¡Henrique Capriles a la cárcel, Julián Conrado y Asier Guridi a la calle y a defender la Revolución!

Reharto es sabido que en cualquier otro país del mundo, con excepción de Cuba (cuya sensibilidad, sabiduría política y alta diplomacia aún permiten a esa payasa sin genio de Yoani Sánchez entrar y salir del país con sus miles de dólares y euros “ganados” en el extranjero por calumniar a la Revolución Cubana), con Ley Habilitante o sin ella, sicópatas de derecha y asesinos expertos en odiar a los humildes, de la calaña de ese otro nulo payaso Henrique Capriles, se hacen arrestar y se les mete presos ¡Y hasta por muchísimo menos de lo que éste hace, se les arresta, carajo!

A estas históricas alturas, la Revolución Bolivariana ya no debería tener necesidad de entrecerrar los ojos para ver de lejos. Para ver claro que jamás los desalmados Atilas de la derecha dejarán de tenerla en la mira, para, en el momento mismo en que la Revolución baje la guardia, noquearla política e incluso militarmente. La derecha y el fascismo nunca se han detenido ni se detendrán si no es ante la avalancha incontenible y la dignidad de acero de los pueblos del mundo. Reharto se sabe que ese mediocre ente llamado Capriles (al lado de la Corina y otros) es golpista, conspirador, ladrón, asesino, vende patria, artero testaferro y cómplice del imperialismo yanqui. Ese adefesio político no se detendrá ante nada si ahora no se le pone coto. ¿No ven ustedes acaso el horrible panorama de ira y odio dibujado en su rostro? Parece que el odio le trabajara tanto las tripas que hasta el alma tiene estreñida. Y si es cierto lo que dice la ciencia sobre el hecho de que, hasta hoy día, los humanos sólo hemos usado el diez por ciento de nuestro cerebro, el esperpento histórico llamado Henrique Capriles no ha podido usar nada del único diez por ciento de neuronas que ¡tal vez! tiene su cerebrito. Ese esperpento que, en un hipotético concurso de oratoria, hasta un mudo hablaría mejor que él, llega incluso a hacer mofa del discurso y el decir del Presidente Maduro. ¡Ay! Ya quisiera ese Sultán del protectorado de la Idiotez tener el don de la palabra, la lucidez, la cultura y el genio del glorioso chofer de autobús que hoy (¡oído derecho, Derecha!) apenas empieza a ponerse arrecho. Entonces, desde mi trinchera de verdad y poesía que me he hecho en Montreal, me permito recordarles algo que ustedes muy bien saben: si no detienen ya a ese espantapájaros histórico, el mismo será pronto capaz de instigar y azuzar a hordas fascistas para causar matanzas terribles y masacres del pueblo venezolano. ¡Ah! ¡Pero se me dirá que en Venezuela existe un orden jurídico y un protocolo judicial para llegar a ese acto¡ De acuerdo, pero entonces ¿por qué ese mismo orden y dicho protocolo no se aplican en los casos de revolucionarios, tanto colombianos como vascos, presos ilegalmente en Venezuela? Se le tiene miedo a Colombia, y no se libera a Julián Conrado; se le tiene miedo a Aznar y a su madre p…atria la pobre España, y se mete presos y hasta se tortura sicológicamente a los vascos (Asier Guridi); se le tiene miedo a la derecha fascista y a los gringos criminales, y entonces, ¡ah! ¿es por eso que no se mete preso al criminal Radonski? ¡Bah!!!... Entonces ¡estamos amolados!!!

Cierto, gracias a la Habilitante, Maduro comienza ya a madurar tomando las medidas necesarias (y, esperemos, radicales) contra la especulación y la usura, protegiendo así a las grandes mayorías del pueblo venezolano. Los capitalistas del mundo entero han sido, son y serán (¡si no se les detiene y que luego la Revolución eduque a sus nietos para que estos no practiquen más el vicio del individualismo pequeñoburgués!) los grandes usureros y destructores y violadores de la Madre Tierra, de los demás seres humanos y de las otras miles de especies vivientes. El egoísmo de lujo y la inconsciencia brutal de esos entes no se extinguirán hasta que ellos hayan manchado y agotado la última gota de agua limpia y el último gramo de pan flotando en la tierra. Rarísimo es el capitalista que cultiva una florecita de buena consciencia y pobre voluntad. Hoy (20 de noviembre?), el presidente Maduro anuncia que, “¡de mil seiscientas empresas, cinco no practicaban la usura y vendían al precio justo”¡ Pues sí, hay que felicitar a esos “cinco”, pero no se puede esperar otra cosa de esa mayoría de canallas y parásitos de la humanidad y de la tierra.

