Integración financiera

“Las instituciones de financiamiento multilaterales no han servido a los objetivos de desarrollo de los países de la región”

La institucionalidad financiera de la región está signada por la fragmentación, la debilidad y la dependencia de los grandes centros financieros mundiales. La nueva institucionalidad regional es una necesidad urgente de la Unión Suramericana. Las instituciones existentes además de no adaptarse a los requerimientos de esta Unión,  perdieron dinamismo o se desactualizaron en el transcurso de los últimos años.  Son numerosos y muy densos los ensayos acerca de la realidad financiera de la región, todos los cuales coinciden en la necesidad de una nueva institucionalidad  que de soporte a la integración comercial en la región.

El financiamiento a las exportaciones no da trato preferencial al comercio intra-regional y los esquemas de compensación de pagos que se aplican tienen hasta ahora, carácter binacional. Las condicionalidades y los costos de los préstamos obtenidos de la banca multilateral regional,  no se diferencian mayormente de las exigidas por los organismos financieros centrales  y esas instituciones (CAF y BID) apenas cubren un 10% de la deuda externa del subcontinente y sus operaciones  solo cubren una porción minoritaria del financiamiento requerido para sostener un crecimiento razonable de las economías de nuestros países. En lo referido a estabilización macroeconómica y reducción del riesgo región, tales instituciones tampoco han tenido un efecto visible. La vieja institucionalidad no llegó a plantease metas suficientemente audaces como para romper el cerco de dependencia financiera de la región, restringiendo así la magnitud y alcance de los logros obtenidos.

Las instituciones financieras regionales no han trabajado armónicamente, en una concepción sistémica, apoyándose unas a otras como expresión de la voluntad política de la unión suramericana y de la soberanía de las naciones que la integran, en función de la integración comercial, política y social de los pueblos. Una de las razones para esta falta de cohesión es la inexistencia de un ente central, dotado jurídica y financieramente de las herramientas para ejercer ese liderazgo con objetivos estratégicos en cuanto a promover la solidez monetaria y democratización financiera de la región, imprimiendo una misma direccionalidad al fondo de reserva y a los programas crediticios.

La propuesta imprime legitimidad política a lo que representa  una necesidad de Estado para la consolidación del desarrollo de la región, es decir, del interés objetivo de estas naciones en emanciparse económicamente, políticamente e institucionalmente. La propuesta pretende superar esas carencias, así como la descoordinación existente, construyendo una nueva institucionalidad aprovechando las experiencias acumuladas y de las organizaciones existentes. El corazón de la nueva institucionalidad estaría representado por el Banco del Sur, o Banco de la Unión Suramericana, el cual  podría tener éxito en captar fondos en el mercado financiero internacional y regional ya que la garantía que ofrece es superior a la que puede plantear un solo país por separado.

Cada acción financiera debe impactar a la región en su aspecto social, debe conducir a superar la pobreza e incluir la mayor cantidad de personas al desarrollo integral.

