Tres mosqueteros contra la paz ¿Qué hacer?

Los paramilitares, los quinta columna y la mayoría de los medios de comunicación privados, incluidas las “redes sociales”, desde hace varios años se han constituido en fuerzas de ocupación al interior del territorio venezolano, al de la oposición, su objetivo, destruir el intento de la construcción del socialismo, su consecuencia más visible es la alteración permanente de la paz de la república.

Estos tres mosqueteros han venido jugando su papel en el marco de la luchas de clases, bajo la egida imperial, utilizando como instrumento la burguesía nacional y la dirigencia apátrida, de derecha y ultraderecha; que junto al imperio están decididos a ahogar en sangre, si fuera el caso a cualquier país que intente liderar la emancipación de los pueblos frente a la plutocracia neoliberal occidental, sus ultimas estrategias victoriosas provienen de una de las modalidades de la Guerra de Baja Intensidad, llamada “Revolución de colores”, que en Venezuela tiene algunas variantes, principalmente la actuación descarada de instituciones públicas en manos de la derecha y ultraderecha(Alcaldes y Gobernadores), además de personas pagadas y entrenadas por paramilitares para provocar actos de violencia, propios de esta sanguinaria organización, como es la colocación de guayas en avenidas oscuras para provocar el degollamiento de cualquier ciudadano que le sea imposible advertir oportunamente tal bestialidad.

La mayoría de los medios privados han sido la punta de lanza de la manipulación y la mentira para justificar el derrocamiento, primero del Comandante Chávez (2002), ahora del Presidente Maduro (2013), actuando coordinadamente con sus aliados internacionales, principalmente en aquellos países donde los Estados Unidos tienen su influencia. Los medios, entre estos las redes sociales, a través de múltiples métodos disparan a la conciencia del pueblo, inoculan el odio, el miedo, la desesperanza y la alineación a los valores del capital, evitando cualquier iniciativa conducente a la paz.

Los paramilitares colombianos, hace rato que están desplegados a lo largo de la frontera del país, principalmente la frontera colombiana; apoyados por mercenarios de otros países y penetrando con fuerza en cualquier estado del país, desarrollando actividades comerciales y sicariatos. Ya los paramilitares habían realizado un primer ensayo operativo, cuando desde la Hacienda Daktari, en el Hatillo, Estado Miranda, el 9 de mayo del año 2004, un grupo de ellos, con uniformes del ejército venezolano pretendían asesinar al Presidente Chávez, en una acción sin precedentes que habían planificado para el 12 de mayo de ese año. Por cierto, el dueño de la hacienda Daktari, Robert Alonso, apodado “El Coronel”, es el ideólogo de las guarimbas pasadas y la que está en desarrollo, como parte del golpe de estado contra el Presidente Maduro, la MUD que dice condenar la violencia no termina de sumarse al proceso de Paz, encabezado por el Presidente.

El quinta columna, es el más difícil de identificar y también de combatir oportunamente; se encuentran en dos modalidades; por un lado, está el “quinta columna inconsciente”, aparenta ser el más revolucionario y socialista, no falta a ninguna marcha, se viste de rojo hasta la ropa interior, pero cuando está detrás de un escritorio en la Administración Publica, su pensamiento y acción son claramente de derecha; proclive a sumarse a sus aliados naturales en la menor de las confrontaciones; por otro lado, tenemos el “quinta columna consciente”, es aquel, que aun a sabiendas de que es opositor esta haciendo su trabajo en la administración pública, por supuesto en espacios donde dirige el chavismo; es un Caballo de Troya dentro de la revolución, muchos en puestos relevantes; estos últimos actúan en alcaldías, gobernaciones, empresas del Estado, incluso las llamadas empresas de carácter estratégico, tal es el caso de organismos de seguridad del estado, PDVSA, PEQUIVEN, CORPOELEC, CANTV, MOVILNET y también en muchos ministerios.

Un ejemplo de actuación de estos últimos especímenes está ilustrado con la gente de Primero Justicia que estaba en el Fondo Chino, cometiendo actos de corrupción, probablemente amparados por la llamada derecha endógena, que es el enlace con estas quintas columnas.

Estos tres mosqueteros, se constituyen en la base de apoyo fundamental de la guerra económica ( apoyada en nuestros errores en la materia), las guarimbas y cualquier acción coordinada desde los laboratorios del Departamento de Estado Norteamericano con el fin de derrocar al Presidente Maduro, mientras su actuación este en plena operación se dificulta cualquier proceso de paz.

¿Qué hacer?,

En la coyuntura actual, aplicando la justicia como uno de los criterios fundamentales planteados por el Presidente en la Conferencia de Paz, se hace necesario emplear las armas y el peso de leyes de la república, con una clara y contundente decisión de estadista, para detener el avance del paramilitarismo y la manipulación descarada de muchos medios de comunicación privados; identificar y aislar la quinta columna, limitándoles su capacidad operacional, no se puede seguir durmiendo con el enemigo. A mediano y largo plazo, refundar el PSUV y fortalecer el poder popular, a efectos de contar con una organización poderosa más allá de lo electoral, capaz de organizar, politizar e ideologizar a la mayoría del pueblo venezolano; solo un pueblo consciente, preparado tecno políticamente y aferrado a valores éticos está en capacidad de enfrentar con éxito la manipulación mediática, la guarimba, el paramilitarismo y cualquier amenaza política y militar que se presente.



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Roger Lázaro


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