Es contigo PSUV, mi Clase Media no cree en tu oferta de Socialismo Pop ni Chavismo Fashion

Desde que cambiamos la música de Alí Primera, por la de otros cantantes de moda, el chavismo ha dejado de ser igual. Esto hay que revisarlo.  Mi Clase Media rechaza la oferta de Socialismo Pop y Chavismo Fashion. Esto hay que comprenderlo. Falta afinar la estrategia política y electoral.
 
Han pasado 22 años desde que abrazamos las ideas rebeldes del marxismo y 16 años desde que dictamos cátedra (inglés y Derecho) a jóvenes de clase media en Venezuela en universidades públicas y privadas. Hemos visto mucha agua pasar debajo del puente desde que batallamos como minoría revolucionaria dentro de una clase media conservadora que vive mayoritariamente seducida por los sueños del capitalismo, el consumismo, EEUU y la tv por cable. Sueños de lujo que sólo pueden ser gozados por la burguesía y nadie más. A pesar de esta adversa realidad, siempre vale la pena reflexionar sobre estos temas. Dicen que para hablarle de socialismo a la clase media, hay que apoyarse en personajes sifrinos porque así puede entrar "suavemente" el mensaje. Como ya todos esos candidatos del socialismo pop y el chavismo fashion fueron derrotados en las elecciones municipales 8-D, debemos insistir en no trivializar las enseñanzas del verdadero Marx: http://goo.gl/pqgAor
 
Entonces revisemos el problema con cierta metodología:
Como humilde introducción al estudio científico, por clase social se entiende el conjunto de personas que tienen una situación semejante ante los medios de producción (empresas, tierras, bancos, etc.) y por ende se ganan la vida de la misma forma. Es primordial comentar sobre las capas medias de la sociedad, comúnmente denominadas "clase media", aunque realmente tales no constituyan una clase social per sé. Dicho conglomerado no es propietario de medios de producción (por lo tanto no es burguesía) y aunque vive esencialmente de su esfuerzo intelectual y también físico (igual que el proletariado) no se siente clase trabajadora (u obrera) porque ha conquistado un título universitario y goza de un ingreso económico superior al ordinario en virtud de sus conocimientos científicos o técnicos, que son especialmente remunerados.
 
Lo que generalmente no se observa, es que la supuesta clase media, sigue siendo víctima de la burguesía (clase propietaria), debido a que debe venderle su fuerza de trabajo profesional a las empresas o "instituciones", ya que crea "mayor" seguridad social y jurídica trabajar para esas entidades que hacerlo por cuenta propia.
 
Es así como la mayoría de los profesionales buscan convertirse en asalariados y esa realidad los iguala a los obreros y trabajadores, es decir, los delata como clase explotada aun cuando afectiva o psicológicamente no lo asuman ni se auto reconozcan.
 
De modo que la así llamada, clase media, tiene un origen psicológico, más no realmente económico. Su base de existencia no es una realidad objetiva distinta al resto de los explotados, sino un autoestima (dreams of tomorrow) elevada por las aspiraciones personales de cambiar de clase, de acumular riquezas, de conquistar futuras grandes ganancias, de "merecidamente" ascender al nivel de los burgueses.
 
La clase media sueña con un día ya no ser asalariada y evolucionar hábilmente hasta ser propietaria de sus propias empresas para tener obreros bajo su mando y generar plusvalía. De estos sueños ancestrales, y nunca jamás realizados a través de los siglos, es que la manipulada clase media se conecta con las propuestas electorales de la clase que los explota y margina (burguesía).
 
Es obvio que en un mundo con pluralidad de superestructuras burguesas (prensa, radio, tv, escuelas, universidades, iglesias, costumbres, normas, etc.), la clase media sea seducida por los valores conservadores de la propiedad privada, la competencia, el egoísmo, la acumulación, el consumismo, el lujo. Y que también todo lo que se asocie a solidaridad, comunidad, colectivismo o socialismo, les parezca sinónimo de marginalidad, pobreza, irrealidad o prohibición a su sagrado derecho de hacerse rico. 
 
Si se quiere consolidar el prestigio de la revolución en pluralidad de sectores sociales, urge implantar todo un sistema de trabajo para que la clase media se incorpore masivamente al desarrollo y la productividad, no sólo convidarla como simple espectadora de los respetables logros del Gobierno Revolucionario.


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Jesús Silva R.

Doctor en Derecho Constitucional. Abogado penalista. Escritor marxista. Profesor de estudios políticos e internacionales en UCV. http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

 jesussilva2001@gmail.com      @Jesus_Silva_R

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