Pildoritas 164 (año 03)

¿ESTADISTA?.. YA VEREMOS

Si Santos quiere dejar huella y darle a su gobierno su sello personal, que es lo que en las primeras de cambio parece vislumbrarse, tiene por fuerza que deslastrarse de manera urgente de cualquier influencia directa o indirecta del inefable Uribe, cuyo record de violencia y muerte es tan marcado e inocultable, que los muertos de la dictadura que la represión sangrienta de Pinochet en Chile se queda pequeña ante lo que cada día sale a luz pública de las acciones terribles de violación de los derechos humanos por parte de este pseudo demócrata.

Igual que la tuvo el de Chile, éste tiene la protección imperial, pero no hay que olvidar que los gringos protegen, aúpan, financian y mantienen a sus fichas mientras les sirvan, así sucedió con Pinochet, después que perdió el poder y no les servía para sus planes de dominación, cayó en desgracia, hasta su muerte.

Uribe no está exento de ello el pueblo colombiano, debería, para que se siente un buen precedente, elevar votos porque esa mácula que significaron los ocho largos años de Uribismo, sean deslastrados de la mente de los colombianos y porque más temprano que tarde se haga justicia y todo lo que Uribe hizo contra ese país lo pague con creces.

No debe olvidarse el pueblo colombiano, de las fosas comunes, de la presencia paramilitar en las instituciones políticas y públicas, de el tráfico de influencias, de las famosas chuzadas, la ruptura con las Altas Cortes, de la intención casi concretada de la vulgar entrega de la Soberanía al Imperio, saltándose los trámites constitucionales, la conducta de los hijitos, no deben lo colombianos si en verdad aman a su patria, obviar la enorme cantidad de textos, documentos, investigaciones, testimonios, cuerpos de los delitos que, como en ningún caso que se conozca, existen como prueba y/o evidencias de la acción criminal no sólo de Uribe como jefe de esa especie de mafia que gobernó el pais vecino, sino de muchos de quienes de alguna manera actuaron con él en sus desafueros.

Santos así se haya afincado en el Uribismo, que como bien sabemos concitó una gran mayoría de engañados por la ayuda e influencia mediática que presentaba a Uribe como un dechado de virtudes, como el irreemplazable o el único, debe dejar que la justicia propia y la internacional actúe, sin interferir, si es buen estadista y político, y quiere dejar sentada una gestión que trascienda, debe por lo menos mantenerse al margen .

Como lleva las cosas hasta ahora, pareciera que es posible; la pronta solución al gravísimo problema que heredó de Uribe, en las relaciones con nuestro país le sirven de aval.

Dios quiera que para bien de ese país y de la región, Santos actúe con la lógica de la conciencia y de sus capacidades como Jefe de Estado y el estadista, que tiene obligación de ser.


INCREIBLE PERO CIERTO

Pero es que lamentablemente en Colombia no cesan las contradicciones, los poderes públicos como que siguen empeñados en sus propias agendas, como si el país no requiriese después de la especie de tsunami en que se convirtió Uribe que más allá de otra herencia, dejó una estela de muerte y represión, en lugar de concitar con el nuevo Presidente, por ejemplo colaborando para que la reanudación de relaciones entre su país y sus vecinos, Venezuela y Ecuador se lleven a feliz término, que es lo que hizo precisamente el Senador Benedetti, presidente de congreso colombiano, sale la Procuraduría, a anunciar investigar al alto funcionario porque supuestamente se extralimitó en sus funciones al visitar nuestro país; esto es algo que raya en lo ridículo, pues demuestra que allá sí que no hay complementación entre poderes, por lo menos el congreso que preside Benedetti, ni siquiera por boca de los opositores, cuestionó la iniciativa, pero resulta que alguien como el Procurador, que debe estar actuando en una muestra más del odio o mejor la envidia, por la enorme dimensión que significó el gesto de nuestro Presidente, al facilitar la normalización diplomática y comercial, entre otras, sale a introducir vientos de tempestad por la acción de quien vino a contribuir para que los nuevos lazos de amistad y hermandad se puedan construir sobre bases sólidas.

Se me hace que lo que sucede es que el Uribismo no le perdona al Senador-Presidente, lo sincero, descarnado y asertivo que fue en su discurso ante el mundo, en la toma de posesión de Santos, en el cual dibujó el verdadero mapa situacional en que dejó Uribe a ese país, después de 8 aciagos años de muerte y caída libre de los índices económicos.


yuviliz40@hotmail.com


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Saúl Molina Z.


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