Alquimia política

Estudia al Plan de la Patria (9)

El objetivo nacional número dos (2), del primer gran objetivo histórico, “independencia nacional”, es la preservación y consolidación de la soberanía sobre los recursos petroleros y demás recursos naturales estratégicos. Este objetivo cuenta con doce (12) acciones estratégicas generales que a su vez se subdivide en doce (12) acciones particulares que le dan movilidad al objetivo nacional de preservación y consolidación de la soberanía sobre los recursos naturales estratégicos.

En este aspecto, lo que plantean estos objetivos estratégicos, es crear conciencia en el país nacional de dejar de ser el socio útil de las multinacionales, para convertirse en un Estado verdaderamente nacional, que intervenga en el modelo energético y que desarrolle las iniciativas políticas y planificaciones necesarias para que la energía esté al servicio de las necesidades de los venezolanos. El modelo que existe está basado, a pesar de los esfuerzos del proceso revolucionario, en la privatización y en la extranjerización; los recursos energéticos de Venezuela están en un porcentaje significativo en manos de multinacionales, el Estado está unido como socio en la mayoría de los casos, pero ello no garantiza aún la independencia total de empresas extranjeras; si queremos salir de esta situación hay que modificar el modelo energético, la energía no es una mercancía, sino un derecho, se hace necesaria la aplicación de determinados métodos que permita crear tecnología propia para garantizar la reivindicación soberana sobre los recursos naturales, es necesario igualmente, la profundización de un debate que proponga los mecanismos para garantizar que aun siendo propiedad del Estado, cualquier empresa sirva a los intereses de las mayorías y no sea utilizada como en épocas pasadas para tomar deudas y desviar fondos. Los puntos centrales para alcanzar con éxito estos objetivos es que la empresa estatal tenga el 100% de dominio y participación. Por otro lado, se necesita un Estado verdaderamente nacional, que tenga una conducción de carácter socializado, con representantes de los derechos del usuario, medioambiental, los trabajadores y el Estado; ir hacia el futuro con una empresa del Estado, con un Estado sólido, inteligente, para resolver las problemáticas de una sociedad que ha estado expuesta a la confrontación y a la violencia política.

En un aspecto concreto, las doce acciones estratégicas se pueden sintetizar en cinco (5) acciones concretas que gravitan en la consolidación del control y redistribución de los recursos naturales estratégicos. Estas acciones son: 1.- Fortalecer la hegemonía del Estado sobre la producción nacional; 2.- Motivar, incrementar y consolidar el empoderamiento del Estado sobre los modos de producción, permitiéndose establecer alianzas estratégicas con la empresa privada, pero siempre bajo un espíritu de cooperación e integración, sin menoscabo del interés nacional por solidificar la independencia nacional; 3.- Asegurar los medios de control efectivo sobre las actividades conexas y estratégicas asociadas a la cadena industrial de explotación de los recursos naturales renovables y no renovables; 4.- Fortalecer los planes de contingencia en todos los sectores de los modos de producción para defender la propiedad de la nación sobre los recursos estratégicos; y 5.- Desarrollar un inventario integral de los modos de producción que permita elaborar un mapa de riesgo desde donde proyectar las políticas públicas para el beneficio real del sector productivo nacional.

En una palabra, es importante la nacionalización como un hito fundamental que rompe el paradigma neoliberal del Estado ausente que había condenado a Venezuela, en los cuarenta años de democracia representativa, a ser tan solo un exportador de materias primas, la visión geopolítica de la revolución bolivariana ha estimulado la constitución de un país industrial, aun con base agroindustrial, fundamentado para el autoabastecimiento y el manejo soberano de la energía, para lo cual es imprescindible el rol protagónico del Estado. El autoabastecimiento es uno de los aspectos positivos del Plan de la Patria, ya que declara de interés nacional la recuperación del autoabastecimiento, vital para erradicar incertidumbres por la volatibilidad del precio internacional de los hidrocarburos y cumplir con el sano desafío de mantener en equilibrio la balanza comercial del país, sin que la importación de combustibles genere un gravamen sobre todo teniendo en cuenta las mayoritarias predicciones de que el precio del barril seguirá aumentando.

El Presidente Hugo Chávez, siempre sostuvo que, para poder industrializar a Venezuela era necesario crear una independencia auténtica y cooperativa con todo el hemisferio suramericano; es decir, que se termine de recuperar un instrumento central para el objetivo estratégico de proporcionar combustible accesible no sólo para la industria, sino también para las familias, en especial para los sectores más humildes, contribuyendo a favorecer la competitividad de los diversos sectores de la economía venezolana.

En este aspecto, el objetivo del plan de la patria es, a la vez, compatible con la decisión del Presidente Nicolás Maduro de sostener en sus planes de producción, explotación y crecimiento empresarial, un alto nivel de profesionalismo, así como un deseable afán de ganancias para confirmar la efectividad y eficiencia de un Estado atento y consecuente con los riesgos que adopta. En otro aspecto, en el Plan de la Patria es previsible la definición de la matriz energética para el desarrollo, proyectando la importancia estratégica los hidrocarburos y el rol que le cabe al Estado en su explotación sustentable. No es casual que la segunda mitad del siglo XX y el inicio del XXI, se hayan caracterizado por guerras cuyos objetivos principales fueron, y lo son, los recursos naturales; por eso es hora de que la revolución bolivariana active la explotación de sus riquezas y usufructuarlas en todas sus dimensiones desde su soberanía, porque de ella depende el futuro de los ciudadanos y ciudadanas. Es tiempo de que Venezuela avance en el desarrollo social llevando de la mano un plan estratégico energético que responda a las necesidades del pueblo.



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Ramón Eduardo Azocar Añez

Doctor en Ciencias de la Educación/Politólogo/ Planificador. Docente Universitario, Conferencista y Asesor en Políticas Públicas y Planificación (Consejo Legislativo del Estado Portuguesa, Alcaldías de Guanare, Ospino y San Genaro de Boconoito).

 azocarramon1968@gmail.com

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