Al lado de mi casa, en Montreal, vive (aún) un ancianito de 93 años. Me ha contado una parte de su vida y algunas anécdotas acaecidas durante su participación en la Segunda Guerra Mundial. Aún hace bromas incluso de sexo y de mujeres. Cuando yo le pregunté su nombre, me respondió: “Para ti, me llamo Rosario, pero para las damas soy Rosaire”, y ello quiere decir que aún conserva incluso el oído romántico, pues Rosaire (“Rozer”, digamos, sería más o menos su fonética en español) suena más dulce y delicado que “Rosario”, ya que la “s” sola, en francés, sale de la boca volando como el suave zumbido de una abeja Melipona, que de hecho no tiene dardo. La casa en donde vive Rosario es de su propiedad; me ha contado que tiene más propiedades; pero cuando le pregunté por su familia, dijo que sólo tenía un par de parientes demasiado lejanos que, no sólo nunca lo visitaban, sino que, seguramente, “en un días de estos” visitarían su cadáver, a fin de mostrar y comprobar su parentesco ante las autoridades respectivas, y así llevarse “la herencia”!... Pero lo que más me ha dejado (no sorprendido sino) estupefacto y con los ojos entrecerrados es que a diario pasa frente a mi casa (¡que ni siquiera es mía!) y va derecho a la tienda de enfrente en donde ¡compra docenas y docenas de boletos de lotería!

Aunque Rosaire, perdón, Rosario (¡pues no soy dama!), sin pestañear, me ha dicho un cúmulo de veces, que sólo vive esperando la muerte, me pregunto ¿de dónde viene, en el ser llamado humano, tanta asiduidad frente al hecho de poseer, de tener e incluso de amasar fortunas, que hasta parece un culto?... El otro día también vi y escuché a Rosario darle al vecino de enfrente unas cuantas mentadas de progenitora! Cuando me acerqué y muy discreta y dulcemente le pregunté qué pasaba, “Rosario para los hombres” me respondió (en francés pero sin “s” solita esta vez): “!el muy hijo de su m… me debe la renta del departamento que le rento ahí (y señaló enfrente)!


Todo ser que ahorra y amasa sin ningún sentido se parece a Rosario. Los especuladores y usureros venezolanos y del mundo entero, en la puerta misma de su tumba, hallarán siempre una última fuerza para insultar a los que quizá no tienen nada. Pero entendamos de una vez por todas que si aquellos tienen más es porque éstos tienen menos y hasta nada. Y mientras el cáncer del capitalismo siga teniendo “curso legal” en el mundo, siempre habrá cáncer de poseer en donde quiera.


El amado Comandante sabía y sentía así todo esto, y ello le hacía sembrar y cultivar, como Jesucristo y el Che, un amor profundo y sin límites por los niños y por todos los humildes de la tierra.


Si la visión maya que me fue inculcada desde niño (en maya no existen los verbos tener y poseer) y que llevo impresa en el alma, y si ni Cuba ni Venezuela no existiesen, yo tendría mucha náusea de haber nacido y de seguir viviendo. Sin embargo, no me inmolaría sino que viviría apartado y muy lejos de los usureros y parásitos de la humanidad, de los criminales y psicópatas de la calaña de Herique Capriles Radonski.



¡DETENGAN YA A ESE CAPO Y ÁTENLO SEGURO!

¡ABRÁCENME A MARIO SILVA, QUE ÉSTE SÍ LES DA DURO!

¡EL COMANDANTE CANTA EN LAS CUERDAS DE MADURO!


Montreal, 22 de noviembre 2013.


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Iqi Balam

El autor es residente de Montreal, Canadá

 qibalam@hotmail.com

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