Pildoritas 190 (año VI)

Nicaragua y Chile, ejemplos para no tropezar con la misma piedra

No es erróneo, por no darle otro calificativo, el pensar que si en este país sucediera lo de Chile y Nicaragua, donde de repente los pueblos perdieron la cabeza y votaron contra sí mismos en lo que bien podría llamarse un harakiri político, cambiando un gobierno progresista de inspiración socialista, como el Sandinista por otro hambreador de corte capitalista como sucedió en su momento con el nefasto gobierno que presidió la Chamorro y este último domingo con el magnate Piñeira, aquí con toda seguridad se repetiría la historia, el país después de experimentar las consecuencia del error garrafal, traducido en atraso, marginalidad, dependencia y entrega de nuestros recursos a la potencia imperial, como antes, el regreso a las recetas privatizadoras del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial que han demostrado hasta la saciedad ser una fabrica de pobres, como antes de la llegada de la Revolución aquí y en otros países de América, después de pagar con creces el haberse equivocado, tendrían que rectificar como lo hicieron en su momento en Nicaragua y ahora en Chile, porque vivieron en carne propia las consecuencias de su error y afortunadamente rectificaron, no sin antes causarle un daño terrible a sus países que tuvieron que soportar por un período, gobiernos entreguistas que representaron exactamente lo que aquí representa la oposición venezolana que padecemos.

Entonces, si tenemos esos ejemplos, aquí mismo en nuestro continente, si vimos como esos países cayeron en la violencia, persecución de la izquierda, privatización de la educación, de la salud, retroceso de la inversión social, exclusivismo etc. ¿Por qué pareciera que persiste una tendencia en un significativo sector de la sociedad venezolana a servir como factor para que aquí se repita lo que en esos países hermanos?.

Hay varias razones, una de ellas el enorme bombardeo mediático a que la prensa capitalista que domina en este país y la del exterior, someten al pueblo ocultando a exprofeso la obra del gobierno revolucionario, tergiversando la información, sesgando la realidad, presentando a los agentes de gobierno como enemigos del pueblo, constituyéndose en una especia de vendaje informativo que no deja ver a ese sector un estado de cosas, que es una realidad que lo que busca es favorecer cada vez más a ese pueblo e ir a la conquista de las soluciones para las más ingentes necesidades, soluciones que aquí están a la vista, lamentablemente no de todos pero afortunadamente de una mayoría con la que gracias a Dios no han podido, simple y llanamente porque han vivido en carne propia o la de sus allegados, las bondades de una revolución como la nuestra que con errores y reveses, pero con rectificaciones, está logrando cambios substanciales en nuestra sociedad para intentar convertirla en igualitaria, solidaria en búsqueda de ser motorizada por el amor entre sus componentes, por lograr definitivamente los objetivos del gran plan de la Patria como el mejor legado que líder alguno, en los últimos tiempos haya podido dejar a su pueblo y que consisten en:

“Defender, expandir y consolidar nuestra indepenedencia; Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar la “mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para nuestro pueblo; Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América; Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria y Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana”.

Hay veces en que es hasta conveniente tropesar para levantarse y no volver a caer, al menos por las mismas razones, o como dice una canción: “ no tropezar con la misma piedra”, es lo que quizá le sucedió y tuvieron que revertir en estos dos paises; Nicaragua y Chile y que ojalá no tengamos que vivir en el nuestro, pero que de llegar a ello, con toda seguridad rectificaríamos como en ellos para nunca más caer en el error y tener que pagarlo incluso con la sangre del pueblo.

Afortunadamente el 8D, el pueblo revolucionario logró una gran victoria más, que bien puede tomarse como la consolidación en el poder de un gobierno que tiene en su haber la mejor constitución del mundo, logros innegables en todos los campos de la vida nacional y un plan de acción maravilloso, sin olvidar que aun persisten los peligros, que la derecha de aquí y las foráneas representan para nuestro pueblo porque el sector que les sigue, tiene un fragmento tan radical, poder mediático y mucho dinero, que es capaz de todo, ya lo han demostrado en los dos abriles sangrientos, el del 2002 y el de este año, además de la guerra económica y psicológica, en pleno desarrollo pero enfrentada y en derrota, sin contar el paro petrolero que a pesar de ser resistido y ganado por el pueblo, no les sirvió de escarmiento y siguen en sus insistencia por dar al traste con esta Revolución.-


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Saúl Molina


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