Perros, ¡ladrad!

Sin duda alguna una de las ventajas del CAPITALISMO es la integración como elemento que permite la unión de los factores productivos a la vez que el desarrollo tecnológico a nivel de empresas. Entonces la Empresa como un todo inunda el mercado y la ganancia se hace presente como mecanismo natural compensatorio para más producción. El caso de las mascotas es evidente cuando años atrás no se encontraban en el mercado estos miles de productos relacionados con los perros como mascotas predilectas de las familias. El cine como factor de publicidad le descubrió a los ignorantes de las virtudes de poseer un perro y las maravillosas dotes de los canes quienes de tener el uso generalizado para el resguardo de las propiedades pasaron a ser ellos el centro de la atención y cuido.

Desde hace dos o tres décadas no hay Urbanización que se precie que no tenga una “veterinaria” o tienda de mascotas donde se pueden adquirir bienes para el aseo de los peludos o hasta ropa para los mismos. Este comercio no es otra cosa que la derivación de esa Gran Industria para los animales caseros que liquida hoy día miles de millones de dólares al año a escala mundial para el bienestar de los animalitos. Es tal el asunto en otros países que fabrican comida para especies exóticas donde se incluyen culebras, caimanes y otras especies no tan amorosas como los adorables canes y mininos.

La prosperidad en una Industria entonces asoma a la vez toda la miseria humana cuando el hombre desecha en aras de las ganancias la ética necesaria para el buen negocio. Visto el negocio y la plusvalía comercial en el trajinar de la oferta y la demanda sin otra consideración. Y este consumidor canino no habla el idioma razón por la cual puede ser manipulado con mayor libertad. En la escala entran en juego los “técnicos” en trato y cuidado de las mascotas los cuales muchas veces fungen de veterinarios y uno creyendo en la buena fe de los “piratas” le entrega su amigo al desconocido.

Imagínense que algunos de estos “técnicos” son peluqueros y para hacer el oficio con más tranquilidad le dan drogas al paciente animal lo cual no es necesario ni recomendable para la salud. Claro hay muchos clientes y hay que afeitarlos rapido.El precio del peluqueo anda por los setecientos cincuenta Bolívares Esfarata’os. Seguramente llegara el momento del Control de Precios y pago de Impuestos correctos pero no se trata de eso si no de preservar la salud mental y física de las mascotas para lo cual debía existir una Superintendencia para la manipulación, cuido y asistencia de los animales para la fiscalización de las Empresas dedicadas al asunto animal.

Lo provechoso del comercio y manipulación de los animales han generado hasta unas universidades de títulos chimbos para ejercer la para-veterinaria y hasta los mas aventureros y ambiciosos se gradúan por esta vía de Veterinarios sin serlo. Todo el cúmulo de irregularidades obliga a los organismos de Control (Municipios, Estado, juntas Comunales, gobierno Central) a la lucha contra la estafa a los propietarios de animales que confiadamente acuden a estos establecimientos para darle buena vida a los animales de la casa pasando todo lo contrario.

Los perros no hablan lo cual los hace por cierto mas adorables pero sus dueños si y ellos deben organizarse para la denuncia contra los “farsantes” que tratan principalmente los perros como expertos mercantilistas cobrando en demasía y por lo menos que bajen las tarifas para adecuarse a sus conocimientos escasos .

Revisión de Títulos, diplomas y Patentes amerita el negocio de los canes y animales en general.



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Antonio Rivera Chávez


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