Voltear la tortilla: nivelar hacia arriba, no hacia abajo

Usted imagina que Marx haya dicho que en el socialismo científico, “los pobres se volvieran ricos y los ricos pobres”, nada de eso, es muy distante de sus opiniones verdaderas, eso equivale a decir, que el fin de la toma “del cielo por asalto” es llegar al Poder para reproducir de nuevo la desigualdad social, una contradicción en sí misma, sobre todo pensar que la inminente llegada de la sociedad socialista en la que se podía “voltear la tortilla”, científicamente inevitable, y esperanza del pueblo trabajador incurra en semejante perjuicio. Una opinión abstracta, que no se guía por su ideal, sino por intereses mal sanos sobre Marx, éste aspiraba a “la abolición de todas las clases sociales” y el proletariado no es la excepción, que esa era la tarea histórica del proletariado, que le llevaría años en reparar la historia, las distorsiones de las sociedades de clases. Pero para lograrlo ¿Se necesita “abolir” la propiedad personal o privada”?

Durante la transición al socialismo habrá mucha resistencia social, fruto de la estratificación generada por el capitalismo, fabricada por la desigualdades en el modo de vida venezolano, mucho los que creen en el mítico reino de Dios, no aceptan la igualdad en las condiciones socioeconómicas, admiten solo en derechos de oportunidades, asocian la propiedad a los bienes personales, creen que los medios de producción son también personales, de manera que un medio de producción social, es privado, por lo que los productos que satisfacen las necesidades son bienes privados hasta tanto las personas o los consumidores paguen por ello, no ven el trabajo que los produce un hecho social, un esfuerzo conjunto, suponen que solo el capital los crea, y la intervención del gobierno para fiscalizar las empresas privadas para ellos significa, “destruir la producción, paralizarla y, en consecuencia, acabar con la riqueza, depauperar la sociedad, hacerla pobre hasta la miseria e igualar a las mayorías “por abajo”. Tal es la pobreza de entendimiento, el léxico que sobre sobre el socialismo se estila guiados por el temor y el prejuicio.

El Gobierno bolivariano no se propone destruir la propiedad privada siendo constitucional, como constitucional es la Ley Plan de la Patria y el socialismo, por tanto deben coexistir la propiedad privada, la social y la pública y además deben ser supervisadas y fiscalizada por el Estado, la producción es para crear bienes para la sociedad, no para acapararlos y revenderlos al más alto precio de oportunidad por la escasez, no hay que depauperar la sociedad , sino de asegurar igualdad de oportunidades y condiciones socio-económicas, “el socialismo no es igualitarista”, lo corrobora su primera Ley fundamental, “a cada quien según su capacidad, a cada quien según su trabajo”, por lo que no pretende igualar la sociedad hacia abajo, por el contrario, igualarla hacia arriba, es “la superación de la propiedad privada” y de su producto, la desigualdad de la riqueza social, no hacerlo significa permitir la reproducción desigual del capitalismo, activar la fábrica de la pobreza social, mediante la explotación del valor –trabajo, el mundo que Hegel había reconocido, la sociedad de la esclavitud en el Nuevo Mundo.

El socialismo necesita, creación de riqueza social, no cerrando empresas, por el contrario abriéndolas para quien las trabaja, entregársela a los profesionales, empleados y obreros, que aprendan la ciencia de la administración y la gerencia para crear una mayor calidad de vida pata todos y todas en sociedad y eso significa acabar con el desempleo, así como el empleo, convirtiendo a toda la sociedad en una “fuerzas productivas”, incluyendo la sociedad civil como fuerza proletarizada. Como dice José R. Herrera: No hay ser sin conciencia ni conciencia sin formación”. Un nuevo léxico es imprescindible, “los opuestos tienen, entre sus manos, la palabra”, la dialéctica, no se trata de que el lumpe marginado por el capitalismo asuma venganza y el odio, menos “la sociedad civil” empuñe la guarimba para hacer justicia, apelando al fanatismo fascista contra el Estado, contra la sociedad. El socialismo es para fraternizar, para abolir la violencia social, económica y política del capitalismo donde “el más fuerte explota, roba o asesina al más débil”.



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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