Con seriedad y con nombres propios: En respuesta a una confesión

Tal como es su costumbre el señor Javier Vivas Santana en su último escrito, luego de mi reacción a su política traidora y hacia el salto de talanquera que ya se descaró en los ataques a la Revolución Bolivariana de Venezuela, desde las páginas de Aporrea y desde las Páginas de Reporte Confidencial, todo lo cual le he refutado, atacando la ponzoña majunche empleada contra Mario Silva, Diosdado Cabello y Elias Jaua Milano, lo cual le ha valido respuesta de cuadros revolucionarios, conscientes en la importancia de la unidad en este momento de la revolución, como por ejemplo, Raúl Bracho. La autocrítica no es fomentar divisionismos, ni apoyar a la contra en sus medios imperialistas como Reporte Confidencial y otras yerbas, eso se llama traición y salto de talanquera, que es lo que tanto le duele y por eso salta como matuano, lanceado por zambo y llanero en el campo de batalla.

Como es normal y esperado en un traidor y soberbio con los cartones que tiene, montó en cólera, lo cual es lógico y no me molesta, en una persona desencantada con una revolución que no le dio los jugos del burocratismo neoliberalismo que le toca desterrar a este proceso y que hereda del estado burgués. Por ello, en su última confesión publicada en un lugar privilegiado de Aporrea se declara de derecha lo cual no hacía falta, trata de reencauchar los temas con los que pretendió ofenderme o provocarme sin éxito tratando de intimidarme con unos temas de la filosofía alemana de corte hegeliano como el Dassein, las viejas peleas de delimitación fronteriza de la cuarta república con las toponomías y la temática étnica con sus etiquetas, involucrando en la disputa un viejo debate con Antonio Guevara/Juan Papito Pirela y otros seudónimos con su compañera, Brunilde Palacios/Isabel Rivas y otros seudónimos, a los cuales respondí en las páginas de Aporrea en su momento.

Primero me llamó ignorante porque me reconozco como ciudadano afroabiayalense y ahora me trae un texto con pretensiones académicas de la pareja de marras, sobre el cual haré las siguientes precisiones concretas, ya que él y ellos se ufanan de manejar la etiología (estudio de causa sobre los hechos y efectos) y un poco de hiervas para descrestar incautos, amparados en los estudios de doctorados y maestrías en filosofía, que tanto blanden a falta de argumentos convincentes y mal digeridos cada vez que son vapuleados en un debate, desde una posición olímpica según la cual, quien no piense como él y como ellos, está equivocado y comete no sólo pecados sino delitos académicos. Cómo la pelea es peleando, vamos a los hechos concretos y sin tanta paja:

1) Afrodescendiente - afroabiayalense en mi caso- es una decisión sobre cómo me identifico y te identificas tú como "latinoamericano", algo tan respetable como reconocerse negro, porque son asuntos de identidad y no responde la identidad a asuntos epistemológicos concretos, es un asunto de decisión y opinión personal y todo el mundo encontrará las razones que guste y cada quien la sustentará como bien le parezca. Tratar de sacar a alguien de esa creencia, es una discusión estéril que mal llevada y mal tratada, sólo sirve para fomentar el divisionismo dentro del proceso revolucionario, que a usted tanto le gusta en estos momentos señor Javier Vivas Santana. Eso se lo he dejado bien claro a la pareja que me sigue escribiendo desde sus múltiples alias, a pesar de que en el último cruce fuerte de palabras se comprometieron a no hacerlo.

2) Afrodescendiente como etnónimo, surge de una discusión que en Venezuela adelantó con lujo de detalles el maestro y gran Hungam - así lo reconozco yo- Jesús Chucho García y en Colombia, académicos serios y escrupulosos en la investigación, como Juan de Dios Mosquera o Rafael Perea Chalá, entre otros. Consideración para hacerlo: "negro" es el nombre que utilizaron los colonizadores para cosificar a los africanos traficados y comprados en las guerras entre naciones africanas. Por esa consideración, muchos de nosotros decidimos no emplear el nombre del colonizador, y pasamos a reconocernos en este caso como afrodescendiente, afrovenezolano, afrocolombiano y en mi caso afroabiayalense, a pesar no sólo de que en África hay personas con otros colores de piel y biotipo, como los árabes omeyas (verbigracia el rey Juba en la antigua Mauritania); o la migración nórdica de los Wamba. Más aún, sí los estudios de Louis y Mary Leacky en lo arqueológico y los de Ulf Gilenstall en lo genético, demostraron que el homínido viene de África, todos seríamos afrodescendientes, pero resulta que existe algo que se llama contexto de los hablantes y como africano aquí se entiende a quien tienes la piel negra u oscura. Entonces el ignorante es otro señor Santana, en este caso usted que se las tira de sabelotodo y dueño de la verdad.


