Ambrosio Alfinger llegó a Coro

¿Por qué se empeñan en celebrar unas supuestas fundaciones de nuestras ciudades? Por qué se insiste en reproducir mentiras históricas que magnifican hasta el ridículo el eurocentrismo? ¿Por qué seguimos clavándonos en el pecho el puñal neocolonial como en un autodestructivo y eterno despecho? ¿Quién puede sustentar científicamente que Alfinger fundó una ciudad llamada Maracaibo? ¿Hay algún vestigio arquitectónico que lo recuerde? ¿Hay algún documento probatorio?

Ambrosio Alfinger pasó por Maracaibo el 8 de septiembre de 1529, venía de Coro y se encaminó a buscar la ruta de Pamplona donde según se decía abundaba el oro. Por esos lados lo mataron los indígenas flechándole el cuello. Murió el 31 de mayo de 1533. ¿Cómo y en qué tiempo pudo Alfinger fundar nada?

Hace apenas dos meses se cumplieron 400 años de la caída en combate del cacique Nigale, último héroe de la resistencia indígena en el Lago de Maracaibo. Las instituciones ignoraron la fecha. Y esta información si está científicamente documentada. En el Archivo de Indias están los papeles de esta historia olvidada. El hermano Nectario María nos lleva a ellos en forma magistral. La propia carta del rey felicitando a Juan Pacheco Maldonado por haber capturado y ahorcado a Nigale, se conserva entre aquellos añejos folios.

Fue sólo después de aquel 23 de junio de 1607 que los españoles pudieron establecerse definitivamente a orillas del Lago. De hecho, las fuerzas de Juan Pacheco vinieron de Trujillo a imponer el orden colonial.

Estamos claros que la revolución que más tarda es la de la conciencia. El esquema de valores imperante por cinco siglos esclavizó nuestras mentes. Culturalmente aún somos dependientes de las trampas colonialistas que la llamada historia oficial y la educación formal, cristalizaron.

También observamos una especie de competencia absurda entre ciertos “cronistas parroquiales”, para ver quién envejece más a su ciudad natal. Como si se tratara de un concurso de antigüedades, o se fuera a ser más hispánico o más europeo si se cuenta con más años de explotación imperial.

La ocupación de la región del Lago de Maracaibo significó la destrucción de la nación añú, al punto que hoy apenas quedan algunas poblaciones que no conocen su historia, su idioma ni su cosmovisión. Los invasores, al constatar la falta de oro, se dedicaron a la captura de las familias añú para venderlas en los mercados esclavistas del Caribe. El mismo hermano Nectario María, a quien tanto se le debe, aún siendo muy españolista, denuncia la actitud del obispo Rodrigo de Bastidas quien mandó a secuestrar seiscientos añú en el Lago para con su venta financiar su ascenso al alto cargo eclesial. Los indígenas esclavizados eran marcados en la barbilla con hierro candente. Les estampaban la V de Venezuela.

Pueblos enteros como Parepi y Cumari fueron totalmente secuestrados y vendidos en Jamaica. El esbirro español Luís González de Leiva, al servicio del welser, contó las “piezas”, como les llamaban. Fue el primer acto de esclavismo oficial reconocido en continente americano del que se le pagó su quinto de ley a La Corona. También por aquellos tormentosos días nuestros antepasados conocieron la furia de los perros de caza, con cuyas mandíbulas destrozaban la gente a su paso, y la fuerza sobrehumana del caballo, armas que sirvieron al invasor para imponer su supremacía. Y se produjo el primer acto de antropofagia en estas tierras cuando los soldados de Alfinger que traían el oro robado en el alto Catatumbo, asesinaron los indígenas que llevaban la carga para saciar su hambre de carne.

¿Qué se celebra entonces?


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Ildefonso Finol

Economista. Militante chavista. Poeta. Escritor. Ex constituyente. Cronista de Maracaibo

 caciquenigale@yahoo.es      @IldefonsoFinol

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