Un estado donde la impunidad y el control de una nomenclatura ponen en peligro la esperanza de una revolución

Ferrominera y el problema de la violencia

Nos enseña Carlos Marx  que la violencia es la partera de la historia,  esta es utilizada por una clase contra otra para mantener e imponer su hegemonía, la utilización real y material de la violencia se utiliza cuando el consenso social se rompe producto de dicha confrontación, esta hegemonía se expresa en  relaciones sociales, las cuales son las que determinan y consolidan su sociedad; relaciones que están interpuestas por hechos económicos, políticos y sociales que se cruzan en la búsqueda permanente de obtener siempre una alta tasa de ganancia, al ponerse esta en situación de riesgo se profundizan las crisis necesarias para poder replantearse la sociedad de producción burguesa, es por eso que dentro de la crisis del capital los trabajadores y el pueblo deben profundizar dicha crisis para que se den los estallidos revolucionarios de diversas maneras y magnitud, donde los objetivos y subjetivos se entrelazan para poder hacer la revolución.  Aquí, en Guayana, la violencia se administra para poder mantener una fracción política que se viene conformando en una nomenclatura (grupo desclasado, burócrata que controlaba el poder político, económico y militar en la sociedad rusa) capaz de controlar en su totalidad toda la política económica, social y militar del estado, poniendo en discusión la seguridad de la propia revolución.

Para administrar la violencia, necesariamente se tiene que controlar el aparato jurídico y represivo del estado, lo cual permite a esta nomenclatura tener una impunidad en todo los niveles, manejando los tribunales y decisiones a sus antojo, en fin, imponer por la vía de los hechos su política, esta impunidad permitida a una de las fracciones como es el FBT que son los muchachos de mandado de la nomenclatura dirigida por el gobernador del estado, que permite mantener un estado de terror permanente contra los trabajadores y sectores revolucionarios y a la vez hace de los portones de las empresas básicas un circo donde se alternan sus discursos con los de la contrarrevolución, para hacer ver que estamos en una democracia participativa que al final quienes deciden imponiéndose son ellos.

Pero esta violencia se implementa no solo para mantenerse en el poder ( sindicatos, cargos burocráticos, gobernaciones, diputados, jueces) sino para tener el control económico y los jugosos negocios que estos representan en el estado que tiene la mayores riquezas y contrataciones del país; de allí que empujen para seguir manteniendo el control del oro y diamante en una alianza con el sionismo y el mossad y con las diversas trasnacionales; pero dentro de la zona minera se dan otros hechos que se les escapan de la manos y que ponen en peligro el proceso revolucionario. Estos hechos son el contrabando de gasolina, gasoil, comida y droga la cual la dominan los paramilitares en algunas zonas, en otras dominan las viejas  mafias conformadas desde el mismo nacimiento de la CVG  y con el silencio de las fuerza armada.

En las empresas básicas se pone en discusión la organización del trabajo, quien manda, quien obedece, quien decide,  esta relación de poder es vital para el control de esta nomenclatura que si bien no es un control monolítico, al fin de cuenta las tajadas dan para todos, vemos entonces, que los sectores “sindicales” peones de avanzada del poder de la nomenclatura imponen el terror en los portones de las empresa manteniendo los negocios con los eternos vendedores y compradores y con los bancos, con un descaro total ya que su negociación se hace a puerta cerrada, pero conocida por todos.
Me atrevería también a decir que el estado donde menos viviendas se han fabricado para el pueblo, es el estado Bolívar, sin embargo vemos como el sector privado con un capital dudoso construye urbanizaciones en muchos puntos de la ciudad a precios imposibles para los sectores mas explotados, con una empresa como ferrocasa (que esperamos que con la intervención se pongan a construir viviendas para el pueblo con criterio de comuna)que solo ha servido para construirle casas a la burguesía y a la pequeña burguesía, teniendo de intermediario un entramado manejo burocrático donde funcionarios del estado se enriquecen en la reventa e intermediaciones,.

Las grandes obras son para las mismas empresas que se han enriquecido desde la cuarta republica, con un elemento “nuevo” las empresas intermediarias, de miembros de la nomenclatura y sus familiares.

A la vez esta nomenclatura, mantienen una criminalización de la protesta popular, determinando cual protesta es buena y cual es mala, con un elemento bastante preocupante, cuando salen la contrarrevolución a protestar salen también los “bolivarianos” del FBT a protestar, este hecho tiene una lectura, el poder de la nomenclatura capaz de negociar a todos los niveles, entendamos que el Gobernador Rangel Gómez es el menos cuestionado por la burguesía y los sectores contrarrevolucionarios, al contrario, siempre ha sido visto como un buen “GERENTE”.

A la vez, tenemos un partido donde quien paga se da el vuelto, una dirección compuesta por un triste ex ministro del trabajo que mando a reprimir a los trabajadores de Sidor para favorecer a la al consorcio argent,  un diputado como Ángel Marcano que se opuso a discutir en la antigua asamblea nacional la ley del trabajo, en fin, una dirección que en su mayoría esta completamente alegada de pueblo, con muy buenos vínculos con las trasnacionales.
 
En fin lo que pasó en ferrominera, los 2 trabajadores muertos, sea quien sea, quien haya  disparado, es parte del estado de impunidad que se vive en el estado Bolívar; es parte de la administración de la violencia, tanto desde el sicariato paraco de la derecha, como desde el sicariato dirigido por la nomenclatura, cada quien impone su política.
 
Esta denuncia se ha formulado por diversas vías, hasta ahora nada pasa, cada vez esta nomenclatura tiene mas poder.
 
Llamamos a declarar en estado de emergencia popular y revolucionaria al estado Bolívar, está en riego el proceso de construcción revolucionaria de la sociedad, está en riesgo la transformación  de las relaciones de producción que bajo el control obrero y los consejos de fábrica deben profundizar el combate contra la sociedad del capital, es urgente esta declaratoria de emergencia, está en riego, hermanos de clase, la esperanza de la vida en una sociedad donde nos miremos dignamente los indignados rebeldes que soñamos y luchamos por esa sociedad de iguales. Esta declaración de emergencia sale de las resoluciones del encuentro de mayo por el control obrero.
 
Más luchas contra el capitalismo, la corrupción, la burocracia y por el socialismo
Más luchas por la rebeldía de un pueblo indignado que se niega a ser dominado
Más y más luchas por el socialismo revolucionario
Hasta la victoria siempre



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Osvaldo León


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