3) Hablando de Etiología, hay que decir, que no fueron los reyes y potentados africanos que vendían a sus prisioneros los que impusieron en Abiayala/América la cosificación "negro", eso lo hicieron los europeos que eran los abanderados administrativos y militares del estado colonial esclavista. Ni tampoco en África, porque allá lo que había eran guerras entre pueblos organizados en naciones, tribus e imperios (que no son lo mismo): Wolof contra sereres, Diolas contra sereres y Fang; ashantis contra mandingas, etc. Sería bueno que se intruyeran sobre los reinos de etnia mande como el reino Malí Shongai, para que no hablen tanto disparate y no por Wikipedia, leánse a Cheik Anta Diopp o a Basil Davidson, que tiene una visión más occidental, para ustedes que son mucho más occidentalistas.

4) ¿Fueron reyes africanos los únicos que comercializaron a sus prisioneros de guerra y a sus súbditos? No: cada pueblo en un espacio geográfico continental o insular donde se expandía, bien fuera como tribu, nación o imperio, sometió a personas de su mismo biotipo continental: entre los asiáticos, los mongoles a los chinos; entre los chinos, los Han contra los manchúes; más tarde como estados: los japoneses en la Península Coreana lo hicieron contra los chinos y los coreanos. La actual palabra "esclavo" no tiene nada que ver con personas de piel negra, negros o afrodecendientes, sino con un hecho concreto: el yugo militar de griegos y romanos contra los pueblos eslavos a los que consideraban bárbaros: eslavones, escitas, tracios (Espartaco era un eslavo de nación Tracia) y eslavones. Por eso en las lenguas de origen indoeuropeo que incluye desde el sanscrito hasta el castellano y el latín, el siervo (nombre universal venido a menos en Abiayala/América) por guerras y deudas se escribe como esclavo en castellano, escrabo en portugués, slave (inglés y francés pero con distinta fonética), sklaven en el alemán moderno, schlöven (antigua lengua germana citada por Saussure en uno de sus tratados). El fenómeno de vender al semejante, ni fue un asunto exclusivo entre africanos, sino un lamentable fenómeno universal o multiversal, para estar más a tono con las nuevas realidades semánticas y semióticas.

5) Disertando el antropólogo afroamericano Rafael Pera Chalá, en un debate con el musicólogo con maestría de la Universidad del Atlántico Manuel Antonio Pérez, en la cual yo fui moderador, sobre porque el se sentía ofendido sí lo llamaban negro, afirmaba: "todo pueblo sobre la tierra reclama para sí la condición de persona: Caribe grito de guerra de el pueblo más aguerrido significa yo soy la gente; U'wa, gente que sabe hablar; Zenú, ser, persona; Bantú, persona [...] yo no acepto el nombre que el colonizador dio a mis ancestros, me niego a que me sigan nombrando como adjetivo sustantivado, me ofender que me reduzcan a un color de piel". A mi esa explicación me convenció más que eso de reconocerme como negro, lo cual si alguien lo emplea, no me ofende porque ya conozco la historia, sobre toda la familiar que me enseñaron mis mayores que lograron conservar un legado que yo debo cuidar. Por eso me reconozco como afroabiayalense.

6) Cuando escuché al presidente Hugo Chávez refutar al papa renunciado/emérito y ex-nazi (eso dicen) Joseph Ratzinger, alias Benedicto XVI, porque nos trató de decir que debíamos agradecer la esclavitud porque nos regaló la palabra de Dios, recuerdo que el comandante Chávez le recordó entre otras cosas que también le debíamos una historia de robos y saqueos, no sólo del oro sino de los nombres de todo, incluyendo el de la masa continental que se llamaba "Abya Ayala". En los mapas de los marineros del imperio africano mande que estuvo en América antes del señor Cristóbal Colón y hay evidencias en los estudios de Leo Winner y Leo Frobeniuos (alemanes) y de Ivan Van Sertima - el gran Hungam cimarrón de Surinam, en donde aparece la tierra que habitamos como Abis Ayala. Yo que ando en proceso de descolonización del pensamiento, decidí gracias al comandante Hugo Chávez, reconocerme y nombrarme como afroabiayalense. Quien se quiera llamar negro porque le gusta, lo respeto, a él le quedará bien, a mi no. Es mi parecer así todos los salta talanqueras (destapados y encubiertos en la revolución) y los del mundo se mueran de la rabia racista, como el señor de la "merienda de negros".

7) No todos los africanos fueron y son potentados, que participaron de la trata esclavizadora en el pasado y actualmente de negocios con los otros potentados no sólo de Europa, sino de Japón, China y de esta parte que se reconoce como latina o latinoamericana- según sus deseos válidos de blandir su herencia europea- eso son cosas del poder y del capital. Por lo tanto, es una generalización descabellada decir que todos los africanos son más europeos que africanos. Allá también hay personas con pensamiento revolucionario y anti colonial, como Tomás Sankara;pero también hay salta talanqueras y traidores como Javier Vivas Santana, como por ejemplo, Alasan Wattara un títere de Francia; o Adulaye Wade, un socio financiador de la campaña presidencial de Zarkozi, junto a Muhamar el Gadafi, a quien sí traicionaron por la crisis de petróleo y la necesidad de contrarrestar el proyecto de Unidad Africana que impulsó con gran tino el presidente Chávez. Entonces no es un asunto de apología boba, es una comprensión de la practicidad y pragmatismo geopolítico, que no es un asunto de monjitas de la caridad, ni de sicarios y salta talanqueras.