Acciones estructurantes: Banco del Sur

1)
Fundación del Banco del Sur orientado a convertir el ahorro en financiamiento para la inversión de la región  y sentar las bases de desarrollo de la autonomía financiera regional. El Documento constitutivo y reglamentos del Banco deben estar elaborados antes del cierre del segundo semestre del 2014.Los aportes de los países miembros serán proporcionales al PIB del respectivo país. La apertura y puesta en marcha de Banco, la suscripción y pago de los aportes de los miembros fundadores (Clases A, B y C) deben  concretarse en los tres meses siguientes. (Ver Recomendaciones)
2)
Coordinar de los bancos de desarrollo nacionales, para conformar una red integrada alrededor de una Plataforma común para orientar el financiamiento con vista a complementar y respaldar la ejecución de los proyectos estructurantes y establecer una cooperación sinérgica y sistémica.
a)
Identificar el conjunto de grandes proyectos de la región,  especialmente los directamente vinculados a la integración regional (grannacionales y estructurantes), para construir la cartera de proyectos en una agenda compartida de los entes financieros de la región. Esta cartera debe estar completada al cierre del primer semestre del 2015.
b)
El modelo de análisis, de asignación de los Recursos y de selección de los proyectos sujetos al mismo, lo cual sin duda, implicaría un cambio sustancial en la conducción y orientación de los mecanismos señalados, para dirigirlos al apoyo de la economía social y respetando a la vez la equidad en la asignación de recursos a los distintos países y dando trato especial a aquellos de menor desarrollo relativo. El respectivo baremus debe ser diseñado como paso previo para el logro de la meta anterior.
c)
Impulsar un programa de microfinanzas dirigido al apoyo a empresas familiares, cooperativas y pequeñas empresas procurando favorecer proyectos de desarrollo endógeno.
3)
Crear un sistema multilateral de compensación de pagos del intercambio comercial intrarregional. El ente que centralice este sistema sería seleccionado antes de finalizar el primer trimestre del 2015, considerando que Bladex reúne las características para ser considerado como primera opción. El sistema debe quedar diseñado y listo para implantar al cierre del primer semestre de 2015.
4)
Acelerar y profundizar el proceso de independencia financiera de la región a través de la intervención en el manejo de la deuda externa regional de manera autónoma, tanto en el mercado primario como en el secundario, sin los condicionamientos políticos que aplican los organismos multilaterales tradicionales, aprovechando la experiencia adelantada por Venezuela y Argentina en esta materia. Refinanciar el 50% de la deuda externa regional no contraída con entes regionales existente al cierre de 2013, entre el 2015 y el 2020.
a)
Emisiones de títulos  por parte de ente financieros regionales para amortizar deuda externa de los países miembros.
b)
Adquisición de títulos emitidos por los gobiernos de la región para refinanciar su deuda en condiciones que mejoren la estabilidad financiera de la región y eliminenlas ataduras de los compromisos financieros pre-existentes con instituciones especulativas Europeas y Norteamericanas.
5)
Colocar en el mercado financiero regional instrumentos a tasas y plazos atractivos que permitan captar fondos de los ahorristas  --tanto de las empresas, de los gobiernos como de los particulares--  compitiendo con los circuitos tradicionales rompiendo la corriente secular de descapitalización de la región a objeto de convertir el ahorro regional en inversión productiva para el desarrollo autosostenido. Las captaciones no deben ser menores a US $ 4000 millones por año a partir del 2015
6)
Apoyar, mediante aportes financieros, el Fondo Social orientado a financiar los planes de lucha contra la pobreza y la exclusión social mediante proyectos que operen complementaria y armónicamente con los proyectos financiados por la Banca de Desarrollo regional. Destinar al Fondo Social no menos del 20% de las utilidades obtenidas por los Bancos de Desarrollo regionales, acelerando el abatimiento de la pobreza en la región y contribuyendo a la distribución equitativa de la riqueza a través del acceso al crédito a los sectores más vulnerables y excluidos tradicionalmente.
7)
Apoyar la creación de centros regionales del mercado de commodities agrícolas y minerales, a partir de las fortalezas que tiene la región en la producción y exportación de materias primas, cuyos precios están sometidos a las fluctuaciones que imponen los carteles de los grandes consumidores de las mismas, a través de las bolsas de Chicago o Londres.
8)
Redimensionar el Fondo de Reserva con el aporte proporcional de los países de la Unión, con el propósito de atender los desequilibrios macroeconómicos, especialmente de la balanza de pagos, en cifras por el orden del 3% del PIB respectivo, las cuales deben ser manejadas de acuerdo a patrones de liquidez, seguridad y rentabilidad. Los aportes se harán efectivos en determinadas proporciones constituidas por moneda nacional, oro, plata y divisas.
9)
Captación de fondos en mercados internacionales mediante instrumentos especiales dirigidos a excedentes financieros de países con los cuales se construyan acuerdos políticos y comerciales, en particular China, Irán , India, Rusia, Surafrica, Japón, Arabia Saudita, entre otros. Las captaciones deben ser de cifras no menores a U$ 7000 millones de US $ por año a partir de 2015, durante diez años.
10)
Colocación de un porcentaje de las reservas internacionales de los países del acuerdo en el nuevo ente financiero regional, de acuerdo a las condiciones de exigibilidad, rentabilidad y seguridad demandadas por los Bancos Centrales de los países. Este porcentaje no debiera ser inferior al 10% de las reservas internacionales respectivas y mantener este mínimo durante el lapso 2015 a 2017, e incrementarlo de acuerdo a los patrones de liquidez, seguridad y rendimiento ofrecidos por la institución a partir de 2018.
11)
Apoyo a un programa de proyectos de investigación científica y tecnológica en la región mediante financiamiento no reembolsable de una cartera de proyectos armonizada con la de los proyectos estructurantes y grannacionales. El aporte a este programa debe ser no menor al del Fondo Social.
12)
Las instituciones financieras regionales – principalmente CAF, FLAR, BLADEX, - deben ser evaluadas a fondo para determinar su alineamiento con el nuevo enfoque de la integración y de ser el caso, plantear su reconversión a esos fines y poder recibir recursos y disfrutar de los beneficios del nuevo sistema. El ente medular de la nueva institucionalidad financiera sería el Banco del Sur cuyos accionistas serían los países de la Unión Suramericana que expresen su voluntad de serlo más aquellos países latinoamericanos no pertenecientes a la Unión así como las empresas públicas con base financiera propia, de propiedad de los gobiernos de los países miembros, que manifestaren su voluntad de participar. El Banco será manejado por los Ministros de Finanzas de los países miembros y su máxima autoridad será designada por consenso de acuerdo a principios de representatividad y alternancia.
a)
La evaluación de los principales entes financieros regionales debe ser completada antes del cierre del primer trimestre de 2015
b)
La reconversión del FLAR debe completarse durante el segundo semestre 2015
c)
Un Convenio de cooperación entre el Banco del Sur y el Bladex debe ser discutido, negociado durante el segundo semestre del 2015
13)
Creación de la moneda Única Suramericana

