Pildoritas 200 (año VII)

Veneno legalizado parta matar lentamente y no pasa nada

La comida chatarra o basura, términos que se han generalizado en buena parte del mundo es aquella producida exprofeso con exagerados niveles de grasas, azucares, condimentos, aditivos y colorantes, entre otros, para con premeditación y alevosía estimular el apetito y la sed, y cuyo principal interés es el comercia, para quienes son responsables de diversidad de problemas de salud en un alto porcentaje de la población mundial, que incluye la elevación de los índices de mortalidad.

Esto es una verdad irrefutable y por ello algunos gobiernos, aunque tímidamente, han producido campañas informativas y motivantes para intentar minimizar este grave problema que está, por sus consecuencias, diezmando a no poca cantidad de seres humanos.

Las noticias recientes destacan por ejemplo que en Polonia, por decreto se "ha prohibido su venta en escuelas y cerca de ellas, incluida la Coca-Cola".

Aquí desde hace un tiempo el gobierno revolucionario, ha iniciado una campaña mediática con mensajes institucionales, intentando crear conciencia en la población, mostrando los peligros que representa el consumo de estos productos, es algo, pero muy poco, si se sabe que el enfrentamiento es con transnacionales muy poderosas que tienen décadas, envenenado no solo los organismos de muchísimos seres humanos, sino lo que es peor su mente, y lo hacen por todos los medios existentes que de alguna manera puedan llegar a tener contacto con la gente, todos los medios televisivos, cine y demás, tienen espacios de promoción para que la gente consuma esas porquerías, no hay bodega y no se diga de grandes y medianos abastos, en donde no se expendan esos productos. Existen incluso las llamadas cantinas escolares donde se le venden esos venenos envasados o preparados a los estudiantes y lo más grave es que incluso en los cafetines de clínicas y hospitales son no sólo ofertados al público sino promocionados de manera profusa.

No hay bodega en ningún barrio que no exhiba en sus avisos, por cierto donados por las grandes empresas, una expresa publicidad con los colores y los productos en primer plano.

Por ello, y a sabiendas de que el consumo de este tipo de "alimentos", causa daños irreparables contra la salud de los seres humanos, no se explica cómo la Organización Mundial de la Salud (OMS), no se ocupa de conscientizar a los gobiernos del mundo, para que acuerden crear legislaciones que prohíban se siga causando tanto daño a los pobladores de la tierra.

No creo, que haya mayor oposición a una decisión que busque erradicar de la lista de productos alimenticios a éstos, que nadie se ha atrevido a afirmar nada en contrario pues es una realidad que los daños causados son muchas veces irreversibles.

No existe, por ejemplo explicación, de el por qué los Ministerios de Educación y Salud no emiten una resolución conjunta que prohíba terminantemente la exposición y venta de ellos, en los sitios en los que se expenden alimentos de cualquier tipo, en las instalaciones educativas y de salud.

Todos, alguna vez hemos oído que por ejemplo el veneno envasado como bebida, al que se han enviciado generaciones enteras, produce enormes daños al organismo, se usa incluso como limpiador de pocetas o para desprender de los vidrios de nuestros carros, la calcomanía de INFRACTOR, que la policía de tránsito coloca en sus operativos de calle.

En la escuela de Odontología de una prestigiosa universidad se hicieron pruebas colocando por algunas horas dientes humanos, los cuales al cabo de un tiempo se trasformaron en una masa gelatinosa, mucha gente sabe de ello y sin embargo da dolor y frustración ver cómo en los llamados "compartir" de nuestras escuelas, se ve como las madres desfilan hacia los salones donde estudian sus hijos e hijas, cargadas con sendos envases de dos litros y más, con el contenido de ese liquido mortal y todo con la venia del personal directivo y profesores.

De nada sirve pues una cuñita con cierta frecuencia por los medios si no se toman medidas drásticas, más cuando ha sido absolutamente comprobado que esos productos hacen estragos en la vida de la gente y por lo tanto, sus productores y toda la cadena de comercialización están violando el derecho más sagrado que nuestra Constitución establece, que es el DERECHO A LA VIDA cuando un consumidor asiduo de esa chatarra o basura muere, pues el otro derecho conexo que es el DERECHO A LA SALUD, se viola a diario de manera escandalosa y bajo la mirada a veces cómplice de quienes están obligados a velar por ellos.-

Yo creo, opino y propongo que a esta práctica contra la salud y la vida, le vendría como anillo al dedo, un RECURSO DE AMPARO, para el que no faltaría la adhesión de millones de seres que al menos, en este país, no estamos de acuerdo en que se siga matando al pueblo y sobre todo a las futuras generaciones.

Estoy seguro que, como en oportunidades anteriores los señores escuálidos que me leen, me van a caer de nuevo a peñonazo limpio, la razón, no hay que adivinarla, esas empresas mata gente son las principales financistas de las conspiraciones contra gobiernos progresistas como el nuestro.

 



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Saúl Molina


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