Pildoritas 209 (año VII)

Un claro ejemplo de impunidad

Quienes directa o indirectamente fuimos victimas del terrorismo impulsado en un sector del país, afortunadamente no generalizado a toda la nación, a diario nos preguntamos, sorprendidos, al ver personajes como Gaby Arellano en plena libertad y haciendo de las suyas, como pieza fundamental de un partido de la ultraderecha como Voluntad Popular, a esta persona la vio todo el país, trepada en una camioneta megáfono en mano arengando a los encapuchados que asaltaron la sede del Ministerio Público, lo cual fue el inicio de un vandalismo tal que determinó la muerte de varias decenas de venezolanos y actos terroristas que dejaron saldos millonarios en pérdidas; también a este personaje siniestro se le vio reunirse con un alto funcionario de la Embajada gringa, lo cual confirmaba las denuncias de que el gobierno del Norte tenía la mano metida en las acciones terroristas que vivimos.

Ahora bien: ¿qué fuerza poderosa, ha impedido que a esta reconocida terrorista, se le aplique todo el peso de la Ley, cuáles son las razones que le permiten a esta antisocial de la política, incluso haberse postulado y participar en la elección para el más alto cargo de poder estudiantil en la Universidad de los Andes, desde donde tendría, con seguridad, la oportunidad de cumplir como operadora de la desestabilización y para nada, de haber sido electa, afortunadamente no lo fue, para cumplir con las funciones que dicho alto cargo implica?

Bien sabemos que ella forma parte de ese grupo de “líderes estudiantiles”, que pasan años y años sin graduarse o cambiando de carrera, porque son piezas del ajedrez político, movidas por estrategias que permitan, por lo general a la derecha, mantener la desestabilización utilizando como carne de cañón a un sector como el estudiantil, en actividades de calle, que por lo general terminan en actos vandálicos como los dirigidos por la susodicha el 12 de febrero.

Esta persona, como recordamos, tiene un currículo muy conocido en acciones antidemocráticas de violencia, recordemos que cuando la estelar aparición de Goicochea, líder que resultó de papel, o más bien de plástico porque fue comparado con un preservativo, pues luego de utilizado lo botaron, ella era su permanente acompañante y se le vio, por ejemplo, en actos violentos contra el CNE y acciones de calle, desde el 2002 y antes , y ya era estudiante, han pasado 12 años y sigue matriculada, sin graduarse, tanto que ahora tuvo la osadía de aspirar a ser electa como máxima jefa estudiantil de la ULA.

Todo lo que de esta persona se conoce porque ha actuado de manera alevosa, pública y premeditada, y lo que no se conoce pero que debería estar siendo investigado en profundidad, por lo menos a mí, me hace concluir que es uno de los casos más emblemáticos de impunidad, este personaje se ha cansado de dar motivos, incluso más que otros que están siendo juzgados, y sigue tan campante haciendo de las suyas.

Veremos en el futuro si esa impunidad contribuye a que otra vez vivamos en el país situaciones indeseables como las que hemos vivido, en las cuales esta tipeja ha sido una protagonista principal, afortunadamente no logró el objetivo porque y si por alguna razón hubiese llegado a tener poder dentro de la Universidad, tendríamos que habernos preparado para ver cómo se recrudecía la violencia porque ella es una de las principales operadoras a sueldo de los planes desestabilizadores que debería estar pagando en prisión todo el daño que le ha hecho, sobre todo a la juventud al involucrarla en acciones que no se pueden tildar de otra cosa que de terroristas.-


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Saúl Molina


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