Entre la paz y la guerra, necesaria es la paz!

La evidente decisión del imperio de iniciar una ofensiva contra el proceso soberanista, democrático, de Justicia Social y Solidaridad Latinamericanista y Caribeña, que se ha iniciado en Nuestra América, le impone a nuestra dirigencia política y, en particular, a quienes como la venezolana se encuentra a la vanguardia de los cambios actuales, importantes retos políticos, económicos y militares, cuya respuesta, no tengo dudas, la sabran enfrentar, con el fin de evitar que el objetivo imperialista de asolar de guerras y conflictos sociales nuestro continente sea una trágica realidad.

Para decirlo con Carlos Marx y Federico Engels: “ La historia de la Humanidad es la historia de la lucha de clases…”, pero la consecuencia más importante de esa confrontación permanente que ha transversalizado la vida de la Humanidad, ha sido y es La Guerra, como instrumento de conquista, dominación y explotación, no solo de las clases interiores de los Estados imperialistas, sino de todas las clases de los otros Estados, porque, finalmente, el imperialismo, se ha desprendido de su territorialidad y “vaga” por todos los confines del planeta Tierra, como hiena, sediento de Capital, para lo cual hace la Guerra, amenaza, desestabiliza, agrede e invade paises, asesinando a millones de seres humanos, en su afan insaciable de apoderarse de todas las riquezas materiales del planeta y transferir su crisis global a los pueblos del mundo.

En ese marco, toda Guerra en la presente etapa del desarrollo de la lucha de clases se plantea como una Guerra Global; no importa si enfrenta a vascos y el Estado español, a talibanes y los señores feudales de Afganistan, a hutus y tutsis en Ruanda, a palestinos y sionistas, islamista de Mindanao y ejército filipino, guerrilleros colombianos y gobierno obama-uribista, porque, independientemente de cuales son las causas que se reivindican, quienes son los combatientes y los territorios disputados, el centro del conflicto esta determinado por los intereses del Capital imperialista en esa confrontación

Desde el mismo triunfo de la gloriosa revolución bolchevique de 1917, las rebeliones de los pueblos hacia la liberación nacional y del socialismo, han tenido que enfrentar la acción subversiva del imperialismo, sea mediante la agresion militar, directa o indirecta, la desestabilización política, el sabotaje económico y el bloqueo, impidiendo el desarrollo y la consolidación de las revoluciones del siglo XX e imponiéndole a los pueblos un elevado precio en sangre, recursos y desarrollo social, que ha retardado alcanzar sus objetivos de Paz, Democracia, Bienestar y Prosperidad.

Hoy, sin embargo, el signo fundamental de la Humanidad es la PAZ. Ella es el elemento fundamental que une a todos los pueblos, a todas las naciones, todas las etnias y a todo los hombres y a todas la mujeres del planeta; desde los comunistas y demas revolucionarios que hemos dado - y weestamos dispuestos a seguir dando - la mayor cuota de sangre en la lucha por los derechos de los pueblos a la soberanía, la independencia y la autodeterminación, hasta los creyentes sinceros y consecuentes con su fe, pasando por lo globofóbicos, ecoambientalistas, intelectuales, académicos, artistas, cultores y creadores que tienen conciencia acerca del daño que las guerras burguesas e imperialisttas han ocasionado a los pueblos y a toda la Humanidad.

No se trata de desarmarnos ni en lo politico, ni en lo ideologico ni mucho menos en lo militar, sino de construir una política de Paz que nos una como Nación y una a todos los hombres y mujeres de Buena voluntad del planeta Tierra, sin distingo de raza, religión condición social, nacionalidad, sexo, opinión política o confesión religiosa; con el fin de impedir, A TODA COSTA, que los bárvaros del Capital imperialista y sus secuaces, puedan incendiar este maravilloso continente de almas buenas, creativas y laboriosas, con el único proposito de salvar sus malditas ganancias.

Se trata de diseñar, construir y desarrollar, AHORA, una política de Paz basada en la combinación de todas las formas de lucha, en el marco del má`s amplio territorio ( como lo enseñó Bolívar en el siglo XIX) e involucrando política, moral y éticamente, a la mayor suma de pueblos, naciones, etnias y personas, que tenga el efecto de neutralizar la fuerza intimidadora y destructiva de las armas imperiales sobre los pueblos de Nuestra América y toda la Humanidad, abriendo frentes de batallas, no solo en nuestras fronteras, sino en la mismísima retaguardia del enemigo, entre los 30 millones de latinos, los 40 millones de africanos y los 200 millones de anglosajones, que no querran que ellos y sus hijas y sus hijos sean nuevamente inmolados, como en VietNam, en nombre de una Libertad y una Democracia que solo esconde el interés de sus explotadores.

No permitamos que los imperialistas y sus secuaces impongan el tipo de batalla, el territorio y los medios para librarla. Ahora deben ser los pueblos los que determinen las condiciones de las batalllas que hemos de librar y ganar, porque las otras, se las dejaremos al general Pirro y su victoriosa desgracia. SOMOS EL MUNDO. TENEMOS DERECHO A LA PAZ.

Ordene, Mi Comandante en Jefe

yoelpmarcano@yahoo.com

Soldado del Batallon de Reserva “Batalla de Vigirima


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Yoel Pérez Marcano


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