Hay que sacudir y profundizar el discurso y la acción

El pueblo venezolano, gracias a las enseñanzas de Hugo Rafael Chávez Frías, en su efímero peregrinar por este planeta, aprendió a manejar situaciones por difíciles que sean. Los venezolanos aprendimos  a decodificar los mensajes perversos de la canalla mediática, para no dejarnos engatusar con sus reflejos condicionados y obtener nuestras propias conclusiones de los escenarios existentes en la realidad, real y en la que nos pintan los medios de difusión, que siempre apuntan a la defensa  de los intereses de la oligarquía y la burguesía, en detrimento del pueblo trabajador.

En un tiempo relativamente corto ese aprendizaje desarmó el poder omnímodo que detentaba el llamado “Cuarto Poder” y  el pueblo venezolano contra todos los pronósticos y las encuestas manipuladas, conquistó el poder político, con el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, a la cabeza, convirtiendo al Palacio de Miraflores de un antro de negocios y de subasta de la patria, en asiento de la dignidad del bolivarianismo, el cual estuvo vedado para los traidores y sanguijuelas que desangraban al país. El Comandante del proceso de cambios, con su sabia conducción hizo del colectivo venezolano, un ejército invencible en la defensa de la soberanía y la dignidad de la República Bolivariana de Venezuela, con el cual fue capaz de derrotar el golpe fascista de abril de 2002 y luego el paro petrolero 2002-2003, con el cual las mafias de Fedecámaras, Consecomercio, Benanchan, Fedeagro y la CTV, con el respaldo de la vieja guardia politiquera de la IV República, pretendían quebrar la fortaleza del pueblo y enterrar la revolución bolivariana.

Al Comandante Chávez y su proyecto, le dieron con todo; pero su capacidad comunicativa de manera diáfana y  transparente tocó las fibras de la comunidad, hizo diana en el corazón del pueblo y su mensaje fue capaz de fortalecer la moral y la conciencia colectiva, que con estoicismo soportó ese criminal atentado organizado por la Coordinadora Democrática de la época, hoy mutada en Mesa de la Unidad Democrática y con los mismos cómplices de las élites económicas y sindicales, apátridas, que hoy apuestan a repetir el libreto.

Frente a esta realidad el pueblo venezolano reclama un sacudón en el discurso del gobierno nacional, reclama verdad meridiana, que le permita digerir las medidas por duras que sean, si son para defender la revolución,  pero con soportes claros.

No podemos continuar arropando medíaticamente al pueblo, para convencerle de que no estamos atravesando una situación delicada, en la cual los poderosos sectores económicos no están ganando la partida, socavando la obra por la cual el Comandante Hugo Chávez entregó su vida. No podemos continuar negando el resurgimiento de la pobreza, con argumentos como el reconocimiento de la FAO al gobierno del presidente Chávez, mérito que está quedando en el pasado, con la actual  situación económica, que está permitiendo que la oposición con su discurso contrarrevolucionario penetre nuestras bases, que ante la falta de claridad en la información   oficial, duda de la sinceridad del proceso y voltea al menos a ver los espejismos que le pinta la oposición.

Esta situación es realmente preocupante, sobre todo cuando tenemos a la vuelta de la esquina un proceso para renovar la Asamblea Nacional, que es imperativo ganar la mayoría de los escaños para evitar que se reproduzca la receta que le aplicaron al presidente Fernando Lugo en Paraguay, para desgracia de ese pueblo que perdió todo lo que había avanzado, bajo el gobierno del ex Obispo.

Hay situaciones que dan escalofrío, cuando las examinamos concienzudamente, como el caso de las empresas básicas de Guayana, que por una acomodaticia interpretación de la disposición del presidente Chávez de luchar contra la tercerización y las luchas intestinas de los sindicatos, las coparon con supuestos tercerizados, triplicando y cuadruplicando la nómina en la mayoría de los casos y bajando la producción a 20 por ciento de su capacidad instalada, tal y com o lo demuestra un estudio publicado por el camarada Juan Linares, avezado en las lides laborales de la industria del acero.

 

 

Lo m ismo ocurre cuando leemos los trabajos de las especialista petroleros, que alertan sobre la sobrecarga que de manera abrupta está cayendo sobre PDVSA, que ya no soporta más la carga.

En la parte agropecuaria, que el Comandante Chávez con tanta insistencia priorizó, tampoco estamos como para alabarnos. No se ve el arranque de la producción del campo y si los problemas que abundan y aquí hay que revisar las actuaciones del INTI en algunos estados. De cerca conocemos el caso de la “Cooperativa Pedro Doria”, que durante doce años sus miembros han estado luchando, primero contra los terratenientes, empresa en la cual perdieron a sus líderes, Pedro Doria Padre y Pedro Doria hijo. Ahora luchan contra la contumaz posición de algunos funcionarios del INTI en el Zulia, que les mantienen en zozobra, con la sombra de una mueva cooperativa, que a decir de la señora Marylin Gutiérrez, durante las luchas que mantuvieron las 14 familias, contras las mafias terrófagas, sus miembros jamás se aparecieron por la sector, pero ahora, con presunto apoyo del INTI regional, quieren despojarles de la tierra que tienen en plena producción y para cuyo desarrollo recibieron un crédito del entonces FONDAFA, que aspiran pagar con el fruto de la producción, pero para ello necesitan que les dejen trabajar. La Cooperativa Pedro Doria, pese a la sequía que  ha atacado al Zulia, arrima un promedio de 1.200 litros de leche semanal a la planta de Lácteos Los Andes de Machiques, asegura Gutiérrez.

Es urgente que se investiguen a profundidad estas situaciones que se dan en el campo, para dar seguridad a nuestros campesinos y de ésta manera incorporarlos como fuerza activa en la construcción del tejido de la seguridad alimentaria, esencial para asegurar la continuidad de la Revolución Bolivariana, como legado del Comandante Eterno.

El discurso de la revolución tiene que profundizarse con hechos y claridad meridiana para el venezolano. El lobo del “paquetazo” que como ritornelo insufla todos los días en el sique del pueblo, la oposición golpista, puede tener su efecto si continuamos con tímidos pasos hacia lo inexorable, en vez de hablar claro y tomar las medidas que sean necesarias.

No nos engañemos más, con el cuento del “diálogo” con el sector Sanguijuela, que se autodenomina productivo. Esa gente no quiere nada con la revolución, ni con nada que huela o suene a Chávez, a quien odiaran hasta el fin de sus perversas vidas. Si van a profanar a Miraflores, es solo detrás de los dólares de las reservas del país, para llevárselos y utilizarlos contra el proceso. Ya basta, es hora de que el Estado Venezolano, asuma el rol de las importaciones medulares para la marcha del país y se olvide de intermediarios maulas que nos han estafado como les da la gana. Hay que sacudir y profundizar el discurso y la acción.

Periodista*

CNP 2414    cd2620@gmail.com



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Cástor Díaz

Periodista CNP 2414

 cd2620@gmail.com

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