Clave para la victoria electoral

De cada dos chavistas, uno no es militante

Para no repetir los errores del bipartidismo burgués en Venezuela y su separación de la ciudadanía, es vital garantizar el funcionamiento de un verdadero régimen de participación política que incorpore a mucha gente al activismo revolucionario, no sólo para tareas subalternas como hacer la propaganda y buscar los votos, sino también para contribuir en la definición de la táctica política y su quehacer diario en paralelo con la promoción de nuevas relaciones sociales que coadyuven al avance hacia la sociedad más justa.

Cuando la creatividad popular es tercamente condicionada por la malentendida disciplina militante, el pueblo tiende a sentirse reprimido con una camisa de fuerza que le impide brindar sus mejores aportes en la edificación de la estructura orgánica que impulse los cambios y que se consolide como alternativa de nuevo poder.

Entonces, he allí la pertinencia que históricamente han tenido los instrumentos unitarios como el frente amplio, las plataforma, las coaliciones, los polos y las federaciones, en el entendido de que a mayor número de mecanismos de participación para respaldar la Revolución Bolivariana, mayor será la contribución efectiva de los venezolanos y venezolanas en la victoria electoral del venidero 7 de octubre de 2012.

Se estima que cinco millones de compatriotas están inscritos en el Partido Socialista Unido de Venezuela, al mismo tiempo que el Comandante Presidente Hugo Chávez ha manifestado la aspiración de lograr diez millones de votos para su reelección, de esto se desprende que de cada dos chavistas, al menos uno no es militante; es decir, la mitad del chavismo no pertenece a ningún partido y ello debe ser comprendido y respetado por la dirección estratégica socialista con la finalidad de ejercitar una política correcta en la captación de apoyos y su campaña de agitación hacia la población.

Que el indeseable surgimiento de una nueva burguesía no se convierta en piedra de tranca para la participación popular ni la identificación de las masas con su proceso de inclusión social y erradicación de la pobreza. Sólo practicando la unidad en la diversidad (precepto primordial de un proceso de transición donde existen disputas entre la cultura moribunda y la naciente) se hace posible integrar ese bloque histórico concebido por Gramsci al para emprender las transformaciones que encaminen a la mayoría popular hacia la anhelada sociedad sin clases, vale decir, la sociedad socialista.

Constitucionalista. Profesor de estudios políticos e internacionales.
http://jesusmanuelsilva.blogspot.com
jesussilva2001@cantv.net


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Jesús Silva R.

Doctor en Derecho Constitucional. Abogado penalista. Escritor marxista. Profesor de estudios políticos e internacionales en UCV. http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

 jesussilva2001@gmail.com      @Jesus_Silva_R

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