Bodrio o crítica, la trinchera no se cede

La reciente rueda de prensa de la oposición sobre una grabación a Mario Silva, que al principio parecía un tribunal de la inquisición y al transcurrir de la rueda de prensa un circo de payasos, por las risas de los asistentes ante los mensajes en detrimento de la mujer o de la revolución, ha sido magnificada en medios de comunicación como si se tratará de un documento autentico o de una espada en la cabeza de la revolución.

En primer lugar el bodrio preparado por estos señores, tan burdo, grotesco y dantesco como sus bases morales, no puede ser tomado como verdadero por el desconocimiento de su supuesto emisor, por la forma en que fue obtenido y porque evidentemente es una grabación digital susceptible de manipulación.

Da escalofrío y grima al escuchar al fondo de la grabación, las risas de los asistentes, gente de alta alcurnia, sesudos analistas y políticos probos, todos riendo de las expresiones y de la descalificación de género que se hace en el audio.

Ahora resulta que, según la prensa se detectan "n" número de delitos en el audio-bodrio de Ismael, si porque quien lo presenta es mister Ismael García quien tendrá que explicar en los tribunales de dónde sacó semejante pieza.

Pero ahora resulta que el santo audio es prueba irrefutable de delitos, corrupción y cuanta locura se le ocurra al pleno santificatis o mejor dicho mentis catis de la oposición.

Por otra parte, en el supuesto negado de que se confirme la autenticidad del audio, no basta para dar lo dicho por cierto, en ese caso igualmente habría que hacer por parte de maelito o del mentecato que se le ocurra a la CIA, una denuncia acompañada de pruebas verdaderas, que permitan al Ministerio Público abrir averiguaciones penales que esclarezcan los hechos.

En todo caso, lo importante para la Revolución es que no perdamos el espacio de La Hojilla, constituido en autentica trinchera revolucionaria contra la guerra mediática de cuarta generación, llevada a cabo por el Departamento de Estado del Norte y sus zombis de la oposición.

Sería un error garrafal sacar La Hojilla del aire, con o sin Mario Silva lamentable sería la última opción, pero nunca podremos ceder ese espacio a Globoterror y sus Buenas Noches.

En la guerra cuando el abanderado cae, otro soldado debe recoger la bandera y seguir avanzando, guiando a la tropa; igualmente necesitamos que la bandera de La Hojilla sea levantada y seguir luchando contra la manipulación mediática, la mentira y la alienación apátrida de la oposición.

 



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Allans Clavijo

Abogado. Miembro del colectivo de la Radio Senderos de Antímano en Caracas. Profesor de la Misión Sucre.

 allansclavijo@gmail.com

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