8) El colonialismo y el independentismo van mucho más allá del color. Chávez se hace independentista y busca a otros independentistas sin pensar en el color ni en el biotipo, sino en una necesidad de supervivencia en una guerra que se libra en distintos frentes, como Cristina Fernández o Rafael Correa. Cuando Juan Manuel Santos busca la OTAN y las ONG inglesas lo declaran el mejor en la lucha contra la pobreza, lo hacen por la tradición y caramelo colonialista familiar, algo que se remonta a la patria boba. Pero también lo hace, porque le permite conservar el poder. Por eso cuando Chávez, propone la unidad en la diversidad política, no lo hace porque sea un tonto, sino porque hace un cálculo político y por eso se acerca a Sebastían Piñera, Oto Pérez Molina, porque de esa manera contrarresta rupturas en la unidad continental que aprovechará el imperio. Entonces, es más el dinero el que junta a las élites y la ética frente al dinero, lo que lleva a un presidente a ser colonialista o independentista. O lleva a quien se creía revolucionario, a encontrar su verdadera vocación de salta talanquera y agente divisionista.

9) Respeto a quienes se consideren latinos y latinoamericanos, eso es asunto de consciencia. A mi no me queda bien, porque precisamente el origen de tal término, es cuestionado por Simón Rodríguez por ser el producto de unas élites de piel blanca promonárquicas y proeuropeas, que surgió a finales del siglo XVIII y se fortaleció a partir de allí. A mi juicio ese etnónimo no me reconoce como persona de piel negra o afroabiayalense, aunque lo diga con argumentos poco fiables y para ejemplo de practicidad, ese cuento de lo latino y de lo latinoamericano, sirvió en Colombia y en muchos lugares del continente de la industria de las telenovelas o telebobelas, para dar a los de piel más clara los papeles ideales y a los indígenas y de piel negra o afrodescendientes, el papel de indeseables, como pasó en Colombia con la serie A corazón abierto, del canal racista y fascista RCN, siendo que el guión original está basado en una serie protagonizada por personas afroamericanas, de piel negra. El argumento del racista Mauricio Gaitán: "en Colombia los afro casi no me ven en las facultades de medicina ni de médicos, sino las personas de tipo latino".

10) Fidel Castro estudió en un colegio de curas jesuitas de la línea opus dei, pero es un gran revolucionario porque las personas nacen con algo llamado discernimiento, sólo que algunos no lo ejercitan o lo ejercitan para dividir y saltar talanqueras. Así hay muchos casos más, para cada caso como Fidel Castro y Javier Vivas Santana y su tribu. Yo estudié en una universidad privada como la Universidad Autónoma del Caribe, cuando era propiedad y era regida por un intelectual llamado Mario Ceballos Araujo, amigo personal de Fidel Castro y bolivariano de tiempo completo junto a José Consuegra Higgins, rector propietario de la Universidad Simón Bolívar, mucho antes de que surgiera el presidente Chávez. Por eso cuando aparece el presidente Chávez, donde más va a tener acogida en Colombia, es en la región Caribe y no en el interior del país, donde la tendencia va a ser más santanderista, sin negar que en la región andina y otras regiones, también hay ilustres bolivarianistas. En Barranquilla y Cartagena, por ejemplo, hay sociedades martianas y bolivarianas trabajando en llave por la educación y de ello por ejemplo, están las instituciones con la divisa mundo bolivariano, desde finales de los años 80.

11) Yo en lo personal, soy como investigador, no enemigo de Bolívar o de Miranda o Santander, porque los miro como personas históricas con virtudes y defectos, pero sí soy revisionista porque no conviene ni es serio hacer análisis basados en el mito y de espaldas a la evidencia, eso no es serio, como no es serio en una discusión meter temas no tocados y adjudicárselos al contradictor, como el Dassein y otras yerbas, o los diferendos entre Colombia y Venezuela. En tiempos de patria grande, eso es divisionismo cuarto republicano que empleaban en el pasado los De Armas y los Santos, para vender periódicos en los dos países y obedecer órdenes de las élites del Pentágono, que querían vender armas. Lo demás son ganas de hacer lo que usted mejor sabe hacer y como un docor: divisionismo y saltar talanqueras. Sea serio y termine de dar el paso. Sin embargo, también sé que es propio de los sicarios y los traidores el trabajar bajo disfraces y tendiendo cortinas de humo, para poder apuñalar por la espalda o tirotear a quienes están o suponen indefensos, pero se equivocó sofista de poca monta.

Ciudadano Afroabiayalense de la Región Caribe en la República de Colombia. RED INDEPENDENTISTA DEL CARIBE.



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Nicolás Ramón Contreras H

Ciudadano Afrodescendiente Independentista de la Región Caribe en la República de Colombia. RED INDEPENDENTISTA DEL CARIBE. Observatorio Independiente de Medios y estudios académicos desde perspectiva de género y etnia.

 makromokamboniko@gmail.com

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