Navega la guerra por la mar de Venezuela

Tras el asesinato de Kennedy por la CIA, en Dallas, y el ascenso de Johnson a la presidencia de EEUU, éste decidió dar un viraje a la política en relación con Vietnam. La Unión Soviética, ganaba terreno en Europa, Cuba y Laos. Johnson, se convenció de que en Vietnam tenía que ponerle freno a la URSS, para lo cual era necesario convencer a los votantes y contribuyentes de su país, que volvieran a sacrificar sus hijos enviándolos a la guerra para "liberar" a un país lejano, y tuvo que buscar la menor excusa posible para inventarse su propio Pearl Harbor, o su "Pearl Tonkín". Una operación de bandera falsa o como se le conoce en la actualidad, un fake news, le era necesario para justificar sus fines, ya planificados. El 31 de julio de 1964, el destructor de bandera estadounidense USS Maddox, llega al Golfo de Tonkín, y navega sobre aguas que colidan al oeste con las costas de Vietnam del Norte, su misión era recolectar inteligencia, escuchas de radio, para compartir con tropas de Vietnam del Sur, entonces aliadas al gobierno de EEUU. No era la única presencia estadounidense en la zona, pues la CIA llevaba meses organizando operaciones encubiertas contra las costas de Vietnam, utilizando personal sudvietnamita. Las protestas de la República Popular de Vietnam, ya se habían hecho sentir ante la Comisión de Control Internacional, establecida en 1954 para supervisar el cumplimiento de los Acuerdos de Ginebra de ese año. El 2 de agosto, lanchas torpederas norvietnamitas detectan la presencia del USS Maddox y le responden con disparos de torpedos que el buque de guerra estadounidense evita, no así algunas balas disparadas por ametralladores de las lanchas torpederas, causándole daños menores. En respuesta, una de las lanchas recibe impacto de proyectiles disparado desde el Maddox, pero no se hundió. En su apoyo, acuden cuatro cazas F-8 Crusaders provenientes del portaviones Ticonderoga, que atacan las lanchas y según los informes de los estadounidenses, hundieron una lancha; según la versión norvietnamita, un F-8 fue derribado. El día 3, ingresa a aguas del Golfo de Tonkín el destructor USS Turner Joy, en misión de apoyo al Maddox, quienes el día 4, detectan en sus radares blancos hostiles a su presencia en aguas vietnamitas, y le responden disparándoles proyectiles y torpedos, contra los blancos detectados. Washington, es informado de lo ocurrido. En alocución televisada, el presidente Johnson informa al país de los hechos, clasificándolos como ataques "no provocados", señalando que los mismos ocurrieron en "altamar", a menos de 20 kilómetros de la costa, el límite oficial reclamado por Vietnam del Norte, pero no reconocido por EEUU. Johnson, pidió en su alocución acciones de represalias que promete formalizar ante el Congreso. El 7 de agosto, se dirigió al Congreso solicitándoles el permiso para enviar tropas de combate a Vietnam, sin necesidad de una declaración de guerra. En otra alocución de ese mismo mes, Johnson, manifestó que no pensaba: "…enviar a chicos americanos a luchar una guerra que creo deberían luchar los chicos de Asia para proteger su propia tierra". No obstante, a comienzos del año siguiente, en marzo 1965, las campañas de bombardeos contra objetivos en Vietnam del Norte ya eran un hecho, y el 5 de ese mes, llegan a Vietnam los primeros 3500 marines. A finales de aquel año, había ya -en suelo vietnamita- 200 mil soldados norteamericanos, prestos para combatir. La guerra de Vietnam, se propagaría por los siguientes diez años, y culminaría con la huida masiva de las tropas imperialistas de EEUU, ante el avance arrollador del Frente de Liberación Nacional vietnamita, hacia la ciudad de Saigón. La guerra, según fuentes internacionales, dejó un estimado de 5,7 millones de personas muertas, y 10 millones de desplazados o refugiados. La principal víctima de la guerra, fue su propio creador: Lyndon B. Johnson, que habida cuenta su impopularidad optó por no presentar su candidatura para la reelección. 58 mil soldados estadounidenses perdieron la vida. La derrota imperialista, constituyó un hito importante para destruir la falsa creencia de que EEUU era una nación invencible. "El ejército de Estados Unidos ha cometido crímenes de guerra, crímenes contra la paz y contra la humanidad. En Vietnam del Sur, medio millón de soldados de EE.UU. y de sus aliados utilizan el armamento más inhumano y las estrategias militares más bárbaras posibles. Usan napalm, armas químicas tóxicas y gas para masacrar a nuestros compatriotas, destruir las cosechas y arrasar pueblos enteros. Miles de aviones de EE.UU. han arrojado cientos de miles de toneladas de bombas sobre Vietnam del Norte, destruyendo ciudades, pueblos, industrias y colegios". […] "Los vietnamitas no se rendirán nunca ante la agresión, y no aceptarán conversaciones bajo la amenaza de las bombas. Nuestra causa es absolutamente justa. Sólo cabe esperar que el gobierno de Estados Unidos actúe de forma racional" (Carta de Ho Chi Minh a Lyndon B. Johnson, 1967).