A continuación se presentan una serie de recomendaciones en relación al Banco del Sur:

1.​Dotar al Banco con las capacidades e instrumentos adecuados que permitan el desarrollo de los nuevos modelos de análisis, los cuales deben combinar la rentabilidad social y económica de los proyectos, en la óptica de un desarrollo sustentable, sostenible y endógeno.

2.​Es crucial que se contemple la denominación de instrumentos financieros especiales en monedas de la región o en una canasta de monedas previo estudio y aprobación de las autoridades monetarias de los países miembros, ver experiencia del SUCRE implementada por el ALBA.

3.​Además de las reservas internacionales el Banco puede captar parte importante de los ahorros privados generados en los países de la región mediante instrumentos financieros que hagan atractivo el mantenimiento de saldos, para lo cual deben estar denominados en la misma canasta de monedas utilizadas para los préstamos concedidos, a objeto de compensar el efecto inflacionario.

4.​Se deben promover tales instrumentos financieros  mediante políticas y programas de difusión y mercadeo de los mismos, que los hagan accesibles a pequeños, medianos y grandes ahorristas con la finalidad de competir con los centros financieros tradicionales por el ahorro regional.

5.​Es deseable que  países latinoamericanos que no sean miembros de la Unión Sudamericana también puedan ingresar al Banco del Sur. Estos pudieran constituir una categoría especial de miembros signatarios (Accionistas Tipo B)

6.​Resulta de vital importancia que el Banco del Sur pueda lograr que empresas estatales de países de la región se interesen en ingresar en el mismo, como el caso concreto del Fondem de Venezuela. Esto incrementa la capitalización en el proyecto y por tanto las potencialidades de  las emisiones de títulos valores. Estos entes constituirían un grupo de accionistas tipo C.

8.​El Banco del Sur deberá hacer compras y refinanciamiento  de deuda externa a los países miembros del Banco tanto adquiriendo papeles en el mercado secundario como primario, así como haciendo emisiones para extender créditos para refinanciamiento de deuda.

9.​Con la finalidad de asegurar que la política monetaria regional sea consistente con el objetivo de evitar fluctuaciones del tipo de cambio que afecten nuestras economías, así como para normar la entrada de flujos de capital, legislación regional contra la entrada de fondos buitres, es importante que los países de la región se encaminen hacia un grado de coordinación de sus políticas macroeconómicas. Por supuesto que en un área como ésta, avances importantes son difíciles de realizar de la noche a la mañana. Sin embargo, los países podrían, como primer paso, acordar un mecanismo de consulta de manera de concertar posibles cursos de acción sin comprometerse a medidas específicas con la vista puesta en fijarse en el tiempo objetivos más ambiciosos.

10.​Se debe dar prioridad a los proyectos cuyo impacto económico y social favorezca el desarrollo y la integración social. En este sentido, la prioridad debe ser evaluada en conjunto por los países miembros y sus delegados con la finalidad de conciliar los posibles conflictos y dar una justa prelación a las solicitudes aprobadas. Una cartera de proyectos debe ser discutida en paralelo al proceso de fundación y ello debe ser objeto de atención de uno de los módulos propuestos en las reuniones de reflexión de Caracas y Montevideo durante el año 2006.

11.​Dentro de estas prioridades, debe abrirse una línea de crédito preferencial a Bladex para financiar el comercio intra-regional y este último  reoriente  su capacidad de financiamiento para fomentar el comercio entre nuestros países y no como lo viene realizando hasta ahora, que privilegia el comercio con EEUU.

12.​Debe realizarse una reingeniería del FLAR para que sea un verdadero Fondo Latinoamericano y no un Fondo Andino. Parece conveniente que las cuotas del FLAR sean depositadas en el Banco y de que ambas instituciones mantengan un comité de consulta y coordinación permanente, ya que son autónomas y están adscritas a entidades diferentes.

13.​Una interacción con los Bancos Centrales de los países de la región es determinante para el proyecto ya que la meta del 10% de las reservas  para ser depositadas en el Banco depende más que de la voluntad de los gobiernos nacionales, de las decisiones de sus Bancos Centrales. En tal interacción la reingeniería del FLAR es fundamental así como el tema de la convergencia macroeconómica y de los mecanismos de compensación de pagos interregionales.

*miembro de la comisión técnica para la creación del Banco del Sur- Venezuela

 



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Amenothep Zambrano


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