lacras que agobian a la sociedad actual son el excesivo amor propio, la crítica destructiva, la desinformación, el pesimismo estéril, la prepotencia y endiosamiento, la desatención a los semejantes, la burocracia, la corrupción, la violencia en todas sus formas, la delincuencia en todas sus modos, que ha ido tomando fuerza en nuestro tiempo, la violencia política, que se presenta agresiva, peligrosa, destructiva a diferencia de otras prácticas tradicionales.

Para salir de los lastres del predominio del mal, debe darse y retomarse la formación, educación en los hogares, en la escuela, la comunidad, las religiones, la política como ciencia del poder al servicio del pueblo y no de mezquinos intereses individuales, cambios en las instituciones educativas desde la educación media hasta la universitaria, instituciones públicas, privadas, militares, profesionales, una necesidad imperativa retomar los valores humanistas y aquellas conductas, que permitan la sana convivencia humana, para que la sociedad se convierta en una unidad psicológica capaz de cumplir sus deberes y exigir sus derechos, una sociedad que cultive la cultura de las leyes sociales y naturales para el bien y la justicia social.

No volver por estos valores de la identidad de una patria, un país, una nación, es seguir ahondando el caos, la guerra, la autodestrucción de todo vestigio de vida humana y natural dentro del Planeta Tierra y su espacio, que complementa la vida.

Los poderes omnímodos del planeta están en el deber de acatar la voluntad de las mayorías que abogan por un mundo de PAZ, de dignidad, respeto al Derecho Internacional y los tratados internacionales, es atender lo humano, las relaciones humanas, como prioridad ante el desarrollo material, industrial, tecnológico, armamentista, destructivo contaminante. Lo contrario es seguir abriendo brechas para la autodestrucción humana, protagonizada por el hombre lobo del hombre.

Las actuales confrontaciones mundiales con agresivas amenazas y en guerras parciales al asestar cruentos bombardeos contra pueblos indefensos, donde han perecido millones de seres humanos, casos ocurridos contra Irak, Libia, naciones arrasadas y dejadas en completo caos humano, las agresiones mercenarias contra Siria, Yemen, pueblos del África y otros continentes, la violencia aun en Afganistán, las agresiones contra Palestina, los movimientos de acecho contra países de nuestra América Latina, en especial con aquellos que democráticamente ha decidido enrumbarse por caminos soberanos e independencia, son víctimas constantes de conspiraciones y focos de violencia fomentados por quienes viven y hacen la guerra.



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Teodoro Guerrero Salas


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