52 años después, la Administración Trump, pareciera querer resucitar viejos infortunios de los cuales, su ejército aún no se recupera. Este miércoles 8 de mayo, es detectada sobre aguas jurisdiccionales de la República Bolivariana de Venezuela, la presencia de un barco con bandera de EEUU; la alerta, es inmediata en las unidades de la Armada Bolivariana, incluyendo la propia Milicia Bolivariana. Para el día 9, la unidad ya identificada plenamente como el guardacostas USGC James, navega sobre la Zona Económica Exclusiva de la República Bolivariana de Venezuela, a 14 millas náuticas (unos 26 kilómetros) del Puerto de La Guaira. A esa distancia, es abordada por el buque Yekuana para disuadirlo, estableciéndose entre ambos buques un diálogo realmente esclarecedor: "Guardacostas James, guardacostas James, este es el Comando de Guardacostas de la República Bolivariana de Venezuela, cuáles son sus intenciones, cambio". Obteniendo, de inmediato, una respuesta que se convertiría en repetitiva, nos encontramos "Ejerciendo el cumplimiento de la ley en aguas internacionales. Repito: estamos ejerciendo el cumplimiento de la ley en aguas internacionales. De acuerdo al radar de nosotros nos encontramos a 2 millas náuticas afuera en aguas internacionales". A partir de allí, la conversación se convirtió en un ejercicio de ubicación para el USGC James, que evidenció su navegación en ciego sobre aguas nacionales, mientras insistían hallarse en aguas internacionales, según le indicaba su radar. "De acuerdo al radar de nosotros, nos encontramos a 2 millas náuticas de las aguas internacionales, repito nosotros nos encontramos afuera a 2 millas náuticas en aguas internacionales de Venezuela, me copia". La respuesta del Yekuana, se mantuvo consistente y firme: "Le copio, Ud se encuentra 103 decimal millas náuticas de tierra continental de la República Bolivariana de Venezuela, se encuentra en aguas de la República Bolivariana de Venezuela en la Zona contigua, aguas jurisdiccionales de la República Bolivariana de Venezuela, la aplicación de la ley en la mar en esa zona es responsabilidad única del Estado venezolano Ud está infringiendo el Derecho Internacional Marítimo, lo invitamos a asumir rumbo noroeste, fin salir de las aguas jurisdiccionales de la República Bolivariana de Venezuela, su situación y posición será informada al Gobierno venezolano, a fin de tomar otras acciones, cambio". Hasta que el guardacostas estadounidense, obedeció indicaciones y asumió el rumbo exigido por la Armada Bolivariana. ¿Una operación de falsa bandera tipo Tonkín o presentaba fallas de radar el USGC James, en aguas venezolanas?

Las respuestas, pudieran ser muchas. El 10 de abril de 2014, el destructor lanza misiles de cuarta generación, USS Donald Cook, ingresó en aguas del Mar Negro. El destructor, cuenta con misiles de crucero Tomahawk, con alcance de 2500 kilómetros, y el buque está equipado con 56 misiles que pueden llevar cabezas nucleares. Equipados, además, con el sistema de combate de última generación Aegis, un sistema integrado que conecta entre sí, los medios de defensa antimisiles de todos los barcos en los que está instalado, creando una red general que permite controlar y atacar cientos de objetivos al mismo tiempo. El destructor estadounidense, dispone igualmente de 4 enormes radares universales de antena de una potencia similar a la de varias estaciones de radar. Además de los misiles Tomahawk, en sus lanzaderas de proa y popa, figura medio centenar de misiles antiaéreos guiados de distintas clases. Sobre dicho Mar interior, Rumanía, Georgia, Turquía, Rusia y Ucrania, ejercen soberanía. La presencia del buque imperialista, fue respondida con el sobrevuelo de un bombardero táctico ruso Su-24, sin bombas ni misiles, desarmado completamente.

