Comienzo sin Fin

El pueblo Venezolano ha sido toda la vida un pueblo apasionado, y este apasionamiento es el que lo ha motivado a cimentar esta revolución, para convertirla en huracán de pasiones desencadenada en el cerebro y el corazón de todos los hombres y mujeres de está patria.

La pasión del pueblo en la IV República siempre permaneció sometida a una opresión, por una oligarquía indolente que llevo al país a vivir en un deplorable estado social que transcurrió entre dos abismos, el del terror que no se cerraba nunca y el de la sedición que se abría siempre. Así continúo el país por muchas décadas, viviendo oscuros y tormentosos problemas sociales que se acrecentaron aún más en los gobiernos del “Pacto de punto fijo”, en donde una catervas de corruptos se adueño de la mayor parte de los ingresos económicos del estado venezolano.

Era alarmante la situación que agobiaba al país, lo que obligó al pueblo a tocar sus fibras sentimentales, a un sector de nuestras fuerzas armadas, para que se revelara el Comandante Chávez y un gran número de militares patriotas contra un gobierno corrupto y corrompido, que estaba entregando la soberanía y la economía al fondo monetario internacional.

Ese cúmulo de injustas razones hizo que el pueblo democrática y constitucionalmente llevara a Miraflores al Comandante Chávez, con un número elevado de diputados para decretar una nueva constitución que hoy está reconocida como la mejor carta magna del mundo.

El 19 de abril se celebro el bicentenario, gloriosa fecha en donde ínclito varones se sacrificaron y derramaron su sangre para conquistar la independencia de nuestra patria. Jamás de los jamases había vuelto a conocer nuestro pueblo a un presidente como el Comandante Chávez con esas virtudes patrióticas, aunada a la grandeza de su alma, han hecho que la entereza de su carácter revele el momento oportuno para que la Asamblea Nacional lo haga merecedor de declararlo “Caballero de la Democracia Venezolana”.

El Comandante Chávez ha sido el único presidente que ha cumplido con las promesas hechas en todas sus campañas electorales, quién pasará a la posteridad con el “Epíteto del Gran Patriota Nacional”, como bien dijo la presidenta Argentina Cristina Fernández. “Militar como Chávez, no es tan poca cosa”.También se consiguen en esta sagrada patria elementos de bajo perfil, que si en algún momento figuraron se debió al apoyo recibido del presidente Chávez. Al ver frustradas sus aspiraciones burocráticas dieron “Salto de talanquera” para incorporarse al coro de los que practican la infamia y el chantaje contra el presidente Chávez.

Ellos no se han dado cuenta que a un verdadero líder revolucionario no se le puede enjuiciar con simple verbalismo ni con jugadas calculadas, para opacar la imagen de un líder que ha puesto su empeño de lucha para el bienestar de su pueblo. Ejemplo las Misiones que cada día aumentan cuantitativa y cualitativamente en todo el territorio Nacional, beneficiando a la mayoría del pueblo venezolano.

Este es un gobierno que está pendiente de la salud, la educación, la agricultura, la ganadería, la pesca y todas sus industrias. Con todo ese aval que caracteriza a nuestro presidente, el pueblo jamás permitirá un golpe, por el contrarío está dispuesto a sacrificarse para defender a su gobierno y a esta revolución que no tiene marcha atrás.

Este es un pueblo que ha conocido la injusta venganza y el punzante bochorno de la miseria. El ha entendido que no se alimenta de sentimiento, sino de ideas, y las ideas no tiene entrañas, a la hora del combate, vacilar es retroceder, detenerse es tan fatal como huir, sólo la audacia decide la victoria. Por lo tanto los pueblos mueren con el ideal que alimenta su vida, que no es otro que el ideal Bolivariano.

“Patria, Socialismo o Muerte, Venceremos”.


Rangeljuan1@hotmail.com


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Juan Rafael Rangel Ortíz.


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