El discurso del presidente Maduro fue dirigido a una Venezuela al revés, que no existe

Todos los gobernantes de Venezuela han tenido un elemento común en su discurso. Ese elemento es el apasionado énfasis que han puesto en el contenido ideológico del discurso rebuscado y adornado por sus asesores para cubrir la cruda realidad de nuestro país. Así fue Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Rafael Caldera, Jaime Lusinchi, Luis Herrera Campins y otros por no nombrar todos los de la cuarta República.

Todos los discursos han sido barnizados con citas de filósofos y pensadores socialdemócratas, socialcristianos y socialistas pero desvinculados de lo que está sucediendo en la vida real, basados en teorías pero no en el desempeño cotidiano de los gobernantes que desdicen mucho de la teoría de la socialdemocracia, del socialcristianismo y del socialismo.

El discurso del presidente Maduro en su memoria y cuenta de su gobierno, no podía ser diferente, cuando se trata en este momento de encarar una grave situación económica, social, moral y política y dar respuestas cargadas de subjetividad con la intención de aliviar el descontento ante el fracaso de un proyecto desviado en 14 años que dista mucho del verdadero bolivarianismo del MBR-200 y de los principios morales, éticos y políticos del verdadero socialismo.

El presidente Chávez con su discurso fue un contenedor y una muralla frente al descontento y malestar que generaban los desaciertos de sus ministros y colaboradores de su gobierno, pero fue un brillante orador espontaneo que lo diferenció de los demás políticos que han gobernado a Venezuela.

El presidente Maduro pudo observar las muecas de aceptación a regañadientes de los presentes en el palacio legislativo ante afirmaciones desfasadas como por ejemplo el haber aseverado que en el país lo asedian la ultraizquierda y la ultraderecha, cuando en realidad ya no existe ningún cuerpo orgánico de la ultraizquierda, pues la política venezolana ha cambiado radicalmente en estos 14 años observándose hoy un cuadro diferente caracterizado por la existencia de una mitad de la población que no se retrata ni con la oposición ni con el gobierno nacional. Hay un PSUV que se ha caracterizado por las posiciones de derecha de sus dirigentes, una oposición cuya cúpula es radicalmente de ultraderecha y un naciente movimiento que aspira rescatar el verdadero bolivarianismo encarnado por Vanguardia Bicentenaria Republicana.

Maduro afirmó que hay más de 500 comunas activadas, cuando en realidad lo que hay son conjunciones de Consejos Comunales más el papel que en la realidad, porque no hay verdaderas comunas con características estrictas de autogobiernos, pues son los poderes constituidos los que gobiernan en esos ámbitos territoriales. Es mentira que el gobierno nacional está sometido al poder constituyente, es decir a la voluntad del pueblo, si fuese así, entonces no estarían en los altos cargos personajes tan cuestionados como Hugo Cabezas, y por lo menos consultarían al pueblo si está de acuerdo con esas designaciones. El poder constituido marcha por encima del poder constituyente, divorciado totalmente del pueblo.

Todas las misiones han sido contaminadas por la mentalidad capitalista de sus regidores, y la corrupción no ha sido atacada ni será atacada con contundencia en los organismos públicos porque este mal así como el burocratismo y la ineficiencia está muy enraizado en las cúpulas de la derecha y la ultraderecha venezolana.

Respecto a la fusión del Ministerio de Finanzas con la Banca Pública y la creación del Centro Nacional de Comercio Exterior sustituyendo las funciones de CADIVI, no solucionará la problemática de la asignación de divisas, puesto que mientras no se apliquen las leyes con rigor y sin contemplaciones y preferencias, la corrupción seguirá campeando en la administración de divisas. La corrupción continuará en toda la administración pública tanto pesuvista como de la MUD, pues siempre ha sido la fuente de la formación de la oligarquía amarilla tradicional como la recién multicolor. El burocratismo y la ineficiencia se mantendrán también porque los funcionarios de los altos y medianos cargos del aparato estatal están dirigidos por funcionarios sin la mínima formación bolivariana basada en la ética y en la moral republicana. No están ganados para cumplir con el articulado dela CRBV ni con las leyes que esta ha generado, ni con las virtudes del “Libro Rojo”, ni con las Cinco Líneas Estratégicas de Acción Política. Todos estos instrumentos, que son base para el cumplimiento del Plan de la Patria, son letra muerta para el funcionarato de la oligarquía multicolor de la derecha pesuvista y un sacrilegio peligroso para los mezquinos intereses de la oligarquía opositora tradicional circunscrita en la MUD.





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Alirio Coromoto Gil

Miembro de la Corriente del Pensamiento Bolivariano y Socialista ?Fabricio Ojeda?, Trujillo.

 aliriocgil2009@gmail.com

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