El sistema Jibiny del Su-24, colocó fuera de servicio los radares, circuitos de control, sistemas de transmisión de información, en definitiva, todo el sistema Aegis quedó inutilizado, dejando ciego al buque de guerra imperialista. El Su-24, al dejar ciego y sordo al USS Donald Cook, lo utilizó como juguete, simulando ataques con misiles por varias sesiones, y posteriormente se alejó. El Donald Cook, se dirigió hacia un puerto rumano y se alejó, raudo y veloz, de aguas rusas. "El reequipamiento de las fuerzas estratégicas de Rusia con nuevos medios de guerra electrónica avanza a ritmos vertiginosos", anunciaba, ese mismo año, el vicepresidente del gobierno ruso Dimitri Rogozin. "Cuanto más complejo es un sistema radioelectrónico, más sencillo resulta interrumpir su funcionamiento con medios de guerra electrónica", comenta el director del centro de investigación científica sobre guerra electrónica y valoración de la eficacia en medios de reducción de visibilidad de la Academia Aérea Militar, Vladímir Balybin. En octubre de 2108, anunciaba el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Vershinin, en entrevista para Sputnik, que Moscú tiene planeado bloquear las señales de los radares y las comunicaciones de los aviones de guerra que traten de atacar el territorio de Siria. El uso de los sistemas de supresión, es uno de los campos de mayor desarrollo por la armamentística rusa, siendo Rusia el país líder en dicha tecnología. Los sistemas rusos, son capaces de obstaculizar o imposibilitar el funcionamiento de los radares enemigos. En un ejercicio realizado en 2016, en Crimea, denominados Elektrón 2016, se realizó un simulacro de sabotaje del puesto de control de las Fuerzas Armadas de un enemigo virtual. Los militares rusos, ejecutaron un bloqueo informativo del adversario al desconectarle las líneas de comunicación y apagarlas con un efecto radioeléctrico; así como, los navegadores GPS. Luego, mediante un dron envió a los móviles de los comandantes de las unidades enemigas un mensaje en que les solicitaba su retirada de la zona, ya que en caso de que no acatasen, iban a ser atacados con lanzacohetes múltiples y misiles incendiarios. En este ejercicio, tomaron parte los aparatos más sofisticados de las FFAA rusas: los sistemas de guerra electrónica Moskvá-1, Borisoglebsk-2, el dron Leer, la estación de interferencia R-378 y el sistema de control técnico Dziudoist. "Hoy en día, nuestras tropas de guerra electrónica son capaces de detectar y neutralizar cualquier blanco, desde radares en buques hasta un satélite", señala una fuente rusa. Concluyendo la misma: "No necesitamos armas caras para ganar. El poderoso bloqueo radio-electrónico es suficiente".

Con motivo del incidente ocurrido en el Mar Negro, el propio Departamento de Estado, tuvo que reconocer que la tripulación del destructor USS Donald Cook quedó desmoralizada. 27 marinos de su tripulación, solicitaron su baja tras su encuentro con el avión de combate ruso Su-24. Venezuela cuenta, entre su arsenal de armas para la defensa de la República Bolivariana de Venezuela, con sistemas de guerra electrónica. La salida del buque imperialista de aguas jurisdiccionales de la República Bolivariana de Venezuela, produjo como respuesta la desesperación en filas de la Administración Trump, que le condujeron a realizar una invasión policial pero de la sede de la Embajada de Venezuela, en Washington D.C. Caso inédito, en la historia de la diplomacia internacional por su brutalidad. Concluyendo, en la aceptación del agente autoproclamado por Trump, para iniciar negociaciones de paz con el Gobierno Constitucional del Presidente Nicolás Maduro, y el rechazo de Marco Rubio y John Bolton, a tal iniciativa de diálogo…

"Lo supremo en el arte de la guerra, consiste en someter al enemigo sin darle batalla" (El Arte de la guerra, Sun Tzu)



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Henry Escalante


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